“No hay barreras.” Un relato informativo y emotivo sobre el TEA entre Madrid y Móstoles
El periodista y escritor Miguel Ángel Somoza Plaza debuta con una obra valiente y esclarecedora que pone foco en la realidad del Trastorno del Espectro Autista (TEA) desde la cercanía familiar y el rigor divulgativo. “No hay barreras.” nace como homenaje a su mujer, Cris (61 años), y a su hijo Nacho (31 años), y se propone tender puentes entre la experiencia cotidiana y el conocimiento accesible, con una prosa clara, amable y profundamente humana. El resultado es un libro que informa, conmueve y acompaña.
Somoza Plaza empezó a escribir a los 12 años y cursó Periodismo a comienzos de los 80. Décadas después, encuentra en este proyecto la forma de unir vocación y servicio público. El autor se sitúa como observador de la vida diaria de su familia —entre Madrid y Móstoles— y transforma esa mirada en un texto pedagógico y esperanzador, concebido para lectores que desean comprender mejor el TEA o se acercan por primera vez a su diagnóstico y su lenguaje.
La obra se estructura en dos grandes bloques complementarios. En la primera parte, el autor presenta, con tono divulgativo, qué es el TEA, cuáles son sus manifestaciones, su historia, sus características y síntomas, y por qué el diagnóstico temprano y el acompañamiento profesional resultan decisivos. En la segunda, ofrece una biografía entrelazada de Cris y Nacho que recorre desafíos, barreras administrativas, aprendizajes, apoyos y pequeñas victorias cotidianas. El equilibrio entre datos claros y narración íntima convierte el libro en una guía cercana y fácil de leer, especialmente útil para familias, docentes y profesionales que buscan recursos comprensibles.
El interés del volumen radica en su mirada respetuosa y luminosa: no pretende dictar cátedra ni caer en dramatismos, sino mostrar la realidad con serenidad y esperanza. El autor resalta las diferencias individuales —Cris y Nacho afrontan situaciones de modo distinto— y subraya que el espectro es tan diverso como las personas que lo habitan. A partir de ejemplos concretos, el lector encuentra claves sobre comunicación, rutinas, apoyos y convivencia, siempre desde el afecto y la observación diaria.
Para quienes sueñan con publicar un libro, el camino de Somoza Plaza es inspirador: recuperar una vocación, ordenarla con método y convertirla en una obra útil para la sociedad. Su experiencia sirve también a quienes buscan pistas sobre cómo publicar un libro, demostrando que una historia honesta, escrita con claridad y propósito, puede encontrar su lugar entre los lectores y aportar conocimiento en un ámbito que lo necesita.
Letrame Grupo Editorial, un aliado para las voces que construyen conciencia
La edición de “No hay barreras.” corre a cargo de Letrame Grupo Editorial, una editorial que se distingue por el acompañamiento integral a autores debutantes y por el cuidado en cada fase: maquetación, corrección, diseño y difusión. El sello ha puesto especial atención en facilitar la lectura y en resaltar el carácter divulgativo de la obra, de modo que los contenidos resulten cercanos para todo tipo de públicos. La apuesta de Letrame Grupo Editorial por proyectos con impacto social se ve aquí reflejada en un libro que ilumina con sensibilidad y precisión.
Las primeras opiniones sobre el manuscrito, procedentes del entorno cercano, destacan su amenidad y el valor de memoria que encierra: leerlo es revivir etapas y reconocer avances. Otras opiniones subrayan el tono directo y la utilidad práctica de los capítulos iniciales, capaces de ordenar conceptos sin tecnicismos confusos. En conjunto, estas opiniones anticipan una recepción positiva entre familias, educadores y profesionales interesados en materiales claros y humanistas.
Somoza Plaza no oculta la ilusión por continuar escribiendo. Tras este debut, prepara una novela negra ambientada en el Madrid de finales de los 80, prueba de versatilidad y de su renovado entusiasmo por la narrativa. Mientras tanto, “No hay barreras.” se ofrece como un punto de encuentro: una lectura que refuerza la empatía, combate estigmas y anima a pedir ayuda profesional cuando sea necesario. Su autor, con estilo sereno y honesto, demuestra que la literatura puede ser una herramienta de comprensión y cuidado.
Quienes se acerquen al libro encontrarán claridad expositiva, respeto y calidez. No hay simplificaciones, pero sí un lenguaje amable que facilita la comprensión del espectro y de las necesidades de apoyo. El retrato de Cris y Nacho, lleno de matices, evidencia que la convivencia con el TEA también es espacio de humor, ternura y superación. Es, en suma, una obra que reconcilia el conocimiento con la emoción, firmada por un autor que escribe para acompañar y aportar.
“No hay barreras.” ya está disponible en los canales habituales y en el catálogo de Letrame Grupo Editorial. Es una lectura recomendable para todo aquel que desee entender mejor el TEA y, al mismo tiempo, celebrar la fuerza de las familias que sostienen cada avance. En tiempos que reclaman información fiable y empatía, el libro de Miguel Ángel Somoza Plaza se alza como un testimonio útil, digno y necesario, con la calidad y el cuidado editorial que merecen los temas que importan.