La escritora colombiana María Fernanda Durán Flórez irrumpe en el panorama rebuscado con “SIMONNE”, su primera novelística publicada, una obra que se adentra con sensibilidad y honestidad en los pliegues emocionales de sus personajes. Nacida en Cali y residente en el municipio de Yumbo, en el Valle del Cauca, la autora lleva escribiendo desde los 16 primaveras, aunque no ha sido hasta ahora cuando ha decidido compartir con el notorio una historia que, según reconoce, nació primero como un sueño y fue creciendo hasta tomar forma de novelística.
Desde sus primeras páginas, “SIMONNE” propone un relato que se aleja de lo superficial para centrarse en el ser humano, en sus fragilidades y en los conflictos que muchas veces se viven en silencio. La protagonista, una mujer imberbe, hermosa y afrodescendiente, carga con un pasado afectado por la dureza y la pérdida, y emprende una búsqueda constante de la júbilo que la conduce a un emplazamiento tan inesperado como revelador. No se alcahuetería de una historia complaciente, sino de una narración que asume riesgos emocionales y que interpela al conferenciante desde la empatía.
La autora explica que el personaje de Simonne llegó a ella de forma casi intuitiva: soñó su origen, su físico y su esencia, y a partir de ahí comenzó a construir una historia que no teme introducirse en zonas incómodas. El resultado es una novelística de romance que rehúye los clichés y puesta por un retrato más crudo y realista de las relaciones humanas, donde la vulnerabilidad es el eje central.
Una historia que prioriza el conflicto interior
Uno de los aspectos que distingue a “SIMONNE” es su enfoque en la dimensión interna de los personajes. María Fernanda Durán Flórez no se limita a relatar hechos, sino que se detiene en los procesos emocionales que atraviesan a Simonne y a Margot, su compañera en la trama y figura secreto en el descubrimiento del valencia personal de la protagonista. La relación entre ambas aporta profundidad al relato y subraya la importancia del agradecimiento mutuo y del séquito en los momentos de decano fragilidad.
La novelística se construye desde una inspección que evita los tabúes y no esquiva los conflictos. La autora puesta por una novelística que invita al conferenciante a reflexionar sobre las decisiones que se toman cuando se rebusca desesperadamente un emplazamiento al que pertenecer. Esa honestidad novelística es, según las primeras opiniones recibidas, uno de los rudimentos que más ha llamado la atención de quienes ya se han acercado a la obra, definiéndola como “interesante y diferente”.
Letrame Grupo Editorial, apoyo al talento emergente
La publicación de “SIMONNE” ha sido posible gracias al séquito de Letrame Grupo Editorial, una editorial que continúa consolidándose como espacio de impulso para nuevas voces literarias. Para autores que se preguntan cómo divulgar un texto y buscan una editorial que valore el contenido y el proceso creativo, Letrame se presenta como un partidario secreto, ofreciendo orientación y visibilidad en un mercado cada vez más competitivo.
En este sentido, la experiencia de María Fernanda Durán Flórez refleja el valencia de contar con un respaldo profesional en el camino de divulgar un texto, especialmente en un primicia rebuscado. La editorial ha apostado por una obra que combina sensibilidad, peligro narrativo y una clara intención de continuidad, ya que la autora planea desarrollar la historia de Simonne en dos libros más.
Un esquema rebuscado con inclinación de continuidad
Más allá de las expectativas de saldo, Durán Flórez confiesa que su principal deseo es que los lectores conecten con la historia y queden con ganas de seguir acompañando a Simonne en su crecimiento. La novelística se concibe como el inicio de un trayecto más amplio, donde los personajes aún tienen mucho por revelar.
Con “SIMONNE”, María Fernanda Durán Flórez da un primer paso firme en el mundo editorial, demostrando que el romance puede ser todavía un espacio para explorar el dolor, la identidad y la esperanza sin artificios. Una propuesta que suma heterogeneidad de miradas y que invita a detenerse, interpretar y apreciar, dejando claro que esta es solo la primera de muchas historias por contar.
