La adquisición de Vodafone España ha incrementado el valor potencial del plan de incentivos a largo plazo de la dirección de Zegona Communications, tal y como se detalla en el informe anual de la empresa correspondiente al ejercicio fiscal finalizado el 31 de marzo de 2026. En el marco del denominado Plan de Incentivos para Directivos (MIS), Eamonn O’Hare y Robert Samuelson, los dos máximos responsables de la empresa británica, acumulan derechos por un valor aproximado de 366 millones de libras (433 millones de euros). Este plan está vinculado exclusivamente a la creación de valor para los accionistas ordinarios y no puede ejecutarse de forma inmediata. En total, el incentivo potencial para todo el equipo directivo asciende a 412, 3 millones de libras esterlinas (488, 1 millones de euros). Seguir leyendo
Eamonn O’Hare y Robert Samuelson no podrán cobrar su remuneración hasta el año 2027, a menos que vendan la empresa.
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La adquisición de Vodafone España ha incrementado el valor potencial del plan de incentivos a largo plazo de la dirección de Zegona Communications, tal y como se detalla en el informe anual de la empresa correspondiente al ejercicio fiscal finalizado el 31 de marzo de 2026. Los dos principales ejecutivos del grupo británico, Eamonn O’Hare y Robert Samuelson, acumulan derechos valorados en unos 366 millones de libras (433 millones de euros), en el marco del denominado Plan de Incentivos para la Dirección (MIS). Este plan está vinculado exclusivamente a la creación de valor para los accionistas ordinarios y no puede ejecutarse de forma inmediata. En total, el incentivo potencial para todo el equipo directivo asciende a 412, 3 millones de libras esterlinas (488, 1 millones de euros). Los registros financieros de la empresa, a los que ha tenido acceso EL PAÍS / Cinco Días, dejan claro que el plan no se refiere a una remuneración que los ejecutivos ya estén percibiendo, sino a una valoración teórica basada en la capitalización bursátil de la empresa y el valor neto generado a 31 de marzo de 2026. Las acciones de gestión asignadas al equipo directivo están bloqueadas y no podrán ejercerse en condiciones normales hasta octubre de 2027. El documento especifica que la rentabilidad final solo se adelantaría en caso de determinados acontecimientos extraordinarios, como un cambio de control en la dirección de la sociedad (venta) o la ejecución de una nueva operación corporativa de gran envergadura. El programa se reserva el derecho a percibir el 15 % de los ingresos totales de Zegona por encima de un umbral mínimo de rentabilidad. Este requisito exige que los accionistas ordinarios reciban en primer lugar una rentabilidad anual total del 5 % sobre el capital neto invertido. Al cierre del ejercicio fiscal de 2026, la empresa estimó que el valor total generado ascendía a 5 263 millones de libras esterlinas (6 231, 4 millones), lo que deja un superávit de crecimiento neto de 2 748 millones de libras esterlinas (3 254, 2 millones de euros). De esta cantidad, 412, 3 millones de libras esterlinas (488, 1 millones de libras) están potencialmente destinados a acciones de la dirección, mientras que el 85 % restante del superávit permanece en manos de los accionistas ordinarios. El informe de remuneraciones confirma que la mayor parte de este incentivo latente se concentra en los dos máximos responsables del grupo. O’Hare, presidente ejecutivo de Zegona, tiene derecho al 8, 88 % del crecimiento del valor de la empresa, una participación valorada teóricamente en 244 millones de libras esterlinas (288, 9 millones de euros). Por su parte, Samuelson, director de operaciones, participa con un 4, 44 % del plan, lo que representa un valor de 122 millones de libras esterlinas (144, 4 millones de euros). Ambos directivos concentran el 88, 8 % del fondo total del MIS, mientras que el resto de la alta dirección se reparte el 1, 69 % restante, valorado en 46, 1 millón
