Telefónica y Minsait, una filial de tecnologías de la información del Grupo Indra, han sido seleccionadas por el Banco Central Europeo (BCE) como dos de las empresas adjudicatarias para desarrollar la red de comunicaciones segura de la futura plataforma del euro digital. Seguir leyendo
El Banco Central Europeo selecciona a ambas empresas españolas para desplegar la red de comunicaciones segura de la futura moneda comunitaria
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Telefónica y Minsait, una filial de tecnologías de la información del Grupo Indra, han sido seleccionadas por el Banco Central Europeo (BCE) como una de las dos empresas adjudicatarias para desarrollar la red de comunicaciones segura de la futura plataforma del euro digital. La adjudicación abarca el diseño, la implementación y la gestión operativa de los entornos de red que conectarán las arquitecturas del BCE con los bancos centrales nacionales de la zona del euro y las entidades financieras que participan en el programa del euro digital, según un comunicado publicado el viernes por los grupos españoles. La infraestructura adjudicada exigirá estrictos niveles de ciberseguridad, baja latencia y disponibilidad continua para garantizar la integridad del procesamiento de pagos de la moneda digital pública europea. Aunque Telefónica e Indra ya han firmado contratos conjuntamente, el proyecto se presenta como el primero a escala operativa que aúna ambas empresas tras las conversaciones iniciales que han mantenido sobre la creación de una sociedad conjunta dedicada a los servicios de infraestructura y la computación en la nube soberana en Europa. De este modo, fuentes del sector de las telecomunicaciones y las tecnologías de la información señalaron que la adjudicación del organismo regulador con sede en Fráncfort sienta un precedente operativo para la posible empresa conjunta. La semana pasada, fuentes del mercado citadas por la agencia Bloomberg y posteriormente confirmadas por ambas empresas revelaron que Telefónica e Indra estudian la integración de sus capacidades informáticas y de infraestructuras críticas para constituir una empresa conjunta. Esta entidad del proyecto pretende ofrecer soluciones de almacenamiento e infraestructura digital gestionadas en territorio europeo conforme a la normativa comunitaria, con el objetivo de dar servicio a organismos gubernamentales, administraciones públicas y empresas de sectores regulados o estratégicos. Conectividad y ciberseguridad. En la adjudicación del BCE, Telefónica aportará su red internacional de fibra óptica de alta capacidad, centros de procesamiento de datos orientados a la baja latencia e infraestructura de conectividad avanzada. Por su parte, Minsait se encargará de la integración de sistemas, capas de software especializadas, tecnologías de cifrado y protocolos de ciberseguridad dedicados al ecosistema bancario. El proyecto adjudicado por la autoridad monetaria comunitaria exige que el tránsito y el procesamiento de la información se lleven a cabo íntegramente bajo los parámetros de la jurisdicción europea, evitando el tráfico o el alojamiento de datos a través de proveedores de terceros países. Este requisito coincide directamente con las bases conceptuales que definen el proyecto de «nube soberana» en el que trabajan ambas entidades. El BCE sigue avanzando en la fase preparatoria del euro digital, una iniciativa destinada a dotar al Eurosistema de un medio de pago electrónico público complementario al efectivo, cuya implementación definitiva requerirá la adopción final del marco jurídico por parte de las instituciones legislativas de la Unión Europea. Con este contrato, el consorcio formado por Telefónica y Minsait sitúa sus capacidades conjuntas en el centro de la infraestructura tecnológica de la autoridad monetaria comunitaria. Política industrial en Europa. En cuanto a una mayor colaboración, Telefónica e Indra se encuentran todavía en la fase exploratoria y aún no se ha concretado en la constitución formal de la sociedad, ni en el establecimiento de la estructura accionarial, ni en la valoración económica del proyecto conjunto, según la información facilitada por fuentes cercanas a las negociaciones. Ambas empresas cuentan con la presencia del Estado español en su accionariado a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), que posee el 28 % del capital de Indra y el 10 % de las acciones de Telefónica. La estrategia de crear un proveedor de nube e infraestructura con control soberano se ajusta a las directrices establecidas por la Comisión Europea para reducir la dependencia tecnológica respecto a los grandes proveedores de servicios en la nube estadounidenses, que concentran la mayor parte de la cuota de mercado en el continente. La falta de procesadores y hardware de fabricación europea de última generación es una de las limitaciones técnicas que las partes están estudiando para estructurar el modelo de negocio definitivo de la filial.
