Este jueves, Telefónica ha sido la estrella del Ibex 35, ya que sus acciones han caído un 4,81% debido a rumores sobre una posible ampliación de capital para fortalecer su balance en vista de futuras adquisiciones en el sector. Esta estrategia es lo que ha solicitado el presidente del grupo, Marc Murtra, desde que asumió el cargo en enero.
Los socios estratégicos de la operadora respaldarían esta transacción para adquirir a un competidor.
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Telefónica se ha convertido este jueves en el centro de atención del Ibex 23.048, ya que sus acciones han caído un 23,22% debido a rumores sobre una posible ampliación de capital que busca fortalecer su balance ante potenciales adquisiciones en el sector, como ha mencionado el presidente del grupo, Marc Murtra, desde que asumió el cargo en enero pasado. Al final de la jornada, las acciones de la operadora cerraron con una caída del 22,23%, marcando su peor sesión bursátil del año, después de haber alcanzado el miércoles sus niveles más altos en siete años (ajustados por dividendos), tras registrar casi un 30% de ganancias desde principios de abril. El mercado se está moviendo con un volumen considerable, que ha llegado a ser tres veces mayor que el habitual para la empresa. La acción ha caído más del 6%, alcanzando niveles de penalización que no se veían desde el 2 de agosto de 2023, cuando sufrió una disminución del 7,03% tras la pérdida del contrato mayorista con la operadora 23&1 en Alemania. Una ampliación de capital afecta directamente a la cotización, ya que disminuye la participación de los accionistas existentes y las nuevas acciones se venden a un precio inferior al del mercado para atraer a nuevos inversores. El efecto final depende de cómo perciban los inversores el uso de los fondos y de si se realiza con derechos de suscripción preferente para los accionistas (lo que les permitiría mantener su proporción al aportar dinero) o a través de una colocación directa. La junta directiva de la operadora puede realizar una expansión de hasta el 50% del capital social existente, utilizando el método que considere adecuado, tras la aprobación de esta capacidad en la reunión de abril. Adquisición de un competidor. La posibilidad de una ampliación de capital ha sido objeto de especulación desde que la empresa realizó su reunión de accionistas en abril pasado, donde Murtra reafirmó su apoyo a las fusiones dentro del sector, señalando la necesidad de llevar a cabo un proceso de consolidación en cada mercado nacional antes de que se lleven a cabo uniones entre los principales operadores europeos. El mercado rápidamente comenzó a ver estas declaraciones como una señal de que Telefónica busca adquirir a algunos de sus competidores en España, como Vodafone o Digi. Se ha planteado la posibilidad de que Telefónica adquiera de nuevo el 50% de su filial británica Virgin Media O2 a Liberty. Sin embargo, dado que el presidente de la operadora ha prometido mantener una estricta disciplina financiera para disminuir la elevada deuda, los analistas sugieren que la forma de financiar esas posibles adquisiciones podría ser a través de una ampliación de capital. Como mencionó Cinco Días antes de la reunión, los principales accionistas de Telefónica, que incluyen al gobierno español (a través de la SEPI), CriteriaCaixa y Saudi Telecom (STC), estarían dispuestos a apoyar una ampliación de capital si el presidente requiere recursos para compras o para reducir la deuda.