Los fondos de inversión españoles tienen una característica que los hace especiales. Un régimen fiscal que no se repite en ningún otro país de la UE y que resulta muy cómodo para el cliente minorista. Sin embargo, poca gente lo conoce y, cuando se utiliza, no suele ser de la mejor manera posible. Seguir leyendo
España es el único país de la UE donde se puede mover dinero de un fondo a otro sin tener que pagar a Hacienda
Feed MRSS-S Noticias
Los fondos de inversión españoles tienen algo que los hace únicos. Un régimen fiscal que no se repite en ningún otro país de la UE y que resulta muy cómodo para el cliente minorista. Sin embargo, poca gente lo conoce y cuando se utiliza, no suele ser de la mejor manera posible. Esta característica fiscal se refiere a las transferencias. Alguien tiene el dinero en un fondo A y quiere trasladarlo a un fondo B. En la mayoría de los países europeos, tendría que vender sus participaciones en el fondo A, pagar impuestos por las plusvalías obtenidas y, a continuación, comprar participaciones en el fondo B. Pero en España no funciona así. . Virginia Arizmendi, directora de regulación de Inverco -la asociación de las gestoras de activos- recuerda que en España «la posibilidad de mover la inversión de un fondo a otro sin tener que tributar es una ventaja indudable, aunque para las gestoras supone un reto técnico importante». El experto recuerda que este sistema se aplica tanto a los fondos registrados en España (con un patrimonio de 45. 000 millones de euros) como a los fondos de inversión registrados en Luxemburgo, Irlanda o Francia pero que tienen pasaporte europeo y se comercializan en España (otros 37. 000 millones de euros). Cuando una gestora recibe la petición de traspasar el dinero a otro fondo, no basta sólo con calcular el valor liquidativo, ejecutar la operación. . . también tiene que trasladar a la otra entidad toda la información fiscal, donde conste cuándo se compraron las participaciones y qué ganancias o minusvalías acumula el cliente. Este modelo implica un retraso fiscal porque el propietario de los fondos tendrá que vender en algún momento y hacer frente al impuesto. Pero, hasta que llegue ese momento de la venta, el sistema ofrece muchas posibilidades atractivas para el inversor. Pablo López Gil-Albarellos, responsable en España y Portugal de New Trade Republic, también alaba este retraso fiscal. «Hemos desarrollado plataformas de inversión en muchos países europeos y la posibilidad aquí de cambiar de fondo sin tener que pagar impuestos es algo diferencial». Una de las ventajas del modelo es la posibilidad de reequilibrar la cartera. Se puede contratar y mantener durante años un fondo de máximo riesgo, que se invierte mayoritariamente en bolsa. Y luego, cuando se quieran reducir los riesgos con vistas a una posible desinversión (para comprar una casa o un coche), contratar un fondo ultraseguro. pasar de 140 kilómetros por hora a 10 kilómetros por hora sin pagar ningún peaje fiscal. Un cambio de velocidad que en momentos como el actual, en el que se ha disparado la volatilidad en el mercado, es un elemento a tener en cuenta, aunque las firmas de inversión instan a mantener la calma y recordar que las correcciones puntuales pueden ser una oportunidad a tener en cuenta para aumentar la exposición en empresas o activos que hayan corregido excesos. El reequilibrio en las carteras es una práctica habitual junto con la gestión automatizada. Firmas como Indexa Capital, InbestMe o Finizens realizan una asignación de activos estándar para cada perfil de riesgo, que se implementa a través de fondos de inversión de bajo coste. El máximo, por ejemplo, puede tener un 45% en Bolsa de EEUU, un 25% en Bolsa Europea, un 5% en Bolsa de Japón. . . . Pero, ¿qué ocurre cuando uno de estos mercados se revaloriza mucho más que el resto? Que acaba teniendo un peso en cartera superior al recomendado, por lo que toca venderlo. Gracias al modelo español de diferenciación fiscal en los fondos, esa operación no tiene impacto fiscal. Gil-Albarellos, de Trade Republic, tiene claro que el sistema es bastante positivo para el cliente «porque facilita la competitividad entre gestoras, ya que el traspaso de fondos no tiene peaje fiscal aunque se cambie a un fondo de otro banco». El problema, en su opinión, es que «poca gente aprovecha la ventaja fiscal para seleccionar buenos fondos». La inmensa mayoría de los traspasos de fondos se producen dentro de los mismos bancos. En los últimos años, entidades como CaixaBank, Kutxabank y BBVA han activado los contratos de gestión discrecional de carteras. Cuando tienen que rebalancear por un perfil concreto, movilizan miles de millones de euros, pero casi siempre es entre los fondos de la misma casa, lo que no genera competitividad entre gestoras. Los datos de traspasos son llamativos. Según el informe anual de Inverco, en 2025 fueron 94. 000 millones de euros los que pasaron de un fondo a otro en España. Esto representa el 47% de las suscripciones anuales. Es decir, hay mucho dinero moviéndose entre fondos y dinero entrando.
