El sector tecnológico vuelve al centro de la escena. El desarrollo de nuevas aplicaciones de inteligencia artificial ha sacudido en las últimas semanas a las empresas de software y ha reavivado el debate sobre sus efectos en el empleo, desde el asesoramiento financiero a la gestión inmobiliaria. Este miércoles, la atención volverá a centrarse en el sector: al cierre de los mercados, Nvidia presentará sus resultados. Seguir leyendo
La compañía fija un 7% en bolsa desde los máximos de octubre y pierde los cinco mil millones de capitalización
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El sector tecnológico vuelve al centro de la escena. La aparición de nuevas aplicaciones de inteligencia artificial en las últimas semanas ha sacudido a las empresas de software y reavivado el debate sobre sus efectos en el empleo, desde el asesoramiento financiero a la gestión inmobiliaria. Este miércoles, la atención volverá a centrarse en el sector: al cierre de los mercados, Nvidia presentará sus resultados. En sólo tres años, la empresa ha pasado de ser conocida principalmente por sus tarjetas gráficas para videojuegos a convertirse en el principal proveedor de la infraestructura sobre la que se está construyendo la nueva industria. Sus chips más recientes sirven a los centros de datos de las tecnologías punteras y representan el inicio palpitante del ciclo de inversión en AI. Desde su posición de liderazgo, los resultados y previsiones de Nvidia van más allá de la propia empresa. Sus cifras y perspectivas para los próximos trimestres podrían decantar la balanza hacia una corrección más pronunciada de la acción y del sector, o despejar las dudas acumuladas. Según el consenso de los analistas, si los resultados no logran aplacar los nervios, la volatilidad podría intensificarse tanto entre los valores vinculados a la IA como en el mercado general. Tras una temporada de resultados en la que han despertado dudas sobre la capacidad de las grandes tecnológicas para rentabilizar sus enormes planes de gasto en inteligencia artificial, las cuentas de Nvidia serán examinadas con lupa. En los dos últimos trimestres, pese a superar las previsiones, la reacción del mercado fue una recogida posterior de beneficios, con caídas superiores al 3%. En esta ocasión, algunos inversores consideran que el discreto comportamiento bursátil de las últimas semanas juega a favor: en los dos últimos meses Nvidia sólo ha avanzado un 1. 7% y su capitalización se mantiene un 7% por debajo de los máximos históricos de cinco billones que registró el pasado mes de octubre. A las dudas generalizadas sobre la IA se suman los rumores sobre un posible enfriamiento de las negociaciones entre Nvidia y OpenAI. En septiembre, el gigante de los semiconductores se comprometió a invertir 100. 000 millones de dólares en el creador de ChatGPT y, cinco meses después, el acuerdo sigue en una fase inicial. A medida que crece la incertidumbre sobre las grandes tecnológicas, los inversores han acelerado la rotación hacia sectores más defensivos. A pesar de este débil comportamiento, las valoraciones siguen siendo exigentes: la empresa cotiza a un PER (número de veces que el beneficio neto por acción está contenido en el precio de cotización) de 40. 7 veces. Nvidia sigue gozando de excelentes valoraciones entre las casas de análisis: El 94% aconseja comprar acciones, el 4. 8% opta por mantener y sólo el 1 2% decide vender sus títulos. Este optimismo también se refleja en los precios. El consenso de los analistas fija los 262 euros como precio objetivo. Una evaluación que indique un potencial de alrededor del 40% a partir de la contribución actual. Goldman Sachs es una de las casas que aconseja comprar. Los expertos del banco estadounidense esperan una sorpresa positiva en los ingresos de 2. 000 millones de dólares en el cuarto trimestre, mientras que sus estimaciones de beneficio por acción (1. 59) son un 5% superiores a las del consenso (1. 52). Entre las principales áreas a vigilar destacan los comentarios sobre la visibilidad de los ingresos para 2027, las tendencias de la demanda de clientes no tradicionales y el desarrollo del negocio en China, tras conocerse que el país asiático ha aprobado la importación de tarjetas gráficas para aplicaciones IA H200. «El listón para que el sorprendente valor suba sigue alto», reconocen. Los expertos fijan el precio objetivo en 250 dólares. Algo más optimistas se muestran los analistas de Bank of America, que otorgan a Nvidia un potencial del 42%, hasta 270 dólares, y confían en que el fabricante de chips mantenga su liderazgo. Por su parte, Barclays aconseja sobreponderar -equivalente a comprar- y eleva su precio objetivo a 275 dólares, frente a los 245 anteriores, con un potencial cercano al 45%. «La dirección indicó que trabajará para mantener los márgenes brutos en el rango medio del 70% hasta el ejercicio 2027, a pesar del aumento de los costes. También señaló los 500. 000 millones de dólares de ingresos acumulados por los chips Blackwell, Rubin y la división de soluciones de interconexión de alta velocidad para centros de datos, Networking», destacan. Los resultados de Nvidia servirán de termómetro para toda la industria tecnológica. Su rendimiento puede condicionar la confianza de los inversores en los valores relacionados con la IA y la dinámica de inversión en innovación. Su publicación permitirá comprobar si los planes de gasto de los multimillonarios se traducen en un crecimiento tangible y si el mercado mantiene la fe en que la inteligencia artificial seguirá impulsando la rentabilidad del sector en los próximos años. En un momento en que la rotación hacia sectores defensivos se ha intensificado y la volatilidad acecha, la reacción de la acción servirá también de indicador de hasta qué punto el optimismo de los analistas se refleja en el comportamiento real del mercado.
