Por primera vez en los últimos 18 años -casi con 19- la voz acuosa y nasal de Amaia Montero resuena con la Oreja de Van Gogh. Tras todo un año de rumores, dos salidas forzadas de la banda -Leire Martínez y Pablo Beneg- y una gira que, para los lomos de la nostalgia, ya se ha convertido en un éxito de ventas, llega el primer tema de la donostiarra con la banda que la convirtió en uno de los referentes del pop español de principios de milenio: Todos bailamos la misma canción. Seguir leyendo
La Oreja con Amaia, primera canción de Van Gogh, explora el tema de la religiosidad, que nunca antes habían interpretado.
Por primera vez en los últimos 18 años -casi con 19- la voz acuosa y nasal de Amaia Montero resuena con la Oreja de Van Gogh. Ya está aquí el primer tema de los donostiarras con la banda que lo convirtió en uno de los referentes del pop español de principios de milenio: Todos bailamos la misma canción. Dos salidas forzadas de la banda -Leire Martnez y Pablo Beneg- ya se han convertido en un éxito de ventas. El tema, que se presenta en el especial musical de Nochevieja, arranca con un ritmo que recuerda mucho a los temas más reconocidos del grupo. Sobre todo los primeros acordes de vuelta a la playa. Pero, de momento, la letra con la voz de Amaia Montero ha cambiado sustancialmente. La primera estrofa y el estribillo exploran una religiosidad que nunca había estado presente en la discografía del grupo. El donostiarra canta en las primeras franjas del tema, «Reconozco que algo no me cuadra, que hay algo más / El tiempo, el espacio y todo lo que ves son las sombras que proyecta el Edén / Donde muere el orgullo, nace la fe»: «Reconozco que algo no me cuadra, que hay algo más / El tiempo, el espacio y todo lo que ves son las sombras que proyecta el Edén / Y, en el estribillo, estas referencias a lo religioso son aún más explícitas: «Creo en Dios a mi manera, hay más preguntas que respuestas en la aurora boreal. Somos los dos, polvo de estrellas, misterio, luz, Roque, candela, algo sobrenatural». Es la primera vez que la Oreja de Van Gogh explora el mensaje religioso de forma tan explícita. Nunca se han encontrado referencias católicas en la discografía de la banda, aparte de algunos rumores que vinculaban el tema No one like you (2003) a una canción sobre un Dios. Hasta ahora. En un momento en el que la religiosidad -o al menos su estéreo- ha repuntado y ha ido ganando adeptos en los últimos años gracias en parte a la música de Rosalía, Benson Boom, Alex Warren o Hakuna. Al final del tema, la voz de Amaia Montero vuelve a esa mirada nostálgica de amor que marcó la primera etapa del grupo con ella como vocalista. Cuando canta «el ritmo del mar y mi respiración, el latido del corazón, todos bailamos la misma canción» o «Cuando despiertas a tu lado, te veo y eres el hombre / Cuando te oigo reír, olvido lo que aprendí». Este es el primer tema de la nueva etapa de La Oreja de Van Gogh, que ya ha anunciado una gira por España que comenzará el 9 de mayo en Bilbao y recalará en otras 18 ciudades de la geografía española. En algunas de ellas, como Madrid o San Sebastián, se han tenido que ampliar las fechas iniciales porque las entradas se vendieron en cuestión de minutos para ver el regreso a los escenarios del grupo original -a excepción de Pablo Benegas-. El regreso de Amaia Montero a la banda se venía anticipando desde que el pasado mes de octubre Van Gogh Oreja anunciara de forma sorprendente la marcha de Leire Martnez, que había sido su vocalista durante 16 años. Pero no fue hasta más de un año después, el 15 de octubre de 2025, cuando los miembros del grupo anunciaron el regreso de quien había sido su cantante en los inicios. Una llegada acompañada también por la marcha de Pablo Benegas, que había ejercido como compositor de gran parte de los temas.
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