José Antonio Jainaga, presidente de Sidenor y Talgo, ha recuperado su estilo directo para definir el actual escenario energético. Como responsable de una industria siderúrgica, un sector que es consumidor intensivo de electricidad, ha calificado el cierre de las centrales nucleares en España como «el mayor desastre». En el foro La energía eléctrica que Euskadi necesita. Según la patronal vasca, la eliminación del 19% de la capacidad de generación del país, que tiene una producción estable y puede evitar interrupciones de suministro como la del apagón de la Península Ibérica en abril del año pasado, sería una gran barbaridad, según la red e interconexiones organizada por Red Eléctrica y que se celebró en Bilbao este jueves. Seguir leyendo
Jainaga, también responsable de Talgo, cree que los centros de datos cobrarán la tarifa eléctrica del sector
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José Antonio Jainaga, presidente de Sidenor y Talgo, ha recuperado su franqueza y capacidad para definir el panorama energético actual. Como responsable de una industria siderúrgica, un sector que es consumidor intensivo de electricidad, ha calificado el cierre de las centrales nucleares en España como «el mayor desastre». En el foro La energía eléctrica que necesita Euskadi. Redes e interconexiones, organizado por Red Eléctrica y que se ha celebrado en Bilbao este jueves, han considerado que «sería una gran barbaridad» la eliminación del 19% de la capacidad de generación del país, que tiene una producción estable y puede evitar interrupciones de suministro como la del apagón de la Península Ibérica en abril del año pasado, a juicio de la patronal vasca. Jainaga también argumentó que, con la actual incertidumbre geopolítica, la vía nuclear favorece una mayor soberanía energética para depender menos de las importaciones de países de fuera de la UE, como las de gas natural de Estados Unidos o petróleo de otros mercados. «Estamos muertos», ha advertido sobre el efecto del cierre de las centrales nucleares «en funcionamiento», que repercutirá en la cobertura del suministro energético a la industria. Ha concluido asegurando que espera «sensatez» de administración y reguladores «para que no se haga», porque habría un gran problema. El presidente de Sidenor y Talgo criticó los numerosos proyectos en marcha para la construcción de centros de datos en España. Nadie trabaja en estos lugares, y su «materia gris, en relación con la gestión, está en Estados Unidos, en la India o por ahí», es que no. El trabajo que animan está en la fase de su construcción, que «luego se acaba» al final de las obras. Estos complejos «consumen mucha agua y energía» para actividades «que no aportan valor» y alteran el escenario económico, ya que la «industria tendrá que pagar más» en su factura eléctrica porque se disparará el consumo eléctrico, desarrolló Jainaga. Sobre la transición energética, abogó por un modelo que avance sin perder rentabilidad y competitividad en el mundo empresarial. La siderurgia necesita utilizar gas natural en aquellas instalaciones que deben alcanzar altas temperaturas, que no se consiguen con electricidad. La solución del uso del hidrógeno verde está lejos y aún tiene retos para su desarrollo, tanto tecnológicos como de alto coste, dijo Jainaga. Además, el presidente de Sidenor señaló que un mayor uso de biometano eleva significativamente la carga de costes de los productores de acero. Pidió una mayor protección de la industria, como la que aplican los gobiernos de Francia y Alemania. Recordó que el Ejecutivo berlinés es partidario de que la factura eléctrica no supere los 50 euros MW/hora, cuando en España puede rondar los 100 euros MW/hora, incluso con la modalidad PPP (contratos de suministro a largo plazo con tarifa fija). En este caso porque las eléctricas venden la energía a un precio a sus comercializadoras, que luego trasladan uno superior al cliente final. La presidenta de Redeia, Beatriz Corredor, también participó en la jornada de debate sobre redes eléctricas, y el gestor del sistema Jainaga pidió en público que se traslade a los responsables de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) una batería de medidas que reduzcan la tarifa eléctrica a la industria, como la eliminación del impuesto del 7% a la generación, que luego acaba en la factura del consumidor. En su propia intervención, Corredor destacó los proyectos de su grupo en Euskadi, como la ampliación de la capacidad de la red de subestaciones. Así, confió en que lleguen «pronto» las «últimas autorizaciones necesarias» para iniciar la interconexión eléctrica con Francia a través de Navarra. Otro enlace al futuro con el país galo parte del suelo de Bizkaia, por Gatika, para luego completar la red por vía submarina. La fase terrestre ya está en marcha y el próximo mes de julio comenzará a instalarse el cable bajo la lámina de agua. Un proyecto que incrementará la energía procedente de Francia en 2. 200 MW anuales y ayudará a activar proyectos industriales en Euskadi que ahora no cuentan con ese suministro.
