El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha solicitado este miércoles la renuncia de Lisa Cook, la gobernadora de la Reserva Federal, debido a un tema vinculado a dos hipotecas personales. La solicitud se produce tras la divulgación de una carta por parte de Bill Pulte, director de la Agencia Federal de Financiación de la Vivienda (FHFA) y aliado de Trump, donde solicita a la fiscal general Pam Bondi que indague sobre Cook, quien fue designada por el expresidente demócrata Joe Biden, en un intento renovado por modificar el equilibrio de poder dentro de la Reserva Federal.
Lisa Cook se encuentra bajo vigilancia debido a una supuesta manipulación hacia las organizaciones que le otorgaron dos créditos para obtener condiciones más favorables.
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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha exigido este miércoles la dimisión de la gobernadora de la Reserva Federal Lisa Cook, por un asunto relacionado con dos hipotecas personales. La petición llega después de que el director de la Agencia Federal de Financiación de la Vivienda (FHFA, por sus siglas en inglés), Bill Pulte, muy cercano a Trump, hiciera pública una carta en la que insta a la fiscal general, Pam Bondi, a investigar a Cook, nombrada para el puesto por el expresidente demócrata Joe Biden, en un nuevo intento por alterar la correlación de fuerzas en el seno de la Reserva Federal.
Concretamente, Pulte alega que Cook incurrió en los delitos de fraude bancario, hipotecario y electrónico, así como de falsificación de documentos, al comprar dos propiedades en Ann Arbor (Michigan) y Atlanta (Georgia) en el plazo de dos semanas de junio y julio de 2021 para las que pidió sendas hipotecas. En ambas aseguró que las solicitaba para comprar su vivienda habitual, esto es, la casa en la que iba a residir, pero finalmente no fue así, y una de las propiedades la acabó destinando al alquiler pese a haber señalado que viviría en ella, gracias a lo cual obtuvo condiciones más ventajosas que si hubiera dicho desde el principio que la destinaría al alquiler, con intereses más elevados y plazos de devolución más cortos.
Además, la misiva acusa a Cook de no haber declarado ningún ingreso por alquiler en 2022 y 2023, pese a que puso un anuncio para alquilar la casa de Atlanta en septiembre de 2022.
La denuncia pública es la última de una serie de movimientos de la administración Trump para aumentar el escrutinio legal de las figuras y los nombramientos demócratas. Trump dijo el miércoles que Cook “debe renunciar ahora”, citando las acusaciones de Pulte, mientras que el director de la FHFA publicó en redes sociales que las acusaciones le dan a Trump “motivo para despedirla”.
Tras conocerse la noticia, el dólar perdió posiciones, el oro subió, y los rendimientos del bono moderaron su caída. La carta de Pulte, fechada el 15 de agosto, sugiere que Cook podría haber cometido un delito penal. En ella se alega que Cook “falsificó documentos bancarios y registros de propiedad para obtener condiciones crediticias más favorables, lo que podría incurrir en fraude hipotecario según el estatuto penal”.
En caso de que se produzca la renuncia, habría libre otra vacante que Trump podría cubrir en la junta de la Reserva Federal, lo que podría alterar el actual equilibrio de fuerzas, con cuatro de sus siete miembros de orientación republicana. Trump ha declarado explícitamente que solo elegirá un sucesor para el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, que esté de acuerdo con rebajar los tipos de interés, una solicitud que ya ha generado dudas sobre si un nuevo presidente puede preservar de forma creíble la independencia del banco.
La administración Trump también ha presentado acusaciones de fraude hipotecario contra demócratas de alto perfil, como el senador de California Adam Schiff y la fiscal general de Nueva York, Letitia James. Ambos son antiguos adversarios políticos de Trump. La acusación hacia Cook amplía ese despliegue legal a la Reserva Federal, al que aliados de Trump, incluyendo a Pulte, están presionando para que baje el precio del dinero, en un contexto de ataques por no hacerlo hacia su presidente, Jerome Powell, al que también han pedido que renuncie antes de que su mandato expire en mayo.
Por ahora, no se han presentado cargos contra Cook. No está claro si Bondi abrirá una investigación, y el Departamento de Justicia no ha hecho comentarios, como tampoco se han pronunciado al respecto la Reserva Federal ni la propia afectada.
Cook asumió el cargo en 2022, convirtiéndose en la primera mujer negra en formar parte de la junta de gobernadores de la Reserva Federal. Posteriormente, Biden la nombró para un mandato completo.
Durante su primer proceso de confirmación, legisladores republicanos y medios de comunicación conservadores la acusaron de tergiversar partes de su currículum —lo cual ella negó rotundamente— e intentaron utilizarlo para hundir su nominación. Finalmente, Cook fue confirmada tras una votación en el Senado, con la entonces vicepresidenta Kamala Harris interviniendo para romper el empate.
Más influencia para Trump
Los últimos movimientos en la Fed están reforzando la influencia de Trump sobre la institución. La exgobernadora Adriana Kugler renunció a su cargo el 8 de agosto, cinco meses antes del vencimiento de su mandato, sin ofrecer ninguna explicación. Y Trump nominó en su lugar a Stephen Miran, presidente de su Consejo de Asesores Económicos.
Forzar la salida de otro gobernador de la Reserva Federal crearía una oportunidad adicional para que Trump nomine a alguien que, como Miran, esté de acuerdo con su iniciativa de bajar las tipos. Cook ha expresado su preocupación constante este año por la inflación, que, según ella, podría verse impulsada por los aranceles, pero también ha estado atenta al mercado laboral. A comienzos de este mes, calificó de preocupante el informe de empleo de julio, que mostró una desaceleración significativa de la contratación.