La Oficina de Ética Gubernamental del Senado necesita escuchar a Kevin Warsh, el candidato que fue elegido por Donald Trump para dirigir la Reserva Federal de Estados Unidos, para apoyar su nombramiento. Su historial revela un patrimonio de más de 90 millones de dólares, según el informe presentado a la Oficina de Ética Gubernamental del Senado. Seguir leyendo
Kevin Warsh presenta su declaración de bienes como paso previo a su nombramiento por el Senado para sustituir a Powell. Afirma que desinvertirá para evitar conflictos de intereses
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Kevin Warsh, el candidato elegido por Donald Trump para presidir la Reserva Federal de Estados Unidos, ha revelado un patrimonio de más de 190 millones de dólares, según la ficha presentada ante la Oficina de Ética Gubernamental del Senado, que debe avalar su nombramiento. La fortuna de Warsh, casado con Jane Lauder, heredera del imperio de belleza Estée Lauder, supera con creces la del resto de presidentes de la Fed durante al menos el último medio siglo. Si Warsh logra superar el filtro del Senado para su nombramiento como presidente del banco central estadounidense, lo que no será fácil, tomará decisiones de política monetaria que podrían influir en sus inversiones. Aunque ha adelantado que desinvertirá en muchos de los activos para evitar conflictos de intereses. . Sus estados financieros revelan que Warsh y su esposa tienen activos por valor de unos 192 millones de dólares. No es posible valorar todos los activos del ex banquero central entre 2006 y 2011, pero solo los que están a su nombre superan los 135 millones de dólares y podrían ascender a 200 millones. Los registros presentados en el Capitolio enumeran unos 1. 800 activos, aunque la mayoría de ellos no pueden identificarse porque están sujetos a normas de confidencialidad. Así que no es fácil contabilizar la riqueza real del que parece ser el próximo presidente de la Fed. Lo que está claro es que tiene acciones en SpaceX, la empresa de Elon Musk, y en Polymarket, la plataforma de predicción de mercados. También confiesa inversiones en dos fondos valorados en más de 50 millones de dólares, sin especificar la cantidad exacta. Wash afirma que renunciará al consejo de la empresa de transportes UPS y de Coupang, un gigante coreano del comercio electrónico. Además, abandonará sus cargos en Stanford y otras organizaciones en las que participa. La declaración de bienes de Kevin Warsh muestra estrechos vínculos con Wall Street y Silicon Valley, algo que ya se sabía. A los 25 años fue contratado en el departamento de fusiones y adquisiciones de Morgan Stanley en Nueva York, donde trabajó con el mundo financiero de Wall Street que ha sido fundamental en su carrera. Durante la crisis financiera de 2008 aprovechó esos contactos para diseñar los instrumentos de rescate que la Reserva Federal lanzó a la gran banca estadounidense para evitar el colapso total. Aunque muchos inversores se arruinaron con la crisis de Lehman Brothers, unos pocos se enriquecieron enormemente en aquel momento. La declaración de Warsh es el paso previo a la confirmación en el Senado, de quien realmente dependen los nombramientos en la Reserva Federal. Aunque el Presidente de Estados Unidos propone el nombre, son los legisladores quienes tienen que aprobarlo. El presidente del comité bancario del Senado, encargado de estos nombramientos, Tim Scott, ha asegurado este martes que la próxima semana se celebrará una audiencia de confirmación, según ha avanzado en una entrevista con Fox Business. El nombramiento final no será fácil porque varios senadores, entre ellos algunos republicanos, han advertido de que bloquearán el nombramiento de Warsh mientras continúa abierta la investigación penal de la Fiscalía de Estados Unidos sobre Jerome Powell por los sobrecostes de la reforma de la sede de la Fed. Este proceso se considera una maniobra de presión de la Administración Trump para que Powell dimita o, al menos, acelere la reducción de tipos que tanto ansía el presidente republicano. En cualquier caso, los legisladores no tienen mucho tiempo porque el mandato de Powell expira el 15 de mayo, aunque él ya ha advertido de que seguirá hasta que nombren a su sucesor. La herencia familiar es incalculable. Warsh se casó con Lauder en 2002. Es miembro del consejo de administración de Estée Lauder, el gigante de la cosmética y la belleza fundado por su abuela. Según los registros de la empresa, la heredera de Josephine Esther Mentzer, que fundó el grupo a mediados del siglo pasado, tiene una participación de unos 1. 900 millones de dólares. Los documentos presentados por Warsh en el Senado como paso previo a su examen por los legisladores revelan que es mucho más rico que el actual gobernador de la Reserva Federal, Jerome Powell. A quien tampoco le fue mal en la vida. Según la cadena CNBC, el banquero neoyorquino estimó un patrimonio de entre 19 y 75 millones de dólares. Tampoco es sólo el patrimonio. Warsh también declaró unos ingresos de unos 10 millones de dólares por su labor de asesoramiento al inversor Stanley Druckenmiller. El año pasado recibió otros 3 millones de dólares por sus colaboraciones con otras empresas de Wall Street y sus aportaciones a la Universidad de Stanford, donde es investigador de la conservadora Institución Hoover.
