La declaración más significativa de la semana, posiblemente la del mes de agosto, se llevará a cabo mañana durante la intervención de Jerome Powell, líder de la Reserva Federal de Estados Unidos, en el foro de Jackson Hole. La sesión del mercado de hoy ha sido un periodo de cambio, aunque con actores destacados. En el Ibex, la jornada se ha visto influenciada por la caída de Telefónica, que ha bajado un 4,81%, en medio de especulaciones sobre una posible ampliación de capital. La caída de la operadora se ha visto equilibrada por el rendimiento positivo de Iberdrola y los bancos, lo que permitió que el índice selectivo español superara el clima negativo de gran parte del día, cerrando con un pequeño aumento del 0,08%, alcanzando los 15.303,8 puntos. En Wall Street, la jornada inició con descensos, aunque sin los altibajos que afectaron a las acciones tecnológicas durante esta semana. Los inversionistas están ansiosos por obtener señales sobre una posible reducción de tasas en Estados Unidos, a la espera de que Powell aclare la situación. Hoy recibieron noticias mixtas.
El selectivo recupera esa cota con un alza mínima del 0,08% pese al leve retroceso en Wall Street y la fuerte caída de Telefónica Feed MRSS-S Noticias
La cita más relevante de la semana, y probablemente del mes de agosto, llegará mañana con el discurso de Jerome Powell en el foro de Jackson Hole. Pero lo que se esperaba como una jornada de transición, va adquiriendo identidad propia. En el Ibex, la sesión está marcada por el descenso de Telefónica, que llega a superar el 6%, entre rumores de ampliación de capital. El selectivo español intenta esquivar la pérdida aunque no logra recuperar los 15.300 puntos. En Wall Street, la sesión ha comenzado a la baja después de que las peticiones semanales de desempleo hayan subido al nivel más alto desde junio, con un aumento de 11.000 peticiones, hasta las 235.000, lo que da nuevas señales de desaceleración en el mercado laboral estadounidense. También se ha conocido hoy que la industria manufacturera estadounidense está creciendo al ritmo más rápido en más de tres años, impulsada por una mayor demanda que a su vez alimenta las presiones inflacionistas en la víspera del discurso de Powell.
Europa cotiza con ligeros descensos, mientras que en Asia, el Nikkei de Japón se aleja cada vez más de los máximos históricos marcados el pasado martes. Los índices estadounidenses comienzan la jornada con caídas del 0,4%. Anoche, el Nasdaq Composite cayó un 0,7%, con lo que contuvo finalmente el conato de oleada vendedora en las tecnológicas, y el índice S&P 500 al contado cayó un 0,24%.
En el Ibex, Telefónica es la protagonista de la jornada, con una caída en Bolsa que ha llegado a superar el 6%, en lo que sería la peor sesión bursátil desde agosto de 2023, ante la posibilidad de una ampliación de capital. Los socios de referencia de la operadora apoyarían esta operación de cara a la compra de un rival. Le siguen a distancia, con caídas de más del 2%, Puig y ArcelorMittal, mientras que la mayor subida es para CaixaBank, del 0,8%.
“Actualmente, persiste una tendencia bajista en la renta variable”, afirmó Kyle Rodda, analista de Capital.com, informa Reuters. “Los precios de las acciones comienzan a reflejar el riesgo de decepción en Jackson Hole, y existen dudas sobre si la Fed adoptará una postura tan agresivamente moderada como la que sugieren los mercados de tipos, o si incluso la adoptará”.
Los analistas estiman actualmente una probabilidad de alrededor del 77% de un recorte de tipos de la Fed de un cuarto de punto porcentual el 17 de septiembre. El miércoles, la probabilidad de un recorte el próximo mes era del 84%. El mercado incluso está ignorando señales positivas como la que lanza hoy Walmart, que ha mejorado sus previsiones de ventas y beneficios a pesar de los aranceles. Las acciones del gigante estadounidense de la distribución caen aun así el 4% en la apertura. “Los resultados fueron bastante buenos en general. Simplemente creo que están llegando a un mercado que ha adoptado un tono de aversión al riesgo esta semana”, afirma en declaraciones a Reuters Art Hogan, estratega jefe de mercado de B Riley Wealth.
El presidente de la Fed, Powell, ha declarado su reticencia a recortar los tipos. Las actas publicadas anoche tras la reunión de julio de la Fed, en la que las autoridades votaron a favor de mantener estables los tipos de interés, sugirieron que la vicepresidenta de supervisión de la Fed, Michelle Bowman, y el gobernador Christopher Waller fueron los únicos que presionaron a favor de un recorte de tipos en la reunión. En la sesión de hoy, se ha conocido el incremento de las peticiones semanales de desempleo, lo que confirmaría la desaceleración del mercado laboral de EE UU y daría argumentos para ese recorte de tipos. El dato muestra un incremento en 11.00 solicitudes frente a la semana previa, hasta las 235.000 peticiones, más de lo esperado por el consenso de mercado. Por el contrario, y como argumento a favor de no rebajar los tipos, hoy también se ha conocido que la industria manufacturera estadounidense está creciendo al ritmo más rápido en más de tres años, impulsada por una mayor demanda. Un indicador que inclina la balanza hacia las presiones inflacionistas. Así, el rendimiento del bono estadounidense a 10 años sube ligeramente al 4,32%, mientras que el bono a 2 años avanza al 3,77%. Y el euro cede el 0,27%, hasta los 1,1621 dólares.
