Las reacciones a la ampliación de la central nuclear de Almaraz (Cáceres), autorizada por el Gobierno y publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el viernes, víspera de la festividad, no se han hecho esperar. Sumar ha rechazado con firmeza la medida, acusando al PSOE de incumplir el acuerdo de coalición que ambos partidos firmaron en 2023. También han criticado la decisión miembros del bloque de investigación, al igual que las formaciones ecologistas. El PP, los socialistas extremistas y las plataformas locales que defendían su permanencia más allá de 2030, por el contrario, han celebrado la prórroga de la vida útil de la central. Seguir leyendo
El PP aplaude la medida mientras que los ecologistas exigen que se mantenga su cierre
Fuente: MRSS-S News
Las reacciones a la ampliación de la central nuclear de Almaraz, autorizada por el Gobierno y hecha pública el viernes, víspera de festivo, no se han hecho esperar. Sumar se ha mostrado firme en su rechazo a la medida, acusando al PSOE de incumplir el acuerdo de coalición que ambos partidos firmaron en 2023. También los miembros del bloque de investigación, como Sumar, han criticado la decisión, al igual que las formaciones ecologistas. El PP, los socialistas extremistas y las plataformas locales que defendían su permanencia más allá de 2030, por el contrario, han celebrado la ampliación de la vida útil de la central. Sumar ha insistido en que «el mantenimiento del parque nuclear se debe a presiones corporativas y no a necesidades técnicas, medioambientales ni de competitividad económica». » Fuentes del grupo confederal han subrayado que la decisión «frena la transición energética e hipoteca a la ciudadanía», señalando que seguir ampliando la vida útil de estas infraestructuras «pospone la verdadera descarbonización basada en las energías renovables e impone costes y riesgos inaceptables a la sociedad, además de aumentar el precio de la energía. El PSOE también ha sido acusado de incumplir el acuerdo impulsado por la coalición, según el consejero de Cultura, Ernest Urtasun, de Sumar. El Gobierno ha seguido respetando el calendario de cierre del resto de las centrales, al tiempo que ha respaldado la prórroga argumentándola en la «volatilidad de los precios» provocada por la inestabilidad en Oriente Medio. Una decisión que no ha convencido al PP. Aunque Génova, partidaria de la prórroga, ha celebrado la decisión, la ha criticado calificándola de mero «parche a una gestión ideológica» de Pedro Sánchez. «La energía nuclear es un recurso clave que aporta estabilidad al sistema eléctrico», subrayan. En esta línea, el vicesecretario de Economía del partido, Alberto Nadal, se ha pronunciado públicamente en las redes sociales. El secretario de Estado de Energía entre 2011 y 2016, con Mariano Rajoy al frente del Ejecutivo, ha calificado la autorización para que Almaraz siga en funcionamiento hasta 2030 como una «gran noticia para Extremadura y para toda España». » Pero, al mismo tiempo, lamentó que la decisión se tomara «a puerta cerrada el 14 de agosto y se justificara por la guerra en Irán, cuando la prórroga es de tres años. » «Almaraz permanecerá abierta hasta 2030. Y con ello, seguirá siendo un elemento esencial de nuestra tierra», afirmó la presidenta de Extremadura, María Guardiola (PP), en la red social X. «Una decisión que da certidumbre a una región, que protege miles de puestos de trabajo y que mantiene en Extremadura una actividad que, durante décadas, ha sido fundamental para la vida de tantos pueblos y familias que dependen de ella», añadió. «Por fin respiramos aliviados y vemos la luz al final del túnel», declaró Fernando Sánchez, presidente de la plataforma «Sí a Almaraz, sí al futuro» y alcalde de la localidad de Belvís de Monroy. Vox también respaldó la prórroga, que fue defendida tanto por el vicepresidente de la Junta de Extremadura, Óscar Fernández —«Almaraz, sí, gracias. «Se ha dado el primer paso. Pero solo es el primero, porque el objetivo debe ser 2050», ha escrito en las redes sociales —al igual que el secretario general de Vox en el Congreso, José María Figaredo. En una entrevista en Antena 3, afirmó que «la prolongación de la vida útil de la central de Almaraz es un éxito tremendo para toda España». En el bando contrario, además de Sumar, se han posicionado los ecologistas, muy críticos con la ampliación de la central. El coordinador federal de Alianza Verde, Juan López de Uralde, ha calificado la decisión de «vergüenza». «El Gobierno aprueba la ampliación de Almaraz con agnosticismo y alevosía, echando así por tierra los planes energéticos que impulsan las energías renovables. ¡Qué vergüenza para el Gobierno del PSOE/SUMAR! », ha subrayado. La organización considera que la ampliación de Almaraz es «desvergonzada» e injustificada, dictada por los «intereses del oligopolio». La Plataforma por un Nuevo Modelo Energético también ha calificado la ampliación de «muy lamentable», advirtiendo de que «supone un precedente peligroso». «La Fundación Renovables, por su parte, ha calificado la decisión tomada por el Gobierno el viernes en materia de política energética de «error histórico», argumentando que supone «echar por tierra» toda la política y la planificación energética de la última década. La líder de Pores, Ione Belarra, se ha expresado en el mismo sentido en X. «El Gobierno aprueba el 12 de agosto la prórroga de la central nuclear de Almaraz hasta 2030. Debe de haber poca vergüenza, pero poco más cabe esperar de un Gobierno que prometió vivienda y solo me hizo reír. El PSOE es una máquina de alimentar a la derecha. »
