La hoja de ruta del debut bursátil del grupo de ingeniería asturiano, que lidera la familia Garca Vallina, TSK, ya está dibujada. La empresa ya tiene un ejército de bancos para salir al mercado. Sus últimos registros son JB Capital y Alantra, que se unirán a Santander, CaixaBank, Banca March. Y, de momento, el veredicto de las entidades es que la guerra de Irán no es un problema para la premier, gracias al avance en 2026 de sus comparables en el mercado español, Técnicas Reunidas (+14%) y Elecnor (+41%). Las primeras reuniones con inversores revelan apetito por la compañía, valorada en más de 500 millones de euros antes de la ampliación de capital, con la que espera captar unos 150 millones adicionales para financiar su plan de crecimiento, según varias fuentes financieras. Seguir leyendo
La ingeniería asturiana completa la unión de entidades colocadoras con JB Capital y Alantra, que se suman al Santander, Banca March y CaixaBank. Su objetivo es captar 150 millones a través de una ampliación de capital
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La hoja de ruta del debut bursátil del grupo de ingeniería asturiano controlado por la familia García Vallina, TSK, ya está trazada. La compañía ya cuenta con un ejército de bancos para salir al mercado. Sus últimos registros son JB Capital y Alantra, que unirán fuerzas con Santander, CaixaBank, Banca March. Y, de momento, el veredicto de las entidades es que la guerra de Irán no es un problema para la premier, gracias al avance en 2026 de sus comparables en el mercado español, Técnicas Reunidas (+14%) y Elecnor (+41%). Las primeras reuniones con inversores revelan apetito por la compañía, valorada en más de 500 millones de euros antes de la ampliación de capital, con la que espera captar unos 150 millones adicionales para financiar su plan de crecimiento, según varias fuentes financieras. TSK lleva meses haciendo los deberes para debutar en Bolsa, tal y como publicó Cinco Días el pasado 21 de noviembre. Su primera opción fue utilizar la vía rápida que lanzaron en mayo del año pasado BME y la CNMV, denominada Acceso Fácil, y después estudió la posibilidad de una colocación clásica en el mercado. Finalmente se ha impuesto esta última fórmula, tras comprobar que la operación, a priori, cuenta con el respaldo necesario entre la comunidad inversora. Las reuniones preliminares con potenciales participantes tuvieron lugar a finales de febrero en Madrid, Frankfurt, París, Londres y varias capitales de los países nórdicos. La reunión con analistas, por su parte, se celebró a mediados de marzo. La acogida entre los potenciales compradores de acciones de TSK ha sido positiva. La inestabilidad de la guerra en Oriente Medio planea sobre el mercado, pero las entidades contratadas para llevar TSK al mercado consideran que es posible llevar la operación a buen puerto. De hecho, las fuentes financieras consultadas advierten de que la decisión final dependerá de la evolución del conflicto y de su impacto en el mercado. La noticia positiva para TSK es que las ingenierías que cotizan en la Bolsa española realizan importantes subidas a lo largo del año. Sus proyectos suelen ser cruciales tanto para la transición energética como para la extracción de petróleo. Así, Elecnor sube un 41% en 2026 y duplica su precio en los últimos 12 meses, mientras que Técnicas Reunidas suma un 14% y un 110%, respectivamente. Si la situación no se deteriora significativamente en las próximas semanas, el objetivo es comunicar al mercado la intención de cotizar (intention to float o ITF) en la semana del 20 de abril y celebrar el toque de campana en el Palacio de la Bolsa de Madrid a mediados de mayo. La tarea de los bancos es realizar la máxima asignación posible de acciones, de forma que el periodo entre la aprobación del folleto por la CNMV y la cotización efectiva de los títulos sea el menor posible. La posibilidad de que CriteriaCaixa, el brazo inversor de la familia March, y Alba Corporación Financiera, que posee el 31% de CaixaBank, participen en la colocación como inversores ancla es planteada por fuentes conocedoras de la operación. En función de la horquilla de precios final, la nueva colocación de acciones se realizará por alrededor del 25% del capital, de forma que la familia en ningún caso perderá el control de la compañía. Sabino García Vallina, fundador y presidente del grupo, tiene ahora el 84% del capital. La empresa, que tenía acciones de tipo A -en manos del creador- y de tipo B, decidió unificar los títulos a finales del año pasado para facilitar el estreno en el mercado. Los datos preliminares de las cuentas de 2025 anticipan unas ventas de 1. 000 millones de euros el año pasado, con un beneficio bruto de explotación (ebitda) en una horquilla de entre 75 y 85 millones de euros, frente a 72. 8 millones en 2024. De este año son las últimas cuentas depositadas en el Registro Mercantil, cuando obtuvo un beneficio atribuido de 19 millones de euros. La empresa que pilota como consejero delegado Joaquín García Rico cuenta a su favor con una desilusionada posición financiera. El año finalizó con un pasivo neto de 182 millones de euros, que incluía 125 millones de euros de liquidez al cierre de 2024 y 307 millones de euros de deuda. Esta posición, ajustada por las inversiones en activos energéticos mediante participación o financiación, arroja unos niveles de endeudamiento financiero neto de unos 7 millones de euros. TSK cuenta con más de 1, 500 empleados altamente cualificados y una experiencia en más de 50 países. La preponderancia de su negocio internacional es de tal magnitud que desarrolla aproximadamente el 95% de su actividad fuera de España. Su cartera viva, que asciende a unos 1. 800 millones de euros, presenta indicadores halagüeños de la evolución futura de su cuenta de pérdidas y ganancias. El negocio se divide en dos segmentos de actividad. La transición energética y digitalización, que incluye tanto proyectos de energías renovables como de energía de ciclo combinado y también incluye infraestructuras eléctricas (subestaciones, líneas de transmisión, centrales de estabilidad), centros de datos, ciberseguridad y plantas industriales de fertilizantes, amoniaco, acero, cemento o azúcar. La otra línea de negocio es la de manipulación y minería, que pretende aprovechar los incrementos de inversión en puertos, así como en proyectos de minería, almacenamiento y transporte de minerales. El plan estratégico 2025-2027 de la compañía se centra en la transición energética, la digitalización, la fiabilidad de las redes eléctricas y los minerales críticos. Fuentes del sector indican que la electrificación y la digitalización exigirán duplicar la red eléctrica mundial, lo que requerirá grandes inversiones en redes de transmisión y distribución. El apagón en España y Portugal, que está a punto de cumplir su primer aniversario -ocurrió el 28 de abril de 2025-, también ha puesto de manifiesto la necesidad de fórmulas para dotar de estabilidad a la red ante la abundancia de renovables. Y en este punto, TSK está llevando a cabo cuatro proyectos para aportar solidez a la red británica. Estas instalaciones no generan electricidad, pero aumentan la estabilidad en redes de distribución con alta penetración de generación por energías renovables. En el plan de futuro, TSK también contempla la coinversión selectiva con sus clientes en proyectos atractivos. La compañía potenciará esta fórmula que ya ha explotado en los últimos 15 años, que suponen una trayectoria de colaboración eficaz en la planificación, financiación, ejecución y operación y mantenimiento de proyectos.