Los analistas aumentaron sus apuestas a un recorte en septiembre tras un informe de nóminas sorprendentemente débil a principios de este mes, y se animaron aún más después de que los datos de precios al consumidor mostraran una presión alcista limitada por los aranceles.
Sin embargo, una lectura de precios al productor superior a la esperada la semana pasada complicó el panorama político. Los operadores no consideran los datos macroeconómicos como el único factor potencial de influencia en la dirección de la política monetaria, ya que el presidente Donald Trump volvió a ejercer presión sobre el banco central durante la noche.
Tras continuar sus ataques contra Powell a principios de semana por abstenerse de recortar los tipos, Trump se dirigió a la gobernadora de la Fed, Lisa Cook, exigiéndole su dimisión en medio de acusaciones de irregularidades relacionadas con las hipotecas de propiedades que posee en Georgia y Michigan.
Cook afirmó que “no tenía intención de dejarse intimidar para que dimitiera”. La presión de Trump para un mayor control sobre la Fed inquietó a los inversores a principios de año, lo que provocó una caída del dólar. Sin embargo, la moneda ha asimilado con calma los últimos acontecimientos, y el índice del dólar se mantiene estable en 98,252 el jueves, tras alcanzar su máximo desde el 12 de agosto, en 98,441, el día anterior.
“La implicación más amplia es el aumento de las tensiones entre la Fed y la administración estadounidense”, declaró Rodrigo Catril, estratega del National Australia Bank. “La presión de Trump para confirmar a Stephen Miran podría añadir otro voto a favor de los recortes en septiembre, y si logra destituir a Cook, la Junta de la Fed podría terminar con cuatro de los siete miembros apoyando su propuesta de bajar los tipos de interés”. Trump nombró a Miran, presidente del Consejo de Asesores Económicos, como gobernador de la Fed a principios de este mes, tras la sorpresiva dimisión de Adriana Kugler.
Juan José Fernández Figares, director de análisis de Link Gestión, considera que “una parte del mercado espera que, de alguna manera, Powell confirme el supuesto de una nueva rebaja de tipos en septiembre, la que sería la primera en 2025, apostando por que la debilidad mostrada en julio por el mercado laboral puede llevar a la Fed a flexibilizar su política monetaria”.
“De no ser así, y mantener Powell el discurso de que el banco central se mantendrá a la espera de comprobar el impacto inflacionista de los aranceles, las bolsas mundiales y los mercados de bonos, al unísono, van a reaccionar de forma negativa”, agrega el experto.
En Europa, la noticia de que la UE y EE UU han presentado hoy los términos del acuerdo que fija un arancel básico del 15% a los productos europeos apenas ha tenido efecto en las cotizaciones, a pesar de que ese 15% máximo se aplicará también a sectores como el farmacéutico y los semiconductores y de que, en el caso de los vehículos, la rebaja desde el 27,5% actual queda condicionada a un mejor acceso a productos agrícolas y alimentos estadounidenses.
También se ha conocido hoy que la actividad del sector privado de la zona euro ha mejorado en agosto, gracias al impulso procedente de las manufacturas y a pesar de los obstáculos arancelarios, según el índice compuesto PMI, que ha subido hasta los 51,1 puntos desde los 50,9 de julio, registrando así su nivel más alto en 15 meses. Las economías de Alemania y Francia, las dos mayores de la eurozona, ofrecen ligeros signos de mejoría durante el mes de agosto, después de digerir el impacto inicial de las tensiones comerciales con Estados Unidos, según las lecturas adelantadas de los respectivos índices PMI. De este modo, en el caso de Alemania, el PMI compuesto se ha situado en agosto en 50,9 puntos, frente a los 50,6 del mes anterior, lo que representa su nivel más alto en cinco meses, gracias a la mejora observada en el PMI manufacturero, que sube a 49,9 puntos, su máximo en 38 meses, mientras que el PMI de servicios empeora ligeramente, hasta 50,1 puntos, su peor resultado en dos meses.
Los precios del petróleo suben ligeramente, ya que las caídas, mayores de lo previsto, en los inventarios de crudo y combustible en EE UU respaldan las expectativas de una demanda estable.
Los futuros del crudo Brent suben un 0,5%, hasta los 67,19 dólares por barril, tras haber ganado un 1,6% en la sesión anterior. Los futuros del crudo West Texas Intermediate (WTI) de EE UU avanzan un 0,6%, hasta los 63,10 dólares, tras haber subido un 1,4 % el miércoles.
El oro baja ligeramente, situándose en torno a los 3.342 dólares por onza.
Bolsas – Divisas – Deuda – Tipos de interés – Materias primas