«Cuando llegué a Japón, me sorprendió absolutamente todo. Como el tópico del japonés que en España lo fotografía todo, yo fotografié desde una boca de riego hasta un cartel». La fotógrafa Lucía Castro dijo que volvió de aquel viaje con 1. 800 fotografías. Sus amigas, las también fotógrafas Alina Espio y Andrea Sánchez Souto, volvieron de sus lugares de origen con miles de imágenes.
La exposición ‘Aru hi – Un día cualquiera’ muestra la fascinación de tres fotógrafos por la vida cotidiana de Nipona.
«Cuando llegué a Japón, me quedé absolutamente sorprendida por todo. Como el tópico del japonés que en España lo fotografía todo, yo fotografié desde una boca de riego hasta un cartel». La fotógrafa Lucía Castro dijo que volvió de aquel viaje con 1. 800 fotografías. Sus amigas, las también fotógrafas Alina Espiño y Andrea Sánchez Souto, volvieron de sus propias periplos con miles de imágenes. «Yo tenía 2. 000 fotos seleccionadas con las que no sabía qué hacer», recuerda Espiño. «Justo entonces, empecé a ver las imágenes que Andrea y Lucía compartían en Instagram de sus viajes y percibí paralelismos. Podía haber una historia». De aquellos posts hermanas y conversaciones entre amigas surgió Aru hi – Un día cualquiera, una exposición a tres que el próximo miércoles se inaugurará en el espacio cultural Vavava Haus de A Coruña. . Un taxista en Tokio. Los tres tienen claro que es esa belleza cotidiana lo que les fascina de Japón. «Me sorprendió mucho cómo cuidan todo. Es evidente en sus calles, en las tiendas, en el respeto con que tratan tanto el entorno urbano como el rural, dice Sánchez Souto. «Es una cultura del detalle, muy cuidadosa, es gente muy respetuosa con las cosas», coincide Castro. Y así, de esa abrumadora cantidad de instantáneas con las que volvieron, han seleccionado algo más de un centenar para mostrar cómo lo sublime también está en lo pequeño. Viajeros durmiendo en el metro, una bicicleta que pasa, futones al sol. . . «En lo más sencillo, en cualquier día, encontrarás lo más bello», resume el fanzine que acompaña a la muestra. No es la suya «una mirada turística», en palabras de Sánchez Souto. Es un país en el que es imposible abarcarlo todo, así que me planteé el viaje como una forma de disfrutar del día a día. Eso le lleva a otra forma de descubrir: sentado en un bar de jazz, entrando en una tienda de antigüedades. . «. continúa Espiño. Un edificio en Osaka. ANDREA SÁNCHEZ SOUTO. Las fotos de Lucia, Andrea y Alina muestran esta alegría por lo sencillo que era en la película de Wim Wenders Días perfectos, sobre las pequeñas cosas que disfruta su protagonista, que también utiliza los mismos baños públicos en Tokio. «Días perfectos es nuestro faro», bromea Castro. «Nuestras fotos no son muy grandiosas ni pretenciosas, van a cosas muy concretas, casi imperceptibles. Una sombra, unas zapatillas puestas en algún sitio, una persona leyendo. . . «. Son esos detalles los que me ayudan a crear un viaje», dice. Aru hi – Cualquier día, del 18 al 28 de marzo en Vavava Haus (A Coruña).
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