Los récords del turismo en España conviven con algunos indicios de un posible agotamiento del ritmo de crecimiento de la llegada de turistas, que había registrado un ritmo vigoroso desde el inicio de la pandemia. En junio, el país recibió 9, 74 millones de turistas internacionales, la cifra más alta jamás registrada para ese mes, según la encuesta de movimientos turísticos fronterizos publicada el lunes por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Pero, a pesar de este hito, las llegadas en el sexto mes solo aumentaron un 2, 9 % en comparación con 2025, lo que supone una clara desaceleración frente al incremento del 9, 5 % registrado en mayo. Seguir leyendo
En los primeros seis meses de 2026, se registraron 46, 5 millones de pasajeros, un 4, 6 % más que en 2025, pero el sexto mes fue, por primera vez, más flojo que mayo
Fuente: MRSS-S News
Los récords turísticos en España coinciden con algunos indicios de un posible agotamiento de la tasa de crecimiento de las llegadas de turistas, que había crecido a un ritmo rápido desde que la pandemia comenzó a propagarse. Según la encuesta sobre movimientos turísticos transfronterizos publicada el lunes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el país recibió 9, 74 millones de turistas internacionales en junio, lo que supone la cifra más alta jamás registrada para ese mes. Pero, a pesar de ese hito, el número de llegadas en el sexto mes solo aumentó un 2, 9 % en comparación con 2025, lo que supone una clara desaceleración respecto al aumento del 9, 5 % registrado en mayo. Esa desaceleración intermensual deja una primavera atípica. Por primera vez en la serie histórica, mayo superó a junio en número de visitantes: 10, 26 millones frente a los 9, 74 millones del mes siguiente. La tendencia habitual es exactamente la contraria, ya que las llegadas alcanzan su punto álgido en los meses de julio y agosto de forma gradual. En 2019, por ejemplo, junio recibió 8, 83 millones de turistas, casi un millón más que mayo (7, 91 millones), pero lo cierto es que, desde que surgió la pandemia, ambos meses habían tendido a estar igualados. Y este año, tras un mayo extraordinario (el que ha registrado el mayor crecimiento con diferencia en lo que va de 2026), el flujo de visitantes se redujo en unas 520 000 personas entre ambos meses. Este cambio coincide con la menor actividad de algunos de los principales mercados emisores. Alemania, el segundo país emisor de turistas en España, ha reducido el número de llegadas en junio en un 5, 9 %, hasta los 1, 15 millones de visitantes. Esto deja el balance del primer semestre en su conjunto en terreno negativo. Y Francia también registró un descenso mensual del 1, 7 % en junio, lo que sitúa el número de turistas procedentes del país vecino en solo un 1 % en los primeros seis meses. Estas pérdidas se ven compensadas por la llegada de los británicos, que durante mucho tiempo han sido el mayor mercado emisor de turistas en España. Si en mayo la llegada de viajeros procedentes del Reino Unido aumentó un 6 %, en junio lo hizo casi un 7 %. Esto, junto con el dinamismo del turismo procedente de otros destinos europeos y americanos, mantiene el crecimiento acumulado de las llegadas entre enero y junio en un 4, 6 %, lo que equivale a 46, 56 millones de visitantes. Si ese ritmo se mantuviera durante el resto del ejercicio, España superaría los 100 millones de turistas en 2026 (el año pasado registró 96, 8 millones). Sin embargo, la moderación de junio suscita algunas dudas sobre el éxito de esa marca, que parecía asegurado tras el impresionante avance de mayo. La temporada alta de verano será decisiva para alcanzar el objetivo, ya que el país suele recibir entre julio y septiembre aproximadamente un tercio del número total de turistas que llegan a lo largo del año. A pesar de la desaceleración mensual, el sector se muestra optimista respecto a los meses centrales del verano. En el último observatorio del sector, la Confederación Española
