Los Ministros de Economía de España, Alemania, Italia, Austria y Portugal han pedido oficialmente a la Comisión Europea que introduzca un nuevo impuesto coordinado sobre los beneficios extraordinarios de las empresas energéticas. La propuesta pretende paliar los efectos económicos de la subida de los precios del petróleo debido a la escalada de la guerra en Oriente Medio y el conflicto con Irán. Lecturas complementarias
Los ministros de Economía de los cinco países proponen un impuesto conjunto para compensar los efectos de la guerra en Irán.
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Los Ministros de Economía de España, Alemania, Italia, Austria y Portugal han solicitado formalmente a la Comisión Europea que establezca un nuevo impuesto coordinado sobre los beneficios extraordinarios de las empresas energéticas. La propuesta pretende paliar las consecuencias económicas de la subida de los precios del petróleo provocada por la escalada de la guerra en Oriente Próximo y el enfrentamiento con Irán. Los ministros de Finanzas de los cinco países europeos piden en una carta fechada el 3 de abril, obtenida por EL PAÍS / Cinco Días, que el comisario de Clima, Emisiones Nula y Crecimiento Limpio, Wopke Hoekstra, establezca un marco legal fuerte para deducir los beneficios inesperados del sector. El objetivo es evitar que los costes de la crisis energética recaigan únicamente sobre los consumidores y las arcas públicas. Carlos Corpo, ministro de Economía, Comercio y Empresa de España, junto con sus homólogos Giancarlo Giorgetti (Italia), Joaquim Miranda Sarmento (Portugal), Lars Klingbeil (Alemania) y Markus Marterbauer (Austria), encabezaron la iniciativa. Los firmantes afirman que la actual volatilidad del mercado, alimentada por las tensiones geopolíticas, ha provocado distorsiones que requieren una actuación comunitaria urgente. La propuesta se basa en el precedente de 2022, cuando la Unión Europea puso en marcha una contribución temporal de solidaridad para hacer frente a la crisis de precios provocada por la invasión rusa de Ucrania. Los ministros argumentan que las circunstancias actuales presentan similitudes técnicas y financieras que justifican un instrumento comparable, sin afectar a las medidas aplicadas por cada Estado miembro por sí mismo. En el texto, los Ministros subrayan la importancia de transmitir una señal de solidaridad política en medio de las consecuencias de la guerra. Una solución europea como ésta sería una señal para los ciudadanos de nuestros Estados miembros y para la economía en general, demostrando nuestra unidad y capacidad de actuar con decisión. La carta afirma que transmitiría claramente el mensaje de que quienes se benefician de los resultados de la guerra deben contribuir a aliviar la carga que soportan los ciudadanos. En comparación con los métodos anteriores, el método propuesto es novedoso. Las cinco naciones solicitan que la Comisión estudie «si las ventajas derivadas de las multinacionales del petróleo podrían incorporarse a este nuevo impuesto, y de qué manera».
