Mónica Diago solía encontrar dos situaciones en muchos de sus encargos como arquitecta e interiorista. El primero de ellos, que los artesanos con los que trabajaba, «carpinteros, ebanistas, marmolistas y tapers, entre otros», estaban cerrando sus talleres «por falta de relevo generacional». » La segunda, que diseñaba muebles a medida para clientes que le encargaban reformas integrales del hogar. Tras pensar en cómo llegar a más público, no sólo a quienes la contrataban, el año pasado nació Diago Home, una colección de muebles y objetos de pequeña decoración, que parten de precios de 50 euros y pueden superar los 6. 000 euros en el caso de los sofás. «Así que juntamos las dos cosas que estaban surgiendo. Por un lado, llegar a una base más amplia de compradores, y por otro, dedicar parte de los beneficios con esta marca a apoyar a futuros artesanos, a aprendices que quieran formarse en estos oficios para que no se pierdan. » Seguir leyendo
Los interioristas de viviendas y establecimientos de alta gama apuestan por productos elaborados por artesanos para dar un toque diferente a sus proyectos
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En muchos de sus proyectos como arquitecto e interiorista, Mónica Diago solía encontrarse con dos situaciones. La primera de ellas, que los artesanos con los que trabajaba, «carpinteros, ebanistas, marmolistas y tapers, entre otros», estaban cerrando sus talleres «por falta de relevo generacional». » La segunda, que diseñaba muebles a medida para clientes que le encargaban reformas integrales del hogar. Tras pensar en cómo llegar a más público, no sólo a quienes la contrataban, el año pasado nació Diago Home, una colección de muebles y objetos de pequeña decoración, que parten de precios de 50 euros y pueden superar los 6. 000 euros en el caso de los sofás. «Así que juntamos las dos cosas que estaban surgiendo. Por un lado, llegar a una base más amplia de compradores, y por otro, dedicar parte de los beneficios con esta marca a apoyar a futuros artesanos, a aprendices que quieran formarse en estos oficios para que no se pierdan. Algunos alumnos de la EES León Felipe de Torrejón de Ardoz (Madrid), que imparten un grado básico y un ciclo formativo de grado medio en carpintería y mueble, son los primeros en beneficiarse de estas ayudas. «Hemos hecho una donación para comprar material, para romper una primera barrera de entrada a los estudiantes. Aunque es una enseñanza gratuita, los estudiantes tienen una serie de gastos. En el centro han seleccionado los perfiles que más podrían necesitar estos fondos», ilustra Diago. El arquitecto añade que han empezado por la carpintería porque es la parte que en la empresa controlaban más, pero que la intención es desarrollar el proyecto y abarcar diferentes oficios. «Aunque hay algunos que son más complicados porque, como ocurre con los tapers o los marmolistas, ni siquiera hay institutos que los enseñen. » Un proyecto similar, aunque ya más asentado, es el curso de Artesanía e Innovación en Lladró: Especialidad en Técnicas de Fabricación de Porcelana, que se imparte en la Escola d’Art i Superior de Cerímica de Manises y en el que la empresa subvenciona parte del coste de la matrícula. Además, la empresa acoge las prácticas presenciales en sus talleres de Tavernes Blanques, mientras que la escuela se encarga de la formación teórica, según explica Cristina Egido, directora global de marketing de la firma. «El objetivo de Lladró no es sólo formativo, sino también cultural: ayudar a preservar y transmitir un saber hacer artesano llevado al máximo nivel de excelencia», afirma Egido. El programa, que ofrece un máximo de 12 plazas, celebra este año su cuarta edición, y desde su puesta en marcha ya han participado en él 36 estudiantes. «Es una forma de garantizar que la artesanía no sólo se conserve, sino que siga siendo relevante. » La importancia de los detalles. En la conservación de la artesanía, además de la formación de los jóvenes, otro «gran aliado», en palabras de Egido, es la decoración, «especialmente en el campo del interiorismo de alta gama». » «No sólo da visibilidad a estas piezas, sino que las posiciona como símbolos de un lujo más humano, más sostenible y más emocional, donde el valor está en cómo y por quién ha sido creado cada objeto». » Una afirmación con la que está de acuerdo Mónica Diago, para quien la artesanía es clave en las casas de lujo, en las que es muy importante contar con detalles, por ejemplo, de marquetería, molduras o tapicería. «Cuesta más hacerlo, pero la gente que sabe el valor que tiene está dispuesta a pagarlo. » En su opinión, el lujo es comprar un mueble o un accesorio y saber que está hecho por una persona con nombres y apellidos. Reconoce que el precio es un factor que juega en contra de estos objetos, pero considera que la «democratización en la decoración del hogar» que se ha producido en las últimas décadas puede «convivir» con la adquisición de «piezas» que perduren en el tiempo. » Parte del interior del Bless Hotel Ibiza, un proyecto de U Interior Design. Cedid. Laura Huerta, directora de desarrollo de interiores en U Interior Design, también hace hincapié en la mayor» durabilidad «de la artesanía y la vincula a la sostenibilidad. » Son productos más duraderos, suelen estar fabricados con materiales más ecológicos y todo el proceso de producción en sí contamina mucho menos. » Dice que cuando participa en foros sobre interiorismo de lujo, uno de los temas sobre los que más le preguntan es la sostenibilidad, y si los productos que utiliza tienen sellos que acrediten que son respetuosos con el medio ambiente. » Cuando un producto puede durar en el tiempo, con los años adquiere más valor. » Otra de las ventajas, apuntada por Huerta, de utilizar artesanía en los proyectos que realiza es la diferenciación. Una de las directrices que se marcan para este tipo de proyectos es «utilizar la máxima artesanía posible, y lo mejor es que sea de la zona donde se ubica el establecimiento. «U Interior Design» está detrás de varios hoteles de Palladium Hotel Group, entre ellos TRS Ibiza Hotel y Bless Hotel Ibiza. » Tenemos artesanos que aportan ese plus al diseño. Puede ser desde algo tan simple como decorativo hasta revestimientos. Y por supuesto piezas de arte, que a veces nos hacen especialmente para el proyecto y colocamos en las zonas comunes. «Se pretende así que cada hotel sea diferente, aunque forme parte de la misma marca. . Un sector más» sexy. La oportunidad de dar un toque único a cada hogar o establecimiento también es destacada por Álvaro Estuñiga, cofundador junto a Chema Sobrado de Archidom Studio, quien subraya que» la artesanía está más relacionada que nunca con el lujo». «Sin embargo, no se atreva a decir que el interiorismo de alta gama es una tabla de salvación para el sector artesano. » Pero somos conscientes del uso de productos únicos con los que diferenciarnos, «lo que es una ayuda». Parte del proyecto de Archidom Studio para decorar el restaurante Moment en Marbella. Cedid. Sobre el relevo generacional, Estuñiga señala que valorar la artesanía en los últimos años ha servido para que las nuevas generaciones consideren que» es sexi «dedicarse a ello. » Quizá porque lo artesano es caro, lo que hace que el profesional gane dinero y pueda permitirse una vida mejor. Si eres tú el que hace un producto diferente, la gente te va a comprar más. Y como son piezas únicas, pagas bastante por ellas. Hay muchos artesanos que son diseñadores y te hacen piezas a medida, así que acabas pagando 30. 000 euros o más por una mesa. » Una opinión similar expresa Laura Huertas, para quien el problema de la falta de jóvenes que quieran dedicarse al sector ha mejorado en los últimos años. » Con el valor de la artesanía, tanto en interiorismo de alta gama como en moda, ha vuelto a tener sentido. Y después de la pandemia hay gente que se ha trasladado a zonas rurales donde se han dedicado a recuperar estos oficios». »
