El azul está ganando terreno como nuevo emblema de sostenibilidad en el mundo empresarial. Cada vez más compañías del sector financiero, automotriz, tecnológico y energético incorporan este color en sus marcas para proyectar confianza, innovación e incluso un mayor compromiso ambiental. En España, más del 60% de las empresas del Ibex 35 —22 en total— tienen logotipos con el azul como color principal (BBVA, CaixaBank, Acerinox, Amadeus, Sacyr, Grifols, Fluidra o Telefónica) o secundario (Naturgy, Unicaja, Repsol). El reciente cambio de imagen de Cepsa, que a finales de 2024 adoptó el nombre Moeve y reemplazó su tradicional rojo por un azul claro en todas sus gasolineras y estaciones de servicio, ilustra esta tendencia.. Seguir leyendo
Más del 60 % de las compañías del Ibex 35 utilizan logotipos azules, especialmente en los sectores financiero, automotriz, tecnológico y energético, para transmitir confianza, innovación y eficiencia
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El azul está ganando terreno como nuevo emblema de sostenibilidad en el mundo empresarial. Cada vez más compañías del sector financiero, automotriz, tecnológico y energético incorporan este color en sus marcas para proyectar confianza, innovación e incluso un mayor compromiso ambiental. En España, más del 60% de las empresas del Ibex 35 —22 en total— tienen logotipos con el azul como color principal (BBVA, CaixaBank, Acerinox, Amadeus, Sacyr, Grifols, Fluidra o Telefónica) o secundario (Naturgy, Unicaja, Repsol). El reciente cambio de imagen de Cepsa, que a finales de 2024 adoptó el nombre Moeve y reemplazó su tradicional rojo por un azul claro en todas sus gasolineras y estaciones de servicio, ilustra esta tendencia.. Para Chema León, director creativo ejecutivo en Design Bridge & Partners —una consultora que colabora con marcas internacionales como Microsoft, Coca-Cola o Iberia para fortalecer su identidad visual—, aunque existen sectores como la banca, la industria farmacéutica o la tecnología que “han apostado históricamente por el azul porque transmite confianza, estabilidad e innovación”, en otros sectores, como la automoción, su uso es más reciente: “Se está construyendo un nuevo lenguaje visual que se aleja de los combustibles fósiles, y en este contexto el azul está tomando protagonismo”, señala. Así, marcas como BMW, con su línea eléctrica BMW i; Hyundai, con el Ioniq 5; o Renault, con el Zoe, han incorporado tonalidades azuladas en sus campañas para evocar tecnología limpia, innovación y eficiencia.. El color puede ser “uno de los recursos más poderosos para generar percepciones en las audiencias”, asegura León. El experto destaca que puede llegar a tener un impacto incluso más determinante en la confianza del consumidor que la propia información del producto. “El azul es un color que se vincula cada vez más con la idea de un futuro sostenible”, señala.. Se ha abusado del verde. En la misma línea, Sally Augustin, doctora en psicología del color en la Universidad de California en Berkeley, sostiene que “el azul está incluso más vinculado a la sostenibilidad que el verde,al evocar elementos naturales universales como el agua y el cielo».. El azul está incluso más vinculado a la sostenibilidad que el verde porque evoca elementos naturales universales como el agua y el cielo. Sally Augustin, doctora en psicología del color en la Universidad de California (Berkeley). De la misma forma, las investigadoras Silvia Ruiz-Blanco, Belén Fernández-Feijóo y Silvia Romero de la Universidad de Vigo, apuntan que una de las posibles razones detrás del auge del azul es que el verde se ha utilizado en exceso: “Se ha abusado de este color; calificar todo como eco o sostenible ha saturado el mensaje, las empresas tienen que recurrir a nuevos estímulos para llegar al consumidor con un mensaje renovado”, señalan.. A diferencia del verde, que suele asociarse con “lo natural y orgánico”, el azul proyecta un enfoque más amplio, vinculado también a la honestidad y la transparencia, lo que explica que domine la identidad visual de gigantes internacionales como Bank of America, Ford, IBM, HP, PayPal o Boeing, pero también de marcas que quieren recalcar su profesionalismo como LinkedIn o IBM.. Un cambio que puede resultar costoso. Sin embargo, Chema León recuerda que cambiar el color de una marca no es una decisión sencilla ni inmediata. “No es común ver cambios drásticos de color”, explica, ya que supone una inversión considerable, especialmente para multinacionales con presencia física. Cuando BP (British Petroleum) cambió su identidad visual —de un logotipo negro a un verde en los años 2000—, el coste total superó los 200 millones de dólares, según el medio especializado Think Marketing.. “Estamos hablando de transformar elementos físicos, digitales y toda la experiencia de marca. En sectores como la aviación, la banca o la energía, que cuentan con oficinas, estaciones o gasolineras, el coste puede ser muy elevado”. Por eso, León insiste en que debe existir un “racional estratégico sólido” detrás de cualquier cambio de identidad visual. “Siempre lo planteamos como una inversión, no como un gasto, porque creemos que, a largo plazo, estos cambios generarán beneficios, pero es cierto que puede ser un cambio arriesgado”, explica. Repsol ha seguido el camino de Moeve y anunciado un cambio de identidad visual en el que el azul cobra mayor protagonismo a mediados de junio.. Sin embargo, los cambios de identidad visual se han vuelto más fáciles con la digitalización de las empresas. No contar con presencia física permite a las organizaciones explorar colores que antes eran poco comunes en branding, como turquesas, amarillos, violetas o azules brillantes. “Antes, los colores debían ser fáciles de imprimir; hoy, en pantalla, hay mucha más libertad, salvo que busques una accesibilidad total”, explica.. La digitalización ofrece a las organizaciones la posibilidad de utillizar colores que antes eran poco comunes como turquesas, amarillos, violetas o azules brillantes. Chema León, director creativo ejecutivo. En este nuevo contexto, León asegura que si bien el azul oscuro sigue evocando la solidez de marcas tradicionales como Samsung o Ford, muchas marcas jóvenes o start-ups, como Glovo o Cabify, encuentran ahora en los colores brillantes una nueva forma de comunicar.