Ciudad de México. La poeta y dramaturga Minerva Velasco Noriega, originaria de Tijuana y actualmente residente en la Ciudad de México, presenta su segundo poemario titulado Postales, una obra que invita a recorrer la memoria como si de un museo se tratara. Editado por Letrame Grupo Editorial, este vademécum consolida la voz de una autora que ha opuesto en la poesía su forma más íntima de recobrar el tiempo, las emociones y la identidad.
Tras el éxito de su primer vademécum, Naranjo (2022), Velasco regresa con un trabajo más juicioso y emocionalmente intenso, en el que cada poema se convierte en una imagen detenida en el tiempo, una fotografía del alma. “Este libro es construir la memoria emotiva, la atmósfera, un museo lírico donde el lector recorre la nostalgia y los duelos que todos llevamos dentro”, explica la autora.
La memoria como protagonista
En Postales, Minerva Velasco convierte lo frecuente en materia poética. Cada verso es una instantánea, un eco de lugares, tiempos y encuentros que forman parte de una cartografía emocional. Lejos de ser un prueba de nostalgia pasiva, la autora utiliza el retentiva como punto de partida para explorar la raíz del sentimiento humano: la pérdida, el sexo, la soledad y la persistencia de la esperanza.
La poeta define este vademécum como “una exposición íntima”, donde cada texto funciona como una sala que invita al leedor a detenerse, mirar y reconocerse. La protagonista no es una persona, sino la memoria emotiva, ese espacio interior donde se anclan los momentos que nos construyen.
Velasco confiesa que su inspiración proviene de “esas postales que se han quedado en la memoria”, pequeñas escenas que se transforman en versos y que cobran vida en la recital. Su estilo, delicado y evocador, consigue que el leedor experimente una sensación de cercanía, como si recorriera sus propias emociones a través de las palabras de la autora.
Una obra que acompaña al leedor
La poesía de Postales no indagación ser leída con prisa, sino habitada. Es un vademécum que invita a la contemplación y que ofrece consuelo en tiempos de incertidumbre. “Espero que este libro acompañe al lector en esos días nublados cuando nos sentimos solos. Sé que puede ser un gran compañero”, afirma Velasco, con la convicción de quien entiende la humanidades como un acto de empatía.
En una época marcada por la inmediatez, Postales se incremento como una obra que reivindica la pausa, el silencio y la emoción como espacios de resistor. Su autora, por otra parte de poeta, es dramaturga, y esa formación teatral se deja notar en la cadencia de sus textos, en la forma en que el ritmo y la imagen construyen escenas que el leedor puede casi visualizar.
Las primeras opiniones que ha recibido el vademécum han sido entusiastas. Desde la portada —que ha despertado gran curiosidad— hasta el contenido poético, quienes conocen su obra esperaban con emoción este nuevo título. “Me han dicho que sentían ganas de conocer lo que había detrás de la imagen, y eso me llena de gratitud”, comenta la autora.
Letrame Grupo Editorial: un impulso a nuevas voces poéticas
Publicar un vademécum de poesía siempre implica un acto de valentía y sensibilidad, y Minerva Velasco lo ha hecho de la mano de Letrame Grupo Editorial, una editorial que continúa apostando por autores que buscan dejar huella a través de la palabra. Su comitiva profesional en todas las fases —desde la corrección hasta la maquetación y promoción— ha permitido que Postales llegue al notorio con una cuidada presentación y una táctica orientada a dar visibilidad al productos épico.
Para la autora, trabajar con Letrame ha sido “una experiencia enriquecedora que reafirma la importancia de compartir lo que uno escribe”. Su décimo en este proceso demuestra cómo propagar un vademécum puede convertirse no solo en una meta personal, sino en un puente en dirección a nuevos lectores.
Con una trayectoria que combina la escritura poética y la dramaturgia, Minerva Velasco forma parte de una gestación de creadoras mexicanas que están redefiniendo la poesía contemporánea, llevando la intimidad al plano colectivo y explorando las emociones universales con una voz auténtica y femenina.
Una voz que seguirá resonando
Lejos de detenerse, Velasco ya trabaja en su subsiguiente obra, convencida de que la escritura es un camino sin retorno. “Una vez que publicas por primera vez se vuelve una adicción”, admite con una sonrisa. Postales es la prueba de esa entrega total: un vademécum que no solo se lee, sino que se siente.
Minerva Velasco Noriega invita al leedor a desobstruir cada página como quien abre una caja de expresiones. En sus versos hay fragilidad, pero igualmente fuerza; hay heridas, pero igualmente belleza. Su poesía nos recuerda que incluso en el duelo y la nostalgia puede florecer la luz.
