El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, aguantó el ataque de la derecha y logró su investidura tras las elecciones de 2023 gracias al apoyo que le dieron los partidos catalanes. No sólo Junts y ERC fueron importantes. La aportación de votos para el PSOE también fue clave desde Cataluña, donde su partido hermano del PSC fue el principal pilar en votos y escaños en estas elecciones. Ahora, en los últimos meses de la legislatura, esta arquitectura parlamentaria se revela en el poder empresarial del Estado, hasta el punto de que las cúpulas de empresas estratégicas donde existe un control de capital público están cada vez más impregnadas de perfiles cercanos a los partidos políticos dominantes en Cataluña. Seguir leyendo
La llegada de Ángel Simón a la presidencia de Indra se produce tras el desembarco de ejecutivos y consejeros próximos al PSC, Junts y ERC a las cúpulas de empresas estratégicas como Telefónica, Aena, Redeia o Enagás
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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, aguantó el ataque de la derecha y logró su investidura tras las elecciones de 2023 gracias al apoyo que le dieron los partidos catalanes. No sólo Junts y ERC fueron importantes. La aportación de votos para el PSOE también fue clave desde Cataluña, donde su partido hermano del PSC fue el principal pilar en votos y escaños en estas elecciones. Ahora, en los últimos meses de la legislatura, esta arquitectura parlamentaria se revela en el poder empresarial del Estado, hasta el punto de que las cúpulas de empresas estratégicas donde existe un control de capital público están cada vez más impregnadas de perfiles cercanos a los partidos políticos dominantes en Cataluña. El último ejemplo de este desembarco del poder catalán en Madrid está en Indra, donde el pasado Jueves Santo, más allá de las tres de la madrugada, Ángel Simón fue nombrado presidente no ejecutivo del gigante tecnológico y de defensa gracias a una ajustada mayoría de votos a favor. La buena sintonía de Simón con el PSC es de largo aliento. Antes de los Juegos Olímpicos de Barcelona en 1992, estuvo al frente de la gran empresa gestora del agua en Barcelona (Agbar) tras su paso por el sector público, donde ejerció como gerente de la Mancomunidad de Municipios del Área Metropolitana. Su actuación, clave por estar vinculada a sectores estratégicos, se produjo bajo el mandato del alcalde de la Ciudad Condal Pascual Maragall, una de las figuras más relevantes de la historia de los socialistas catalanes. Más de 30 años después y tras su efímero paso por Criteria, Simón ha sido elegido presidente de Indra después de que se especulara con que Raül Blanco, militante del PSC, podría alcanzar el cargo. Blanco, hoy director ejecutivo de estrategia de la empresa armamentística SAPA, ocupó cargos de relevancia en el PSC antes de que Sánchez llegara a La Moncloa. En la política nacional, fue secretario general de Industria y presidente de Renfe, en sustitución de otra preocupación para el socialismo catalán como Isaías Táboas, hoy alto cargo de la Generalitat que preside Salvador Illa. Una conocida reunión en La Moncloa, en la que el jefe de la oficina económica del Presidente del Gobierno, Manuel de la Rocha, informó a José Mara lvarez-Palete de su dimisión como Presidente de Telefónica, tuvo lugar hace algo más de un año, y Simón fue testigo de excepción. Su sustituto fue Marc Murtra, cuya relación con el PSC se remonta a la primera década de los 2000. El actual presidente de Telefónica fue jefe de gabinete en el Ministerio de Industria de Joan Clos, bajo el mandato de José Luis Rodríguez Zapatero. Clos, también catalán, sustituyó en la cartera a José Montilla, que presidiría entonces el gobierno tripartito de la Generalitat. Paradójicamente, Montilla también tiene hoy su asiento en las empresas públicas del Ibex. Es consejero independiente desde 2020 en Enagás, donde fue reelegido para el cargo en 2024. La compañía está presidida por Antonio Llardén, reelegido hace unos días por otros cuatro años. Llardén cumplirá al final de su mandato 23 años al frente del gestor del sistema gasista. En 2007 entró en el Ibex-35. Como operador estratégico, la designación no se produce sin la meseta del ministerio competente. Clos y Montilla vivían en el Gobierno y en la Generalitat en aquellos tiempos. Quién tiene un vínculo mucho más directo con el PSC es el actual Presidente de Aena, Maurici Lucena. Hasta su llegada en 2018, había sido diputado en el Parlamento de Cataluña. A principios de esta primavera, la empresa controlada por Enaire, sociedad pública dependiente del Ministerio de Transportes, le renovó la confianza por otros cuatro años. El PSC no sólo ha logrado su cuota de influencia en las grandes empresas españolas. En Aena, Ramón Tremosa, ex diputado de Junts per Catalunya, entró como consejero a principios de 2025. El acercamiento a las instituciones nacionales y el enfriamiento del proceso independentista también se mostró desde el punto de vista empresarial. Tremosa no iba a ser el único en llegar a la cúpula de una gran empresa estatal. Eduard Gràcia, diputado en la Asamblea Nacional Catalana, formó parte del consejo de administración de Renfe hace poco más de un año. Antes, a finales de 2024, otro excandidato de Junts en 2015, Miquel Calçada Olliveras, aterrizó en el consejo de RTVE. No son, sin embargo, los botines más preciados de la formación. Junts aspiraba a las grandes joyas del Ibex. En esa llave, Enagás hizo hueco en su consejo a Elena Masot, que fue presidenta de FemCat, una de las patronales más afines a los partidos independentistas. Entre las últimas piezas colocadas en esta gran puzle empresarial está la entrada de Oriol Pinya como consejero independiente en Indra, también considerado próximo a los de Puigdemont. El patrón Foment del Treball juega un papel importante en este empeño, liderando a Josep Sánchez Lfree, antiguo dirigente de Unió Democràtica de Catalunya y tratando de alimentar el puente aéreo corporativo. Los movimientos empresariales tampoco han sido ajenos a Esquerra Republicana de Catalunya, que también ha pedido paso ante la influencia de sus competidores y socios del 1-O. Albert Castellanos, economista y político catalán que fue miembro de ERC y ex secretario de Empresa y Competitividad del Govern de la Generalitat de Pere Aragonés, lo dejó claro en el Consejo de Redeia de 2025. Se esperaba que este año Junts hiciera lo propio con el consejo del operador del sistema eléctrico, pero las dos vacantes dejadas por los dos consejeros de la matriz de Red Eléctrica nombrados en tiempos del PP de Rajoy han sido sustituidas por dos perfiles técnicos que ocuparon cargos de relevancia en el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. En este contexto, ERC también ha podido influir en Enagás. El mismo día de la reelección de Llardén, Vicenç Pedret Clement, empresario y colaborador de Junqueras en el pasado, fue nombrado consejero independiente. Se le considera un hombre muy próximo al líder de ERC. Precisamente, su nombramiento saltó a la palestra en plena negociación del republicano con Salvador Illa para sacar adelante los presupuestos de la Generalitat, algo que aún no han conseguido. El asunto no está cerrado. ERC también aspira a buscar cuota en Indra, algo difícil salvo que otro miembro de la cúpula abandone su plaza. Sin olvidar los organismos reguladores, fuente de poder frente a las empresas. Tanto ERC como Junts han tenido capacidad de propuesta. A mediados de este año se renuevan cuatro puestos en la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) y para finales de año también habrá nombramientos en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y en el Banco de España, donde tuvo un puesto de asesor en 2025 Andreu Mas-Colell, ex consejero económico con Artur Mas. Aún queda mucho pastel empresarial por repartir.
