El Santander concluye su nuevo plan estratégico. La hoja de ruta, que estará en vigor hasta 2028 a finales de mes, dará una visión completa de hacia dónde se dirige al banco en el futuro y contemplará una mejora sustancial de la eficiencia y un importante recorte de costes, según fuentes conocidas del mercado. Todo ello serán palancas para alcanzar el nivel principal que se ha propuesto, una rentabilidad (medida como ROTE, rentabilidad sobre capital tangible) que supere el 20%. En este planteamiento, la adopción de soluciones de inteligencia artificial será un elemento clave. Seguir leyendo.
La entidad dedicará un capítulo específico a la adopción de inteligencia artificial en los próximos años
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El Santander concluye su nuevo plan estratégico. La hoja de ruta, que estará vigente hasta 2028 a finales de mes, dará una visión completa de hacia dónde se dirige al banco en el futuro y contemplará una mejora sustancial de la eficiencia y un importante recorte de costes, según fuentes conocidas del mercado. Todo ello serán palancas para alcanzar el nivel principal que se ha propuesto, una rentabilidad (medida como ROTE, rentabilidad sobre capital tangible) que supere el 20%. En este planteamiento, la adopción de soluciones de inteligencia artificial será un elemento clave. El mercado cree que el plan será esencialmente continuista con el anterior y no espera grandes sorpresas de la presentación de la entidad que preside Ana Botín. La firma ofrecerá una gran panorámica de dónde se espera que esté el banco en los próximos años, con detalles de los ingresos y su distribución por áreas de negocio, capital o número de clientes, entre otros. En la presentación de resultados de la semana pasada ya dio algunas pistas, la más relevante el umbral de rentabilidad. La gran sorpresa para la marcha del banco en los próximos años ya llegó la semana pasada y fue la adquisición de la entidad estadounidense Webster Bank por 10 euros. 3. 000 millones de euros. Con este cambio, el banco da el salto significativo en EE. UU. que llevaba años anticipando. Le permite entrar en el segmento minorista en este país y reforzar sus actividades actuales, en banca de inversión y en crédito al consumo. El calendario de adquisición e integración de Webster coincidirá con el del TSB británico, cuya compra se acordó en julio al Sabadell y está previsto que se cierre en mayo. Ambas operaciones serán dos potentes focos de atención de la sala de máquinas de la entidad para los próximos tres años. El plan de absorción de la primera supone unas sinergias de 800 millones y las de la segunda, 460 millones. Es decir, sólo por este lado ahorrará 1 euro. 260. 000 millones y representará una buena parte de la base global de reducción de costes que se producirá. Las dos adquisiciones suponen además un fuerte crecimiento en su negocio de banca minorista o minorista, cuando en la anterior hoja de ruta el objetivo estaba más en la banca de inversión o la gestión de activos. La actividad minorista, que representa más de la mitad de los ingresos totales del grupo, desempeñará un papel central. También pretende centrarse en mejoras operativas en esta rama y en lo que la entidad denomina banca diaria (day-to-day banking: gestión de cuenta corriente, transferencias, pagos. . . . ). En concreto, un punto importante será la adopción de la inteligencia artificial, que tendrá un papel relevante en el plan y un apartado propio. Campaña de inscripción. Las sinergias logradas con las adquisiciones, además de la IA y las mejoras operativas, supondrán una importante reducción de costes para el banco. La cifra se cerró en 2025 en 25, 725 millones de euros y los inversores esperan recortes cercanos al 30% para los próximos tres años. En el plan anterior, que estuvo en vigor de 2023 a 2025, el banco tenía un objetivo de aumento de entre el 4 y el 5%, que estaba estrechamente relacionado con el crecimiento de sus capacidades tanto en gestión de activos como en seguros. En la banca de inversión llevó a cabo una amplia campaña de registro, muchos de ellos de la malograda Credit Suisse. También pescó en CaixaBank para la división de banca privada. Esto significa que el Santander busca impulsar una mejora sustancial de la eficiencia para los próximos años. Esta magnitud relaciona los ingresos y los gastos de un banco y es mejor cuanto menor es. La cifra cerró 2025 en 41. 2%, cuando la previsión para finales de este año era del 42%, desde el 45. 8% en 2022. Al igual que en la reducción de costes, el Santander espera mejorar esta magnitud con un fuerte avance de los ingresos. En su presentación de las cuentas para 2025, la semana pasada, afirmó que preveía un crecimiento superior al 10% y que los beneficios aumentarían entre un 14% y un 16%. La base de ingresos será mayor, debido al aumento de su perímetro con la adquisición de TSB y Webster Bank. Además, el banco mantendrá la gran palanca de mejora de la eficiencia del banco en los últimos años. Se trata de la puesta en marcha del plan One Transformation, que implica la creación de plataformas globales en todo el grupo y la simplificación de su oferta de productos. El objetivo de Botín es avanzar en ser realmente un banco global y no tanto bancos locales en cada país donde está presente. En este sentido, el gran movimiento de los últimos años ha sido una reorganización interna, que ha llevado a la división del grupo en cinco negocios globales: minorista, banca de consumo digital (que ahora pasará a llamarse Openbank, tras la fusión de ambos negocios), pagos, banca de inversión y gestión de activos y seguros. Por el contrario, el año pasado decidió prescindir de las divisiones regionales (Norteamérica, Europa y Sudamérica). El plan profundizará en esta idea y avanzará en la integración de estas plataformas globales en más países. El banco se apoyará en los ingresos que este plan One Transformation ya ha dado en el trienio anterior. Desde 2022, ha supuesto una mejora de 265 puntos básicos en eficiencia. Esto ha supuesto, por ejemplo, una reducción del 24% en los productos ofrecidos a los clientes o del 70% en la oferta digital. Esto supondrá, por tanto, un aumento de la rentabilidad del 20%. También en la política de retribución a los accionistas. El banco ha afirmado que mantendrá su objetivo de distribuir todo lo que supere el 13% de la ratio de capital CET 1 (la que mide la mayor calidad) y superará esa magnitud en 2028. También ha aclarado que la toma de Webster no cambia la idea de asignar 10. 000 millones de euros a los accionistas en concepto de reembolsos y dividendos entre 2025 y 2026.
