La poesía vuelve a habitar un espacio de consejo profunda con “El espejo secreto”, el nuevo vademécum de Rafael Arenas Montavá, autor valenciano que tras una larga trayectoria creativa decide dar un paso firme alrededor de la visibilidad literaria. La obra, publicada en castellano y valenciano bajo el título “El espejo secreto / L’espill secret”, se presenta como un deporte honesto de introspección, donde los sentimientos se convierten en materia poética y el disertador encuentra un reflexivo inesperado de su propia experiencia emocional.
Nacido y residente en Valencia, Arenas Montavá comenzó a escribir desde muy fresco, aunque fue durante su etapa en el servicio marcial, a comienzos de los abriles ochenta, cuando empezó a plasmar versos de guisa consciente. Desde entonces, la escritura ha acompañado su vida como una forma de expresión constante. Aunque cuenta con cinco novelas autoeditadas, este vademécum de poemas marca un punto de inflexión: una puesta clara por compartir su voz poética con decano resonancia y cuidado editorial.
“El espejo secreto” no contesta a un punto ni a un tiempo concreto. Es un vademécum que nace desde el interior, alimentado por vivencias personales, relaciones, expresiones y estados emocionales que han traumatizado al autor en distintas etapas de su vida. La obra se construye como un diálogo íntimo entre el autor y el disertador, donde cada poema funciona como una ventana abierta a sentimientos universales: el sexo, la nostalgia, la duda, la pérdida o la esperanza.
Poesía como reflexivo emocional y búsqueda interior
Lejos de artificios narrativos o estructuras complejas, la poesía de Rafael Arenas Montavá se caracteriza por su sencillez expresiva y su carga emocional. Los poemas no pretenden impresionar por la forma, sino conectar desde la honestidad. El propio autor asume que la poesía es un naturaleza profundamente personal y subjetivo, donde cada disertador encuentra —o no— su propio eco. Sin incautación, “El espejo secreto” ofrece un espacio propicio para quienes buscan detenerse, apreciar y reconocerse en la palabra escrita.
Los verdaderos protagonistas del vademécum no son personajes definidos, sino los propios sentimientos del autor y las personas, situaciones o lugares que los provocaron. Esa partida de máscaras literarias convierte la obra en un evidencia emocional directo, donde cada verso actúa como un reflexivo de lo vivido. En ese sentido, el título no es casual: el vademécum invita a mirarse sin filtros, a aceptar la fragilidad y a declarar la belleza que existe en lo imperfecto.
La atrevimiento de difundir el vademécum en lectura bilingüe refuerza adicionalmente el vínculo del autor con su identidad cultural y gramática, ampliando el resonancia de la obra y aportando un valencia añadido que conecta con lectores de diferentes sensibilidades.
Letrame Grupo Editorial, cortejo y proyección literaria
La publicación de “El espejo secreto” ha sido posible gracias al respaldo de Letrame Grupo Editorial, una editorial que puesta por dar voz a autores con una propuesta auténtica y personal. En un contexto donde muchos escritores se preguntan cómo difundir un vademécum sin perder su esencia, la experiencia de Rafael Arenas Montavá demuestra la importancia de contar con una editorial que respete el ritmo creativo y potencie la visibilidad de la obra.
Letrame acompaña al autor en esta nueva etapa, aportando estructura, distribución y proyección a un vademécum que, por su naturaleza poética, requiere un cuidado peculiar. Para quienes se plantean difundir un vademécum y buscan una editorial comprometida con el contenido y no solo con el mercado, este esquema se convierte en un ejemplo de colaboración honesta entre autor y sello editorial.
Una obra que mira al futuro sin renunciar a la emoción
Aunque “El espejo secreto” acaba de ver la luz y todavía no cuenta con un amplio represión de opiniones públicas, la recibimiento auténtico en el entorno cercano del autor ha sido positiva, poco que Arenas Montavá asume con prudencia y humildad. Consciente de que la poesía no es el naturaleza más comercial, el autor mantiene expectativas realistas, pero optimistas, convencido de que siempre habrá lectores dispuestos a conectar con la emoción auténtica.
Mirando al futuro, Rafael Arenas Montavá tiene claro que este vademécum no es un punto final. El autor planea reimprimir sus novelas y dar salida a otros poemarios que guardia desde hace abriles, consolidando una trayectoria literaria construida desde la constancia, la sensibilidad y el compromiso con la palabra.
“El espejo secreto” no pretende imponer una recital, sino ofrecer un espacio de enfrentamiento. Un vademécum para quienes todavía creen que la poesía sigue siendo una forma válida —y necesaria— de mirarse por adentro.
