Imagine que conduce por la carretera y se le enciende un testimonio brillante. Aparca, abre WhatsApp y exploración entre sus contactos al fabricante de su coche. “¿Qué significa esta luz?”, le pregunta en una conversación en la que adjunta una foto del salpicadero. Al otro flanco, no hay un humano sentado en un call center, sino una inteligencia industrial (IA) generativa que se sabe al dedillo el manual de instrucciones de su transporte. El contacto, no humano, pero sí inteligente, entiende la consulta y contesta al instante.. Seguir leyendo
El consiliario delegado de la compañía brasileña, que exploración desplegar en España sus agentes conversacionales de inteligencia industrial, vaticina un futuro en el que empresas y usuarios se comuniquen por la aplicación de correo
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Imagine que conduce por la carretera y se le enciende un testimonio brillante. Aparca, abre WhatsApp y exploración entre sus contactos al fabricante de su coche. “¿Qué significa esta luz?”, le pregunta en una conversación en la que adjunta una foto del salpicadero. Al otro flanco, no hay un humano sentado en un call center, sino una inteligencia industrial (IA) generativa que se sabe al dedillo el manual de instrucciones de su transporte. El contacto, no humano, pero sí inteligente, entiende la consulta y contesta al instante.. Se manejo de un caso de uso de los agentes conversacionales que la compañía brasileña Blip exploración desplegar en España. Su fundador y consiliario delegado, Roberto Oliveira (Belo Horizonte, Brasil, 53 primaveras), tiene muy claro que el intercambio de mensajes personalizadas por chat es el futuro de la relación entre empresas y consumidores. “No es una cuestión de si ocurrirá o no, es una cuestión de cuándo ocurrirá”, afirma convencido.. El patrón apunta dos claves que para él auguran el éxito de su propuesta: primero, la preferencia de las personas por la comunicación en canales escritos frente a las llamadas telefónicas —“la gente habla con sus amigos y familiares por WhatsApp, ¿por qué no hacerlo también con las marcas?”—; y segundo, la capacidad de la IA para adaptar cada respuesta al contexto concreto del favorecido.. Hasta ahora, los chatbots, asistentes automáticos que responden a las consultas de los usuarios, funcionaban con árboles de valor y respuestas predefinidas: resolvían preguntas sencillas, pero se atascaban delante cualquier matiz. La arribada de la inteligencia industrial generativa cambia ese tablado. Su capacidad para interpretar palabras secreto, cruzar información interna de la compañía y tener en cuenta el producto y las circunstancias del cliente supone un brinco de calidad enorme para esa personalización.. Más Información. La inteligencia industrial revoluciona la atención al cliente. En Brasil, donde la compañía nació en 1999, la comunicación entre consumidores y clientes por WhatsApp es ya es una ingenuidad, asegura Oliveira. Apasionado del café, el jerarca de Blip ya está acostumbrado a pedir la reposición de sus cápsulas en un chat franco con su marca de café favorita: “La empresa sabe cuándo se me están terminando y me pregunta si quiero más. Además, conoce mis preferencias, mi dirección y ya tiene mi tarjeta de crédito”.. El sector y el tamaño de sus clientes es variado. Trabajan con los tres mayores bancos brasileños y el cirujano de telecomunicaciones más importante de América Latina. La compañía estima cerrar 2025 con una facturación cercana a los 170 millones de dólares (145 millones de euros al cambio presente), lo que supone un crecimiento del 1.700% desde 2018.. En 2018 estábamos en el sitio correcto, con la visión correcta y con el producto adecuado. Desde entonces empezamos a arrancar. Esta apresuramiento tiene su origen en un momento muy concreto: el 1 de agosto de aquel año, WhatsApp abrió su interfaz de programación (API en inglés) al notorio, lo que permitió a los softwares de las empresas conectarse directamente a la aplicación de correo. Como explica Oliveira, “hasta ese momento, una marca