España nunca había registrado un volumen tan alto de autónomos y este colectivo nunca había supuesto una cuota tan baja del mercado laboral. Estas dos afirmaciones, que a priori parecen contradictorias, ilustran la realidad del trabajo autónomo en España. Dada la fortaleza del empleo asalariado, el autoempleo progresa, pero a un ritmo tan bajo que esta modalidad sigue perdiendo peso sobre el conjunto. Seguir leyendo
El país cerró 2025 con un registro de autónomos, 3. 43 millones, pero la cifra sólo crece un 1% mientras que el número de asalariados avanza un 3%.
Feed MRSS-S Noticias
España nunca había registrado un volumen tan elevado de autónomos y este colectivo nunca había supuesto una cuota tan baja del mercado laboral. Estas dos afirmaciones, que a priori parecen contradictorias, ilustran la realidad del trabajo autónomo en España. Dada la fortaleza del empleo asalariado, el autoempleo progresa, pero a un ritmo tan bajo que esta modalidad sigue perdiendo peso sobre el conjunto. En España hay 3. 43 millones de autónomos, más que nunca según los datos distribuidos por el Gobierno el martes relativos a diciembre de 2025. Son 38, 000 más que en el mismo mes de 2024, lo que supone un ligero avance del 1. 1%. En el mismo periodo, el régimen general (al que están adscritos la mayoría de los asalariados) ha avanzado un 3%, con medio millón de empleos más. Estos aumentos desequilibrados se han repetido en los últimos años: en 2024 el número de autónomos aumentó un 1. 27% y el número de asalariados un 2. 9%, en 2023, el primero en un 0. 48% y el segundo en un 3. 4%, en 2022 los autónomos se quedaron como estaban y los asalariados avanzaron otro 3. 4%, y en 2021, los autónomos aumentaron un 1. 74% y los asalariados un 5. 1%. Esta tendencia está reduciendo gradualmente el peso de los autónomos en el mercado laboral español. En diciembre de 2025, los últimos datos disponibles eran 15. 68%. Es el mínimo registrado en esta estadística en el último mes del año, unos cientos por encima del mínimo histórico comunicado en julio del año pasado (15. 62%). Un vistazo a la evolución de este porcentaje muestra que se trata de una variable contracíclica, que cae en épocas de bonanza económica y se dispara durante las crisis. El primer dato disponible, de enero de 2001, es del 19%, que se contrajo en los años posteriores al fragor de la burbuja del ladrillo, hasta el 17. 4% en el verano de 2007. Después, con la llegada de la Gran Recesión, el porcentaje se disparó hasta el 18. 8% en 2014, cuando España registró una tasa de paro de hasta 6 millones de desempleados. Con la recuperación económica este porcentaje volvió a caer, volvió a crecer durante la pandemia y desde entonces está plagado a su nivel más bajo desde que hay registros, mientras que el mercado salarial reporta récords mes tras mes. Más información. Los especialistas relacionan este fenómeno con la bolsa de autónomos que hay por obligación, que en realidad querrían ser asalariados. Durante las crisis, muchas personas que no encuentran un contrato se quedan solas. Cuando el mercado laboral es más fuerte y ofrece más oportunidades salariales, es habitual que estas personas se reintegren en el empleo por cuenta ajena. De media, ser autónomo ofrece peores condiciones laborales, con jornadas más largas, menos protección social y peores pensiones en el futuro. Las mayores tasas de autoempleo en España se dan precisamente en provincias que se caracterizan por un desarrollo económico peor que la media. Así, la cifra más alta, del 25%, se registra en Zamora, un territorio asolado por la despoblación. Esta guarnición también es muy elevada en Lugo (24%), Ávila (23%) y Cuenca (22%). En el otro lado de la balanza se encuentran regiones en una situación radicalmente distinta, como Madrid (11. 4%), Álava (11. 5%), Huelva (13. 7%), Zaragoza (13. 9%) y Barcelona (14. 1%). La misma lógica se aplica por países: Los datos de la OCDE muestran que las mayores tasas de autoempleo se dan en Colombia (47. 1%), México (31. 8%) y Grecia (30. 3%) y los más bajos en Estados Unidos (6. 3%), Canadá (7. 2%) y Dinamarca (8. 6%). Más en los sectores cualificados. Las cifras distribuidas el martes por el Ministerio de Trabajo inciden en un mensaje en el que el Gobierno viene insistiendo en los últimos años: las actividades que más crecen son las de mayor valor añadido. Aunque las últimas estadísticas muestran que este fenómeno está disminuyendo, los sectores de mayor valor añadido generan empleo con más fuerza que el resto. Las actividades científicas y técnicas suman 13. 700 autónomos, el sector que más gana, por delante de la construcción (+ 11. 700) y la información y las comunicaciones (+ 9. 100). En el otro lado de la balanza se encuentra el sector de autónomos más poblado, el comercio: emplea a 716, 600 autónomos en España, 13, 600 menos que en diciembre del año anterior. Esto va en línea con una queja habitual de los autónomos ATA, afines a CEOE, que vienen denunciando los retos a los que se ha enfrentado el pequeño comercio en los últimos años. Esta asociación de autónomos considera que la subida del salario mínimo (un 61% desde 2018, hasta 1, 184 euros al mes en 14 pagas) está haciendo imposible el trabajo por cuenta propia, una reflexión con la que el Gobierno no está de acuerdo. Cree que la menor creación de empleo autónomo conecta con el trasvase al empleo asalariado, con un impulso creciente de la gran empresa frente a las pymes. Los datos de 2025 también indican que el único grupo de autónomos que crece es el de los que no generan empleo adicional, los que no tienen asalariados. Son 2. 95 millones de autónomos en esta situación, 45. 500 más que el año pasado. Sin embargo, los que no tienen trabajadores contratados son 475. 000, 7. 900 menos que en el pasado ejercicio. Por comunidades, las que más aumentan en su número de autónomos son la Comunidad Valenciana (+3. 3%), Baleares (+ 2. 2%) y Canarias (+ 1. 7%), frente al descenso de Aragón (-0. 6%), Castilla y León (-0. 8%) y La Rioja (-0. 9%).
