Cada cuenta de resultados de Nvidia tensa el nervio inversor. Sobre la primera empresa en la historia en valer cuatro billones de dólares (3,45 billones de euros) recae no solo la expectativa de que la inteligencia artificial (IA) lo cambie todo, sino la necesidad de saber cuánto están gastando realmente las empresas para acometer dicha transformación. Los inversores ya se han acostumbrado a la excelencia y ponen el listón cada vez más alto. El consenso de los analistas prevé que Nvidia supere sus propias previsiones de ingresos trimestrales (hasta los 46.100 millones, un 54% más que hace un año), que se publicarán este miércoles al cierre del parqué estadounidense, y con la lupa puesta en tres frentes: ventas, márgenes y perspectivas.. Seguir leyendo
La mayor cotizada del mundo publica sus últimos resultados con el foco de los analistas puesto en el comportamiento de las ventas, los pedidos y los márgenes del fabricante de los chips que alimentan la carrera por la inteligencia artificial
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Cada cuenta de resultados de Nvidia tensa el nervio inversor. Sobre la primera empresa en la historia en valer cuatro billones de dólares (3,45 billones de euros) recae no solo la expectativa de que la inteligencia artificial (IA) lo cambie todo, sino la necesidad de saber cuánto están gastando realmente las empresas para acometer dicha transformación. Los inversores ya se han acostumbrado a la excelencia y ponen el listón cada vez más alto. El consenso de los analistas prevé que Nvidia supere sus propias previsiones de ingresos trimestrales (hasta los 46.100 millones, un 54% más que hace un año), que se publicarán este miércoles al cierre del parqué estadounidense, y con la lupa puesta en tres frentes: ventas, márgenes y perspectivas.. La media de los analistas espera un beneficio por acción (BPA) de 1,01 dólares, un 48% más que hace un año y la expectativa de márgenes brutos está por encima del 72%. Algunas casas de análisis, entre ellas Bank of America, esperan ver en la guía un objetivo de facturación mayor: de 54.000 millones para el próximo trimestre. La exigencia crece y Josh Gilbert, analista de mercados de eToro, dice que la cita financiera de la compañía se ha vuelto casi tan importante para los mercados como “los datos macroeconómicos o las decisiones de los bancos centrales”.. No exagera. La empresa californiana representa más del 6% del índice bursátil tecnológico, el Nasdaq, y el 8% del S&P 500, “la mayor ponderación jamás alcanzada por una sola compañía”. Por eso Wall Street mira de reojo, con el anhelo de que lo haga excelente. “Nvidia puede ser el corazón del mercado, pero eso implica también la expectativa de perfección”, resalta Gilbert.. Por lo pronto, el coloso de Santa Clara ha sabido atacar nuevos máximos en Bolsa. Sus acciones suben un 33% en 2025 y el informe de este miércoles será clave para medir, también, cuánto han afectado a la compañía las tensiones geopolíticas provocadas por Donald Trump. En ese frente han pesado las restricciones de exportación a China, finalmente revertidas, y la posterior recomendación del Gobierno chino a sus empresas de no utilizar los chips H20. Todo ha llevado a la paralización temporal de la fabricación de ese dispositivo, que habían diseñado exclusivamente para sortear las sanciones que la Casa Blanca de Joe Biden impuso a China.. Bank of America destaca que el gigante asiático representa el 10% del mercado global de aceleradores de IA y que una “posible reactivación del suministro del H20 agregaría entre 6.000 y 10.000 millones de dólares en ventas durante la segunda mitad del año fiscal [en curso]”. Pero la firma también advierte de que cualquier reanudación tardaría hasta nueve meses y que el chip podría perder competitividad frente a rivales locales en dicho plazo.. Aun así, los analistas creen que Nvidia podrá sortear ese bache en Asia gracias al impulso de la arquitectura Blackwell, la nueva generación de chips diseñados específicamente para arrear el desarrollo de IA generativa, y cuyos envíos se están acelerando más de lo previsto según los expertos consultados. Ese producto ya está siendo adoptado por gobiernos, grandes corporaciones y por los llamados hiperescaladores: empresas como Amazon, Google o Microsoft que operan enormes centros de datos y que lideran el desarrollo de la IA en la nube. Las billeteras de sus compradores resultan un buen motivo para seguir invertidos en Nvidia: solo en 2025 y 2026, Google, Amazon, Microsoft y Meta (sus cuatro clientes principales) gastarán 750.000 millones de dólares en centros de datos. Mientras, Morgan Stanley calcula que el gasto global en este ámbito alcanzará los 3 billones en 2029. La promesa es más dinero.. Ahora, la misma euforia que ha llevado al S&P 500 a pulverizar récords también genera vértigo. Goldman Sachs reconoce que cualquier señal de debilidad —ya sea en la demanda o en los márgenes— podría penalizar el valor y arrastrar al resto del sector y a la Bolsa estadounidense. En parte fue por eso que la semana pasada algunos inversores tomaron beneficios: el S&P 500 encadenó cinco sesiones consecutivas a la baja, perdiendo un 1,2%, y el Nasdaq cayó un 2,4%, lastrado por el fantasma de burbuja que se cierne sobre las tecnológicas.. Más allá de los números, lo que también está en juego es la narrativa. Tiffany Wilding, economista de Pimco, advierte del riesgo de confundir la Bolsa con la economía. “El sector tecnológico solo representó el 5,4% del producto interior bruto de EE UU en el primer trimestre, pero supone aproximadamente un 40% de la capitalización bursátil del S&P 500”, explica. La desconexión es evidente: los hiperescaladores y los fabricantes de chips apenas emplean al 2% de la fuerza laboral estadounidense, pero concentran más de un tercio del valor de Wall Street. “Sin la revolución tecnológica, la Bolsa corre el riesgo de volver a conectar con la más mediocre realidad económica actual”, sentencia Wilding.. Sobre esa realidad económica ya advirtió el Instituto de Tecnología de Massachusetts la semana pasada. Un informe de la prestigiosa universidad sembró dudas sobre la rentabilidad de la IA, pues reveló que el 95% de los proyectos piloto de IA generativa en empresas no están generando retornos significativos. Los resultados de hoy son un medidor de todo el mercado tecnológico estadounidense, y si Nvidia no logra sostener la narrativa, el mercado podría empezar a reevaluar el hype.