Nissan, fabricante de automóviles, sigue reduciendo su presencia en Europa para escapar de su tumultuosa situación financiera. La compañía informó el martes de que recortará 900 empleos en el Viejo Continente, parte de ellos en Barcelona, donde mantiene una planta de reposición, un centro técnico y otro de áreas flexibles. Un portavoz de la compañía ha asegurado a este medio que Barcelona se llevará menos de la mitad del total de recortes de empleo, aunque la empresa no ha especificado cuántos despidos tiene previsto realizar en España ya que las negociaciones del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) comenzarán en los próximos días. Seguir leyendo
La compañía reduce aún más su presencia en el continente para ser más «competitiva». España asumirá menos de la mitad del recorte
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El fabricante de automóviles Nissan sigue reduciendo su presencia en Europa para salir de su complicado momento financiero. La compañía informó el martes de que recortará 900 empleos en el Viejo Continente, parte de ellos en Barcelona, donde mantiene una planta de reposición, un centro técnico y otro de áreas flexibles. Aunque la compañía no ha precisado cuántos despidos prevé en España, ya que en los próximos días se iniciará el proceso de negociación del Expediente de Regulación de Empleo (ERE), un portavoz de la empresa ha asegurado a este medio que Barcelona asumirá menos de la mitad del total del recorte de empleo. El resto se distribuirá en las actividades de Nissan en los países nórdicos, con el «cambio de modelo de distribución, pasando al modelo de gestión de importadores», y con la reducción de su capacidad productiva en la factoría que mantiene en el Reino Unido, donde pasará de dos a una línea de producción. Allí, Nissan ha indicado que está estudiando medidas para «el pleno aprovechamiento de la planta». Estas medidas, enmarcadas en su plan estratégico Re: Nissan, lanzado hace un año, están «encaminadas a reforzar la eficiencia y la competitividad de la compañía, así como a convertirse en una organización más ágil, capaz de adaptarse rápidamente a los cambios del mercado», ha señalado la empresa automovilística. En los citados centros de Barcelona, según información de EFE, la empresa cuenta hoy con una plantilla de 569 personas. Este nuevo EE se suma a la destrucción de empleo que llevó a la compañía al cierre de su fábrica de coches en Barcelona en 2021, en la que trabajaban 2. 500 personas. Hoy, estas instalaciones están ocupadas por Chery y Ebro. «La propuesta de reorganización planteada entra ahora en una fase de consultas con la representación de las personas trabajadoras. Nissan se compromete a mantener un diálogo constructivo y respetuoso durante este proceso, así como a informar sobre la evolución del mismo», ha señalado la compañía. La compañía, por su parte, no ha hablado de recortes en sus plantas de Cantabria y Ávila, donde actualmente fabrica piezas. Nissan continúa con su objetivo de seguir siendo competitiva en Europa a través de la incorporación de nuevos productos como el Micra [lo fabrica Renault, antiguo socio de Nissan y su máximo accionista, en sus instalaciones del norte de Francia] y el Leaf, así como con su oferta electrificada para todos los clientes. Nuestro objetivo a largo plazo sigue siendo alcanzar el 100% de vehículos eléctricos en Europa, avanzando al ritmo de las realidades del mercado», ha dicho la compañía. Es importante señalar que la industria automovilística está pasando actualmente por una importante reestructuración interna y tiene una estrategia a largo plazo para volver a la rentabilidad. En 2025, la empresa perdió unos 5. 000 millones de euros (es el año natural, no el año fiscal japonés, que terminó en marzo de 2026). Su actual consejero delegado, el mexicano Iván Espinosa, llegó a la cúspide de la compañía en abril precisamente con la misión de realinear toda la capacidad productiva de una empresa que había puesto demasiadas fichas en la movilidad eléctrica, un tipo de coche que crece, pero no al ritmo previsto hace unos años. Esto, unido a la fuerte competencia china, así como al fracaso de otras apuestas de la compañía, ha llevado a Nissan incluso a anunciar el cierre de su histórica fábrica japonesa de Oppama.
