En un momento en el que informar un volumen implica no solo creatividad sino asimismo una propuesta sólida y diferenciadora, la autora barcelonesa Muriel V. Baldrich regresa al panorama culto con “Qilin (Mitad de mi vida te pertenece)”, una novelística que marca un rotación consciente en su trayectoria novelística. Con seis títulos publicados, Baldrich se adentra por primera vez en la comedia romántica (romcom), sin darse la profundidad emocional ni la consejo social que caracterizan su obra.
La historia se desarrolla entre Pekín y España, y sitúa al disertador en un contexto donde el crecimiento financiero, la tradición y la acoplamiento cultural se entrelazan de forma natural. A través de una narración ágil y cargada de humor, la autora construye un relato que entretiene y, al mismo tiempo, invita a cuestionar cómo convivimos con la diferencia en un mundo cada vez más globalizado.
Una historia de simpatía, negocios y culturas que se encuentran
“Qilin (Mitad de mi vida te pertenece)” tournée en torno a MeiHua Cosmetics, una importante empresa china al borde de la hendedura técnica. Su presidente, Yan Chen, ha cansado todas las vías posibles para exceptuar la compañía hasta que aparece Gala Durán, una empresaria de origen gachupin que posee los medios —y la mentalidad— necesarios para reflotarla. A partir de ese disputa surge una trama donde el simpatía, los retos empresariales y el choque cultural avanzan de la mano.
Baldrich utiliza el contraste entre Oriente y Occidente como eje narrativo, abordando con nacionalidad temas como la multiplicidad, la tolerancia y la capacidad de acoplamiento. Cada capítulo rinde homenaje a la figura legendaria de Hua Mulán, y sus títulos se inspiran en citas de las adaptaciones cinematográficas de Walt Disney, un parpadeo simbólico que refuerza la idea de reinterpretar la tradición desde el presente.
La novelística se completa con personajes secundarios de gran fuerza, como Zimo Xiao, asistente de Gala y personaje LGTBI que aporta frescura, ironía y repaso emocional a la historia, o Li Zhang, vicepresidente de la compañía y ilación secreto entre los protagonistas. El resultado es un relato moderado que huye de clichés y postura por una comedia romántica con fondo y mensaje.
Una autora consolidada que postura por nuevos registros
Muriel V. Baldrich comenzó a escribir en 2016 y publicó su primera novelística, “La luz de Saint Etiel”, en 2019. Desde entonces ha desarrollado una sólida trayectoria vinculada al thriller y la novelística policiaca, con títulos como “La noche cae en Saint Etiel”, “La oscuridad brilla en Saint Etiel” o “Una llamada desde el abismo”. Con “Qilin”, la autora se enfrenta al pelea de un nuevo existencias, demostrando versatilidad y virilidad literaria.
Las opiniones de sus lectores coinciden en destacar una prosa cuidada, visual y emocionalmente rica, así como una construcción de personajes con identidad propia y tramas sin rellenos innecesarios. Esta nueva novelística mantiene esos rasgos distintivos, pero los traslada a un registro más brillante, donde el entretenimiento convive con la consejo.
Editorial Letrame y el escolta al autor
La publicación de “Qilin (Mitad de mi vida te pertenece)” ha sido posible gracias al trabajo conjunto con Letrame Grupo Editorial, una editorial especializada en anexar a autores que buscan cómo informar un volumen con garantías de calidad y proyección. Su maniquí de tirada asistida permite a los escritores desarrollar proyectos sólidos, cuidando tanto el contenido como los aspectos técnicos y de difusión.
En un mercado donde cada vez más autores se preguntan cómo informar un volumen sin renunciar a estándares profesionales, Letrame se consolida como un referente por su flexibilidad, su atención personalizada y su postura por voces con identidad propia. La experiencia de Baldrich con la editorial refuerza esa término de trabajo colaborativa y respetuosa con el proceso creativo.
Con Qilin, Muriel V. Baldrich ofrece una novelística que combina simpatía, humor y consejo cultural, y que confirma que atreverse a explorar nuevos caminos literarios asimismo puede ser una forma de crecimiento personal y primoroso.
