México jugará de local frente a EEUU para defender el TMEC. Las conversaciones entre México y Estados Unidos se aceleran menos de tres meses después de la revisión del acuerdo comercial clave en Norteamérica. El representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, aterrizará en Ciudad de México el próximo lunes para reunirse con la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y su gabinete económico. En la visita exprés se abordarán las reglas de origen del acuerdo, la propiedad industrial, los aranceles sectoriales y las normas comerciales agrícolas. El encuentro binacional forma parte de la ruta hacia la revisión del TMEC, entre México, Estados Unidos y Canadá, en julio próximo. Más del 80% de las exportaciones mexicanas se destinan al mercado estadounidense. Seguir leyendo
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, recibirá en Palacio Nacional a Jamieson Greer, representante comercial estadounidense
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México jugará de local ante EU para defender el TMEC. Las conversaciones entre México y Estados Unidos se aceleran a menos de tres meses de la revisión del acuerdo comercial clave en Norteamérica. El representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, aterrizará en Ciudad de México el próximo lunes para reunirse con la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y su gabinete económico. En la visita exprés se abordarán las reglas de origen del acuerdo, la propiedad industrial, los aranceles sectoriales y las normas comerciales agrícolas. El encuentro binacional forma parte de la ruta hacia la revisión del TMEC, entre México, Estados Unidos y Canadá, en julio próximo. Más del 80% de las exportaciones mexicanas se destinan al mercado estadounidense. Greer tomará el timón de las discusiones de esta revisión conjunta. La Oficina Comercial de Estados Unidos (USTR) se hará cargo. El funcionario estadounidense reconoció esta semana que las reglas de origen estarán en el centro del debate porque las empresas de su país siguen trasladando sus operaciones al sur de la frontera: «Así evitamos el transbordo de mercancías a través de México». El titular de la USTR subrayó que su país debe fomentar la manufactura en su territorio a través de su política arancelaria con el resto del mundo. En el mismo sentido, el secretario de Economía de EU, Howard Lutnick, dijo el viernes que el presidente Donald Trump considera que el TMEC es «un mal acuerdo» y que es necesario «reformularlo correctamente». Pese a los dardos que Estados Unidos lanza un día sí y el otro también contra el TMEC, México y Canadá defienden la continuidad del acuerdo comercial. El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, señaló escandalizado que se buscará una coordinación de las políticas comerciales de ambos países, así como una estrategia conjunta en las cadenas de suministro para sustituir las importaciones provenientes de Asia. De acuerdo con la dependencia federal, en las sesiones técnicas se abordarán los temas de la industria automotriz, acero y aluminio, sector farmacéutico, electrónica y dispositivos médicos, entre otros. El Gobierno de Sheinbaum inicia la segunda ronda de conversaciones con Estados Unidos, sin tener reuniones bilaterales con Canadá. Las pláticas entre México y Estados Unidos para el TMEC iniciaron el pasado 18 de marzo, en Washington. México y Estados Unidos comparten una frontera de 3. 000 kilómetros y un comercio binacional de casi 9. 000 millones de dólares anuales. Por la extensa línea fronteriza circulan diariamente miles de camiones con mercancías, productos agrícolas, materiales industriales y vehículos. La reunión con Greer será clave para definir el rumbo de la cooperación económica entre ambos países. Pese a las barreras proteccionistas de Trump, México se situó en 2025 como el primer socio comercial de EEUU con cifras récord de exportaciones e importaciones, por encima de Canadá y China. A finales del año pasado, la nación latinoamericana importó más de 37. 000 millones de dólares de su vecino del norte, mientras que envió más de 53. 000 millones de dólares en mercancías al mercado estadounidense. El Secretario de Hacienda, Édgar Amadora, se reunió con el titular de la USTR para discutir el acuerdo binacional sobre minerales críticos, así como la agenda contra el lavado de dinero y el financiamiento ilícito, en vísperas de la próxima ronda de discusiones del TMEC entre México y Estados Unidos. Días antes, el Departamento del Tesoro anunció el congelamiento de bienes y propiedades en Estados Unidos de tres personas y dos casinos mexicanos, presuntamente vinculados al Cártel del Noreste. La operación, en conjunto con el Tesoro, también implicó el bloqueo financiero a los identificados. Ignacio Martínez, coordinador del Laboratorio de Comercio, Economía y Análisis Empresarial de la UNAM, explica que el Gobierno de México ha enviado señales de integración con el vecino país del norte en materia de minerales y energía. Para el experto, la apertura de Sheinbaum para permitir proyectos mixtos de fracking -fractura hidráulica- para extraer gas natural en el país, es una buena señal para las empresas estadounidenses. Otro factor a favor del gobierno mexicano es la cadena de pasos dados para detener el lavado de dinero proveniente del narcotráfico. El especialista espera que EU pida a sus socios del TMEC elevar las reglas de origen en el sector automotriz de al menos 75% a 80% y de este porcentaje, que la mayoría sea estadounidense. Una exigencia que busca reducir las importaciones e inversiones de Asia, específicamente China, en Norteamérica. «Otro punto que también estará presente será que México debe eliminar las barreras no arancelarias en materia de consumo, salud y legislación para proteger la competencia y la propiedad industrial e intelectual», zonja. En su agenda de política comercial 2026, el Gobierno de Trump advierte que los déficits comerciales de Estados Unidos con México y Canadá van en aumento, a pesar del TMEC. El año pasado, la balanza comercial de EE. UU. con México superó los 181. 000 millones de dólares, un incremento del 14. 8%, en comparación con 2024. La USTR señala en su diagnóstico que México ha debilitado sus leyes laborales y el clima de inversión, que perjudican a los trabajadores estadounidenses. «México ha tomado una serie de medidas preferenciales para beneficiar a las empresas nacionales en sus sectores de energía y minería, particularmente en petróleo, gas y electricidad, en detrimento de los inversionistas estadounidenses», dice el documento. La presión arancelaria de Washington ha elevado el pulso en temas clave como el contenido regional, la presión a las empresas estadounidenses en materia fiscal y aduanera, así como la inversión en energía y otros sectores como el acero, cobre, aluminio y automotriz. Además, EEUU pondrá sobre la mesa las restricciones al comercio con China, el acuerdo sobre minerales críticos y algunas cuestiones agrícolas. Con un crecimiento económico inferior al 1% en 2025 y una inflación creciente en el primer trimestre de este año, el Gobierno de Sheinbaum sabe que debe mantener en marcha el motor de las exportaciones a Estados Unidos. En el primer plano de la evaluación máxima del TMEC, México debe calibrar con precisión y evitar cualquier gol en puerta para asegurar la supervivencia del acuerdo, pieza clave de la integración comercial de América del Norte.
