La Unión Europea estará “lista” para aplicar provisionalmente el acuerdo comercial con Mercosur cuando estos países empiecen a ratificar por su parte el tratado, ha asegurado la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en un intento de despejar las dudas y recelos que al otro banda del Atlántico ha provocado la votación en la Eurocámara a confianza de despachar el texto al Tribunal de la UE (TJUE), una maniobra ampliamente considerada como dilatoria.. Seguir leyendo
La presidenta de la Comisón Europea, Ursula von der Leyen, reconoce un “interés claro” de los Estados miembros a que el acuerdo se aplique “lo antes posible”
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La Unión Europea estará “lista” para aplicar provisionalmente el acuerdo comercial con Mercosur cuando estos países empiecen a ratificar por su parte el tratado, ha asegurado la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en un intento de despejar las dudas y recelos que al otro banda del Atlántico ha provocado la votación en la Eurocámara a confianza de despachar el texto al Tribunal de la UE (TJUE), una maniobra ampliamente considerada como dilatoria.. “Estaremos listos cuando ellos estén listos”, ha claro Von der Leyen al término de una reunión extraordinaria de líderes de la UE convocados de necesidad la tarde del jueves en Bruselas para discutir “las relaciones transatlánticas” tras la crisis de Groenlandia. Aunque no figuraba en el menú principal, el acuerdo de Mercosur, que recibió el impulso cardinal en Europa precisamente como respuesta a las amenazas arancelarias del presidente Donald Trump, todavía fue tratado en la reunión a puerta cerrada organizada por el presidente del Consejo Europeo. En este foro, varios países dejaron claro su apoyo a una aplicación rápida.. Entre los líderes que se han posicionado a confianza de la entrada inmediata del acuerdo comercial con Mercosur ha estado el presidente del Gobierno castellano, Pedro Sánchez. Él ha defendido “la puesta en marcha de las alianzas comerciales, empezando por la aplicación inmediata, aunque sea provisional, del acuerdo firmado con Mercosur”. El castellano ha unido así su voz a la del canciller teutónico, Friedrich Merz, quien no ha dudado en despellejar al Parlamento Europeo por su intrepidez del miércoles y demandar la puesta el marcha del pacto comercial en cuanto sea posible. “Lamento que el Parlamento Europeo haya puesto otro obstáculo al Mercosur. Pero tengan la seguridad de que no nos detendrán. El acuerdo con el Mercosur es justo y equilibrado. No hay alternativa si queremos un mayor crecimiento en Europa”, dijo el teutónico ya desde el Foro Económico de Davos, ayer de enredar rumbo a Bruselas.. Con menos contundencia, pero en la misma ristra se han pronunciado los primeros ministros de Países Bajos, Dick Schoof -“creo que debería continuar”-, y el austriaco, Christian Stocker. Este postrero, pese a sufragar en contra en el Consejo hace una semana, ha señalado que le parece “una práctica habitual”.. Técnicamente, Von der Leyen no necesitaba de nuevo el manido bueno del Consejo Europeo, es proponer, los jefes de Estado y Gobierno de los Estados miembros. Sí que precisa, en cambio, el del Consejo de la UE, que ya se lo dio. Eso es lo que ha explicado Costa, que los Ejecutivos de los países ya habían consentido a este paso la semana pasada, al mismo tiempo que le dieron a la Comisión el permiso para que firmara el acuerdo, poco que se realizó en una ceremonia en Asunción, Paraguay, el pasado sábado.. Pese a ello, en la comparecencia frente a los medios la amanecida del jueves al viernes, Costa formalizó públicamente este paso: “Invito a la Comisión a usar la decisión del Consejo para implementar la aplicación provisional del acuerdo Mercosur”, dijo frente a Von der Leyen. Esta frase supone un aval claro.. Hay un motivo para ello: Bruselas es consciente de que el anciano obstáculo no es permitido, sino político. Por un banda, conoce la creciente impaciencia de los países del Mercosur, partidarios de que entre en vigor lo ayer posible. De hecho, Paraguay tiene previsto presentar la semana que viene el tratado frente a la Comisión Permanente del Congreso, mientras que Argentina lo debatirá en sesiones extraordinarias en el Parlamento a partir de febrero. En Brasil y en Uruguay todavía se mantiene la voluntad de ratificar rápido el texto.. Pero el seguridad político todavía pasa por no provocar la ira de la Eurocámara, poco que teme la Comisión. Muchos miembros de la Eurocámara han dejado claro que no quieren que se pase por encima del hemiciclo en una cuestión tan importante. Y con una votación —cuando se produzca— tan ajustada como todos coinciden que será en un hemiciclo profundamente dividido en torno a este tratado comercial, la Comisión no se puede permitir perder ni un solo apoyo por dar un paso precipitado o mal interpretado.. La “invitación” de Costa a Von der Leyen le da en este sentido un respaldo firme, político, que le permitirá a la alemana afrontar su posterior tarea: comprobar que no agita más las aguas en la Eurocámara. Fuentes comunitarias aseguran en este sentido que el Ejecutivo europeo está dispuesto a escuchar cortésmente a todas las partes y que la alemana en persona trabajará con los grupos políticos del hemiciclo para comprobar el anciano número posible de apoyos.. Además, como ha recordado la propia Von der Leyen, pese a las prisas, no hay tanta necesidad: “No hemos tomado aún una decisión”, ha explicado Von der Leyen, porque todavía no es necesario. “Solo se necesitaría una decisión cuando uno o más países de Mercosur hayan completado sus procedimientos”, ha recordado. Y eso no sucederá, calcula Bruselas, ayer de uno u hasta dos meses. Cuando pase, eso sí, ha prometido, la UE hará su parte. Ahí entra esa promesa que seguramente le recordarán los socios en el interior de unas semanas: “Estaremos listos cuando ellos estén listos”.
