Para muchos estudiantes, las prácticas laborales son sinónimo de precariedad: Jornadas maratonianas, escasa tutorización, mala asignación de tareas, un coste económico que no se compensa. . . El Ministerio de Trabajo ha impulsado una normativa específica para evitar algunos de estos problemas, el estatuto del becario, un proyecto de ley con pocas posibilidades de prosperar en el Congreso, dada la mayoría absoluta de la derecha. Al mismo tiempo, sin necesidad de luz verde legislativa, el Gobierno presenta el lunes una herramienta complementaria: el Ministerio de Juventud e Infancia lanza lo que denomina el «Buzón de las Becarias», en el que anima a los estudiantes en prácticas a denunciar de forma anónima si sufren explotación laboral. Seguir leyendo
El Consejo de Ministros aprueba el martes el estatuto de los becarios, dejando al Gobierno pocas opciones de prosperar en el Parlamento. Ésta es la política del Gobierno para evitar la precariedad de las prácticas.
Feed MRSS-S Noticias
Para muchos estudiantes, las prácticas laborales son sinónimo de precariedad: Jornadas maratonianas, escasa tutorización, mala asignación de tareas, un coste económico que no se compensa. . . El Ministerio de Trabajo ha impulsado una normativa específica para evitar algunos de estos problemas, el estatuto del becario, un proyecto de ley con pocas posibilidades de prosperar en el Congreso, dada la mayoría absoluta de la derecha. Al mismo tiempo, sin necesidad de luz verde legislativa, el Gobierno presenta el lunes una herramienta complementaria: el Ministerio de Juventud e Infancia lanza lo que denomina el «Buzón de las Becarias», en el que anima a los estudiantes en prácticas a denunciar de forma anónima si sufren explotación laboral. Desde el departamento que dirige Sira Rego explican que «Este buzón permitirá a becarios y exbecarios denunciar posibles irregularidades durante sus prácticas, como la falta de relación entre estudios y práctica, la sustitución encubierta de personal, la realización del mismo trabajo que el personal de la empresa, la falta de tutorización o la asignación de tareas que excedan el ámbito de la práctica. » Más información. Los becarios que se encuentren en estas situaciones ya pueden denunciar ante la Inspección de Trabajo, pero con esta iniciativa específica Juventud pretende sacar a la luz posibles abusos que sin esta llamada no se habrían animado a denunciar. «El Instituto de la Juventud será el organismo encargado de recoger estas denuncias y ponerlas a disposición de la Inspección de Trabajo para que investigue y actúe en consecuencia», señalan desde Juventud. El buzón, que permitirá presentar denuncias online desde este mismo lunes, será presentado hoy por Rego y la vicepresidenta segunda y responsable de Trabajo, Yolanda Díaz. Los datos de la Encuesta de Juventud de 2023 muestran que el 42% de los jóvenes han declarado haber sufrido una o más formas de explotación a lo largo de su vida laboral. El informe anual de inspección de 2024 indica que estas experiencias tienen poco traslado a las denuncias formales. A lo largo del año, se llevaron a cabo 802 acciones para identificar a falsos becarios, que dieron lugar a la creación de 187 puestos, 132 de los cuales estaban relacionados con estudiantes en esta situación. El importe de las cuotas de la Seguridad Social pagadas por estas actuaciones fue de 457, 000 euros. El estado del interno avanza. La iniciativa se presenta en sociedad un día antes de que el Consejo de Ministros apruebe en segunda lectura el estatuto de los becarios, según han confirmado fuentes gubernamentales. Se trata del último paso necesario antes de que el proyecto de ley se enfrente al examen del Congreso, donde tiene pocas opciones de prosperar. Al previsible rechazo del bloque de derechas que ya ha tumbado la reducción horaria (PP, Vox y Junts), se suman las dudas de los socios habituales del Ejecutivo. La iniciativa cuenta con el apoyo de los sindicatos, pero no de la patronal. El Estatuto propone limitar las prácticas extraescolares por alumno a un máximo de 480 horas (la mitad que ahora), lo que ocurre con la concentración por fraude al no estar directamente vinculada a la formación. También propone un régimen sancionador que penalice los incumplimientos más graves con hasta 225, 000 euros y la obligación de que las empresas cubran los gastos de los alumnos, como el transporte hasta el lugar donde desarrollen las prácticas. Esta compensación no se aplicará a los becarios en nómina, ya que esta remuneración ya se considera un nivel de gasto. La normativa no exige la retribución del becario, una de las reivindicaciones más insistentes de la izquierda política y sindical y que finalmente no formó parte del acuerdo apoyado por las centrales pero no por la patronal. La Conferencia de Rectores y Rectores de las Universidades Españolas (CRUE) celebró la compensación de gastos tras la primera aprobación del consejo de ministros, pero expresó su «preocupación» ante la posibilidad de que las empresas y entidades públicas que acojan a estudiantes no abonen estas cantidades. «No podemos obviar la preocupación por la viabilidad económica de estas medidas si no se garantiza de forma efectiva la corresponsabilidad de todos los actores implicados», ha señalado la presidenta de la CRUE, Eva Alcón. El grupo que dirige infringe la ley.
