El cambio en la dirección del Banco Central Europeo podría producirse antes de lo previsto. El mandato de Christine Lagarde expira en octubre de 2027, pero en una entrevista concedida al periódico económico francés Les Echos, la presidenta de la institución ha dejado la puerta abierta a una despedida anticipada. Seguir leyendo
A la presidenta del Banco Central Europeo aún le queda más de un año en el cargo
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El cambio en la dirección del Banco Central Europeo podría producirse antes de lo previsto. El mandato de Christine Lagarde expira en octubre de 2027, pero en una entrevista concedida al periódico económico francés Les Echos, la presidenta de la institución ha dejado la puerta abierta a una despedida anticipada. Se le preguntó a Lagarde sobre la posibilidad de abandonar su cargo antes de tiempo para participar en la próxima campaña electoral de Gala, pero se mostró abierto a un cambio. «Es posible. Creo que es necesario que se escuche una voz europea en el debate presidencial francés», afirmó. El hecho de que no lo haya descartado de forma tácita significa, por tanto, que esta opción está sobre la mesa, ya que la máxima responsable de la política monetaria europea es plenamente consciente de cómo se analiza minuciosamente cada frase que pronuncia, incluidas (y sobre todo) las más ambiguas. Lagarde limitó su incursión en la arena política a calmar las turbulencias geopolíticas que han empujado al BCE a subir los tipos de interés en junio. «Dado que volvemos a atravesar un período convulso, creo que el capitán del barco del BCE debe permanecer a bordo», declaró durante la misma entrevista con *Les Echos*. El Financial Times se hizo eco de la posibilidad de una salida anticipada de Lagarde a principios de febrero. La lógica detrás de esa medida era, a priori, permitir que el presidente francés Emmanuel Macron y el canciller alemán Friedrich Merz participaran en la elección de su sustituto antes de las elecciones presidenciales francesas de abril de 2027, a las que Macron no se presentó. Una forma de impedir que la extrema derecha del partido de Marine Le Pen, líder en las encuestas, tuviera voz y voto en la selección de un cargo tan delicado. Sin embargo, en una entrevista con The Wall Street Journal poco después de que se intensificaran los rumores sobre su salida, Lagarde desmintió esa posibilidad. «Cuando echo la vista atrás a todos estos años, creo que hemos logrado mucho». Tenemos que consolidar y asegurarnos de que esto sea realmente sólido y fiable. «Así que mi objetivo es continuar con esto hasta el final de mi mandato», afirmó. Esta seminegación tiene un gran valor: si Lagarde decide marcharse, será ella quien marque los plazos de cómo y cuándo comunicarlo para no desbancar a los mercados con especulaciones. Su mensaje en *Les Echos* también puede interpretarse como una forma de preparar el terreno. Aún hay margen de maniobra: las elecciones presidenciales francesas se celebran en dos vueltas, el 18 de abril y el 2 de mayo de 2027. Mientras tanto, queremos: no descarta mantener conversaciones con algunos de los candidatos presidenciales antes de las elecciones para insistir en la importancia de que no se produzca una retirada soberana que relegue el papel de Europa a un segundo plano. De ahí a pensar que su nombre figurará en las listas electorales hay un
