El Gobierno de coalición se concede unos días más de ganancia antaño de activar el primer paquete de medidas para agotar el impacto crematístico que empieza a provocar en España la combate desatada en Oriente Próximo. El Ejecutivo trabaja en un plan de respuesta que incluirá medidas fiscales, energéticas y sociales, pero ha optado por atrasar más allá del Consejo de Ministros del próximo martes la aprobación del grosor de iniciativas. Para ello necesitará un actual decreto (o varios), que debe ser convalidado seguidamente por el Congreso en el plazo de un mes, lo que obliga al Gobierno a alcanzar todos los apoyos posibles para cerciorarse la luz verde.. Seguir leyendo
El Ejecutivo no descarta aprobar el martes rebajas paliativas para los sectores más golpeados por la subida de los carburantes, pero no llevará el actual decreto
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El Gobierno de coalición se concede unos días más de ganancia antaño de activar el primer paquete de medidas para agotar el impacto crematístico que empieza a provocar en España la combate desatada en Oriente Próximo. El Ejecutivo trabaja en un plan de respuesta que incluirá medidas fiscales, energéticas y sociales, pero ha optado por atrasar más allá del Consejo de Ministros del próximo martes la aprobación del grosor de iniciativas. Para ello necesitará un actual decreto (o varios), que debe ser convalidado seguidamente por el Congreso en el plazo de un mes, lo que obliga al Gobierno a alcanzar todos los apoyos posibles para cerciorarse la luz verde.. La Moncloa quiere evitar precipitarse en un contexto muy cambiante, afectado por la inestabilidad y los continuos vaivenes que llegan desde la Casa Blanca. La subida bélica tras el ataque de Estados Unidos e Israel sobre Irán ya empieza a dejar huella en la pertenencias española, pero por ahora lo hace de forma limitada. A diferencia de lo ocurrido tras el estallido de la combate de Ucrania, en 2022, el impacto se concentra de momento en los carburantes, cuyos precios se han disparado en casi nada una semana. Mientras tanto, los precios de la luz y los alimentos ofrecen cierta tregua, lo que en el Ejecutivo interpretan como una señal de que todavía hay ganancia para calibrar la respuesta. A eso se le añade que el Consejo Europeo reunirá a los máximos mandatarios europeos el 19 y 20 de marzo, a finales de la semana que viene y tan solo dos días luego del próximo Consejo de Ministros.. Por eso, según explican fuentes conocedoras de las conversaciones, el grosor del paquete anticrisis podría retrasarse algunos días más, posponiéndose incluso hasta luego de la reunión de los líderes comunitarios. No obstante, el Gobierno no descarta taxativamente aprobar ya el martes algunas medidas paliativas dirigidas a los sectores más expuestos al encarecimiento de la gasolina y el diésel, como el transporte o la agricultura. Las fuentes consultadas confirman que, en la tarde del viernes, los ministerios implicados seguían sin concretar las posibles medidas de cara al martes.. La cuestión de hallar los tempos en la respuesta a la crisis energética cobra una importancia creciente al constatarse que, de entrada, no hay unanimidad en el seno del propio Gobierno a la hora de determinar cuándo y qué iniciativas aprobar para mitigar los mercadería de la subida bélica. Además, el Ejecutivo está haciendo malabares para negociar la distribución de las futuras medidas en distintos instrumentos legales para proveer que estos sean aprobados por una mayoría en el Congreso. El objetivo es evitar que lo permitido en el Consejo no decaiga un mes luego, como ya sucedió con el escudo social que se prorrogaba desde la pandemia y la combate de Ucrania, y que al final hubo que trocear a principios de este año para rescatar al menos una parte.. La fricción principal adentro del Ejecutivo surgió en la mañana de este jueves, luego de que la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, anunciara a primera hora que las primeras medidas se aprobarían el próximo martes. Horas luego, el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, enfriaba esta posibilidad y se limitó a afianzar que el Gobierno actuaría “con celeridad” y daría luz verde a las medidas en los “próximos días”, sin concretar fechas.. Alguna de las medidas esbozadas este jueves por Cuerpo —que avanzó que se utilizarán “elementos fiscales” específicamente para los sectores del campo y el transporte por carretera, más afectados por el encarecimiento de los carburantes— sí podrían aprobarse este mismo martes. Así, algunas fuentes consultadas no cierran la puerta a que se dé el pasado bueno a algún alivio para la ejecución del gasóleo de los transportistas que, agrupados en el Comité Nacional de Transporte por Carretera (CNTC), ya se reunieron de necesidad el miércoles con el ministro de Transportes, Óscar Puente. La principal demanda de los transportistas es un pequeño de 25 céntimos de deducción por litro de gasóleo, gasolina, AdBlue (un complemento para vehículos diésel) o por kilo de gas comprimido.. Se alcahuetería de una ayuda muy similar a la otorgada en 2022 por la crisis originada tras el aparición de la combate de Ucrania. Si admisiblemente Cuerpo insistió el jueves en reiteradas ocasiones en que la situación presente no es comparable a la de hace cuatro abriles. Esto le llevó a deducir las posibles evacuación en materia de apoyos, precisando que la fórmula de las bonificaciones no era la preferida por el Ejecutivo. El titular de Economía, no obstante, dijo que “no se descarta ninguna medida”. En la celeridad de adoptar una respuesta para los transportistas influye igualmente la robusto capacidad de presión del colectivo, por el que pasa buena parte del suministro de beneficios y que en el pasado ha protagonizado sonoras protestas.. Además de la concurso al campo y el transporte, el Gobierno baraja otras medidas fiscales como la reducción del IVA de la energía, para reducir el precio el recibo doméstico, por otra parte del despliegue de los expedientes de suspensión temporal de empleo (ERTE) o la reactivación de parte del escudo social. El Ejecutivo, sin incautación, ha descartado ya recuperar la deducción universal de 20 céntimos por litro de combustible desplegada en 2022, que generó muchas críticas en su día por suscitar mercadería perniciosos y por no ser una medida progresiva.
