El ministro de Agricultura, Luis Planas, ha querido transmitir este lunes un mensaje de confianza sobre los casos de peste porcina detectados en jabalíes en Cataluña, que han llevado al despliegue de la UME en la zona. En una comparecencia de última hora, hizo un llamamiento a la calma, recordando que el virus no se transmite a los humanos, y aseguró que China, principal importador de carne de cerdo de origen nacional, seguirá comprando productos de España, a excepción de la provincia de Barcelona, donde se encuentra el epicentro del brote. Seguir leyendo
El gigante asiático acapara el 42% de las exportaciones nacionales fuera de la UE y sólo restringirá los envíos desde la provincia de Barcelona
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El ministro de Agricultura, Luis Planas, ha querido transmitir este lunes un mensaje de confianza sobre los casos de peste porcina detectados en jabalíes en Cataluña, que han llevado al despliegue de la UME en la zona. En una comparecencia de última hora, hizo un llamamiento a la calma, recordando que el virus no se transmite a los humanos, y aseguró que China, principal importador de carne de cerdo de origen nacional, seguirá comprando productos de España, a excepción de la provincia de Barcelona, donde se encuentra el epicentro del brote. Tener asegurado el mercado chino supone ahorrar cerca del 40% de las exportaciones nacionales a destinos extracomunitarios en un momento en el que varios países, como México y Japón, han cerrado sus puertas por la aparición del virus en territorio español. De los 8. 8. 000 millones de euros de carne de cerdo y productos derivados que España vende al exterior, 3. 000 millones de euros corresponden a carne de cerdo. 7. 000 millones salen de las fronteras comunitarias. Y una cuarta parte de esa cantidad acaba en el gigante asiático, una pieza clave para el sector español, ya que también adquiere productos que tienen poca salida a otros mercados, como los despojos animales. En una reunión con representantes del sector, que también han hecho un llamamiento a la calma, Planas afirmó que «hemos confirmado que China aplica la regionalización que se firmó hace sólo tres semanas». La regionalización implica que sólo se suspenden las exportaciones de la zona de cuarentena por el brote, y es el procedimiento vigente dentro del mercado comunitario, destino de más de la mitad de las ventas del sector porcino en el exterior donde las ventas están aseguradas. Desde mediados de noviembre, China también aplica esta excepción, pero estableciendo que la restricción de las exportaciones se extiende a toda la provincia afectada, y no sólo a la zona de cuarentena. Pekín y Madrid firmaron el protocolo con motivo del viaje de Estado de los Reyes de España al gigante asiático, en el que estuvieron acompañados por el ministro de Economía, Carlos Corpo. Sin embargo, otros países con los que España ha firmado protocolos de regionalización, como Corea del Sur, han bloqueado temporalmente el acceso a los productos españoles. El Reino Unido también tiene varada la carne de cerdo y derivados de origen nacional. «[Exportamos] porcino a 104 países, hay 24 con regionalización y 20 que la rechazan, y los que la admiten lo hacen en función de distintos parámetros», detalló Planas, añadiendo que en este momento «es imposible dar una imagen del conjunto». El objetivo del ministerio, no obstante, es «limitar los efectos comerciales e intentar mantener abiertos los máximos mercados posibles fuera de la UE». Planas ha asegurado que también negociará con aquellos países que no apliquen la regionalización, para intentar reabrir sus puertas a los productos españoles. Y ha añadido que es pronto para calcular el impacto económico que podría causar el actual bloqueo de varios mercados. «Todavía no estamos hablando de daños e indemnizaciones, lo evaluaremos en tiempo real. Ahora tenemos que acabar con ese enfoque», dijo. «Es una situación no deseada por el sector ni por nadie». El ministro también ha defendido que la situación no afecte a los precios. Por el momento, sólo hay dos casos confirmados de jabalíes infectados por el virus en la zona del parque natural de Collserola (Barcelona). Planas ha señalado que son los únicos casos verificados por el laboratorio de Algete (Madrid), donde se están realizando los análisis, aunque ha recordado que hay otras muestras que están siendo analizadas. En las 39 explotaciones porcinas en un radio de 20 kilómetros, la zona de cuarentena donde se han limitado las actividades y el acceso, no se ha detectado ningún positivo. La Generalitat de Cataluña ya ha ofrecido una primera hipótesis sobre el origen del virus, del que España está libre desde 1995. Sus investigaciones apuntan a un mal embudo que podría haber sido abandonado por la zona, donde existen áreas de servicio y por donde circulan muchos camiones, como también avanzó el lunes el consejero de Agricultura, Ganadería y Alimentación, Carmelo Ordeig. La teoría de la administración catalana es que uno de los jabalíes que viven en el parque ha consumido alimentos infectados. Tras la intervención de Planas en el ministerio, ha comparecido Manuel García, presidente de Interporc (Organización Interprofesional Agroalimentaria del Porcino de Capa Blanca), que representa a toda la cadena de valor del porcino, desde la ganadería hasta la transformación y comercialización. García ha insistido en lanzar «un mensaje de tranquilidad a los consumidores» porque los productos son seguros para el consumo: «No estamos ante un problema sanitario para la especie humana», ha subrayado. El presidente de la interprofesional también ha destacado como una buena noticia que China haya aceptado la regionalización en la prohibición de las exportaciones, señal a su juicio de que España es vista como «un país serio» y del «buen trabajo» realizado por el sector. Antes de la comparecencia de Planas, habían surgido voces que pedían reforzar las medidas de control. Al menos una docena de veterinarios han sido contratados por el Gobierno de Aragón para mejorar la bioseguridad en sus explotaciones. En la otra comunidad fronteriza, la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja) ha expresado una «enorme preocupación» por el brote y ha pedido a las autoridades que se apliquen al máximo para erradicarlo. Pero las voces de alarma han llegado incluso a Galicia, donde el sector porcino ha trasladado «inquietud» a la Xunta.
