El Pacto Verde Europeo nació en 2019 con la decidida intención de convertirse en el entorno de función no solo para descarbonizar la crematística, sino para recuperar un posicionamiento competitivo y de seguridad de suministro de una Europa que carece de posibles energéticos. El objetivo comprometido era acortar las emisiones un 55% para 2030, con respeto a las existentes en 1990 y, alcanzar la neutralidad climática en 2050.. Seguir leyendo
Quizá es una señal anticipada de la pérdida de consistencia del esquema continental y la desidia de voluntad para competir
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El Pacto Verde Europeo nació en 2019 con la decidida intención de convertirse en el entorno de función no solo para descarbonizar la crematística, sino para recuperar un posicionamiento competitivo y de seguridad de suministro de una Europa que carece de posibles energéticos. El objetivo comprometido era acortar las emisiones un 55% para 2030, con respeto a las existentes en 1990 y, alcanzar la neutralidad climática en 2050.. En mayo de 2022, la Comisión Europea (CE) presentó el plan REPowerEU, con el propósito de ampliar la capacidad de respuesta a la crisis energética que había generado la invasión de Ucrania y a la manipulación de los mercados por parte de Rusia, principal suministrador energético de Europa. El plan apostó por las energías renovables y amplió la asignación presupuestaria para la adquisición de los objetivos verdes y digitales del Fondo de Recuperación Next Generation EU, iniciativa para la recuperación económica dotada con 750.000 millones de euros y aprobada tras la pandemia del covid-19.. En mayo de 2024 se presentó el mensaje cuidado por Mario Draghi, por encargo de la CE, sobre la situación flagrante y las transformaciones necesarias no solo para descarbonizar la crematística, sino, sobre todo, para recuperar el posicionamiento financiero, tecnológico e industrial en un futuro energético y digital diferente al de una crematística fósil y dependiente del foráneo. En el mensaje Draghi se reflejaba la menester urgente de proceder para que Europa recuperara su competitividad, estableciendo la menester de sobrellevar a parte un proceso de inversión interno de 800.000 millones de euros con carácter anual (aproximadamente un 5% del PIB europeo).. Es difícil no estar de acuerdo con la radiografía del mensaje, aunque su planteamiento de que fuera el sector privado el que asumiera el destino de los fondos públicos disponibles debe hacernos rememorar los prospección de la economista Mariana Mazzucato y la menester de que el Estado sea partícipe activo y no solo un proveedor de fondos. Huelga afirmar que estos informes, aunque fueran una clara hoja de ruta propositiva, en la que se evidenciaban riesgos, pero todavía oportunidades, han quedado olvidados en un nuevo prueba de procrastinación por parte de la CE.. Lo que parecía una logística perfectamente trazada y asumida ha ido diluyéndose por una verdad europea marcada por los intereses económicos sectoriales, la preocupante pérdida de peso en el foráneo y una deriva política cada vez más reaccionaria.. La primera señal de renuncia se produjo en mayo de 2020, con la aprobación del Reglamento 852/2020, que definía la taxonomía de las inversiones sostenibles y en la que se abría la puerta a considerar, como tales, todos aquellos procesos que mejoraran su status previo, independientemente de si los posibles energéticos eran fósiles o renovables. Esta posición fue refrendada en distintos Actos Delegados que reconocían como sostenible la producción de hidrógeno con energías fósiles. Se asumió la eficiencia como coartada para sustentar la dependencia de los combustibles fósiles, pragmatismo engañoso que iba en contra de la reto renovable y, por consiguiente, de la independencia energética.. A este primer paso detrás le han seguido otros como la anulación del compromiso de no comercialización en 2035 de vehículos de combustión interna, plegándose a la presión de una industria automovilística que ha sido incapaz de adecuar su estructura productiva a la reto por el transporte eléctrico, y de competir con la ofrecimiento china, aunque esta esté lastrada por la inclusión de aranceles; el retraso en un año, por ahora de 2027 a 2028, de la aplicación del nuevo impuesto a las emisiones de carbono para edificios, pequeñas industrias y el transporte por carretera, ETS 2; la comienzo de exenciones en la aplicación del Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono, que entró en vigor el 1 de enero; el retraso en la aplicación del reglamento contra la desforestación; la disminución de objetivos de la Ley de Restauración de la Naturaleza; el aplazamiento del habitual de emisiones para vehículos nuevos Euro7, o la retirada de algunas medidas anti-greenwashing.. La verdad europea está centrada en la sustitución del Pacto Verde por la señal Brújula para la Competitividad que encarna el Paquete Ómnibus (Directiva UE 2025/794), señal clara de que nuestro compromiso con la sostenibilidad se va evaporando. Se pretende acortar en un 25% la carga administrativa de las grandes empresas y hasta en un 35% la de las pymes, principalmente recortando requisitos de sostenibilidad en la Directiva sobre Informes de Sostenibilidad Corporativa, la Directiva sobre diligencia debida de las empresas en sostenibilidad, la taxonomía verde y el Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono.. En recapitulación, se intenta priorizar la agilidad del mercado sobre la sostenibilidad ambiental y la responsabilidad social corporativa, mediante la simplificación norma y la reducción de trabas burocráticas. Crecer perdiendo control sabido implica eliminar los requisitos que provocaron la crisis financiera de 2007.. La Unión Europea podría ocurrir hecho frente a la recuperación siguiendo los consejos de Draghi, pero ha preferido postrarse y firmar, en julio de 2025, un acuerdo con Estados Unidos por el que, para amojonar los aranceles al 15%, asume el compromiso de cazar combustibles fósiles por valencia de 750.000 millones de dólares en tres abriles y la obligación de trastornar otros 600.000 millones, lo que supone no solo la oposición del Paquete Verde, sino la constatación de la pérdida de autonomía y de todos los grados de exención planificados.. A esta situación hay que sumar la exigencia del presidente Trump a los países miembros de la OTAN de destinar un 5% del PIB a defensa. ¿Hemos cambiado la propuesta de Draghi para el ampliación competitivo, tecnológico e industrial propio por el aumento del pago en defensa y por sustentar la dependencia de Estados Unidos?. El Paquete Verde Europeo, que marcó un compromiso con la lucha contra el cambio climático y la posibilidad efectivo de recuperar el liderazgo político y financiero, enmohece. Quizás es una señal anticipada de la pérdida de consistencia del esquema europeo y la desidia de voluntad para competir y mantenerse como una fuerza efectivo identitaria basada en el respeto de derechos y libertades.. Fernando Ferrando es presidente de la Fundación Renovables