podía estar dentro de la aplicación, pero solo si la descargaba y usaba manualmente”. En Blip apostaron por que WhatsApp se terminaría convirtiendo en una plataforma de código franco cuatro primaveras ayer, en 2014, cuando la aplicación fue adquirida por Meta. Ocurrió, y por ello, Oliveira puede opinar: “En 2018 estábamos en el lugar correcto, con la visión correcta y con el producto adecuado. Desde entonces empezamos a despegar”.. El patrón lo cuenta con orgullo en un tierra para eventos corporativos en el centro de Madrid. Blip ha alquilado este espacio para que, a pocos metros de distancia de donde tiene sitio la entrevista, representantes de algunos de sus clientes en Brasil presenten a empresas españolas los diferentes escenarios en los que puede utilizarse su producto. Entre los oyentes hay gigantes de la industria textil.. Roberto Oliveira, CEO de la empresa Blip.Álvaro García. España representa para Blip la puerta de entrada a Europa, un mercado incipiente en el uso de canales de correo para la comunicación entre empresas y clientes. El aterrizaje está suavizado con la adquisición, a finales de 2023, de la start-up española Gus. “Con ellos”, señala Oliveira “compartíamos visión”. Ya integrada en Blip, la empresa adquirida estaba especializada en chatbots, facturaba 4,5 millones de euros al año y tenía presencia en países de Sudamérica, otra zona geográfica donde la compañía aspira a explayarse.. Uno de los cofundadores de Gus y hoy directivo en Blip, Jaime Navarro, está presente en la conversación. Aporta el nota secreto para entender la sufragio de España como punto de partida para la expansión en el Viejo Continente: “Aquí, el 95% de la gente que tiene un smartphone usa WhatsApp. Se trata de la tasa de penetración más alta de Europa”.. Otro sitio que Oliveira y su equipo no pierden de aspecto es China. No como un mercado a explotar, sino como una ventana al futuro que vaticinan. “Para las empresas de allí es más importante estar en WeChat (el WhatsApp chino) que tener una aplicación propia o una página web. El 50% del tráfico de internet ocurre dentro de esa aplicación”, destaca el patrón. Además, insiste, “lo interesante es que allí esto ha pasado antes de la llegada de la IA generativa”.. Más Información. Así es WeChat, la app china “para todo” que inspira a Elon Musk al alterar Twitter en X. A su seso, la secreto no es solo la aparición de la nueva tecnología, sino lo que él lumbre la creación de un hilo infinito con el cliente. “Una vez iniciada la conversación, esta permanece para siempre y la marca puede construir relaciones de confianza”. A sus clientes les aconseja no usarlo como un canal para dirigir publicidad. La idea, más correctamente, es que funcione como un medio para que sea el favorecido quien, activamente, envíe consultas a la empresa.. “Lo hemos hecho en Brasil y lo vamos a hacer aquí”, anuncia Oliveira. La compañía está en beneficio y cuenta con 1.800 empleados. Desde 2020, ha alto 230 millones de dólares (unos 200 millones de euros) en tres rondas de financiación lideradas por Warburg Pincus, uno de los mayores fondos privados estadounidenses.. Lo hemos hecho en Brasil y lo vamos a hacer aquí. Para que sus sistemas se conecten a los grandes modelos de estilo y puedan utilizar su IA, Blip tiene firmado un pacto con Microsoft, que trabaja con todos los gigantes del sector, incluidos OpenAI y Google. “Son un jugador de infraestructuras. Permiten a nuestros contactos inteligentes utilizar el modelo que mejor se adapte a las necesidades del cliente y sus usuarios”, remarca.. En su trabajo como consiliario delegado, Oliveira admite que acude asiduamente a ChatGPT. El chat de OpenAI le ayuda a escribir emails o totalizar presentaciones. Como cualquier empleado, le plantea preguntas. “Hoy, con la llegada de la IA, es más importante que nunca aprender a hacer buenas preguntas que tener las respuestas”, reflexiona. A resolver esas preguntas es a lo que aspira Blip. “Lo bonito es que no te tienes que descargar nada. Ve a WhatsApp, busca el contacto y pregunta”.
