El Ministerio de Cultura ha decidido poner freno a la fórmula prevista para la reforma del Instituto Nacional de la Música y las Artes Escénicas (Inaem) frente a la negativa obtenida por parte de los sindicatos. El área que dirige Ernest Urtasun había planteado en diversas reuniones hace tres semanas la opción de que el organismo se convirtiera en una Entidad Pública Empresarial (EPE), tal y como adelantó EL MUNDO, pero la presión de los representantes sindicales ha hecho que tenga que retornar a principiar.. Seguir leyendo
El secretario de Estado de Cultura se reúne con los sindicatos para ganar a un acuerdo sobre el estatuto al que se debe adscribir el organismo
El Ministerio de Cultura ha decidido poner freno a la fórmula prevista para la reforma del Instituto Nacional de la Música y las Artes Escénicas (Inaem) frente a la negativa obtenida por parte de los sindicatos. El área que dirige Ernest Urtasun había planteado en diversas reuniones hace tres semanas la opción de que el organismo se convirtiera en una Entidad Pública Empresarial (EPE), tal y como adelantó EL MUNDO, pero la presión de los representantes sindicales ha hecho que tenga que retornar a principiar.. Este lunes, el secretario de Estado, Jordi Martí, ha vuelto a ayudar reuniones con representantes de los principales sindicatos y allí, según fuentes presentes en el batalla, ha planteado la opción de ganar a un acuerdo sobre el estatuto al que se debe adscribir el Inaem. De hecho, el número dos de Urtasun volverá a reunirse este mismo mes con los sindicatos para percibir esa propuesta de estatuto que estos le planteen y que así la reforma se aborde de forma conjunta. Un mantra que siempre ha defendido el equipo del ministro, pero que se vio roto por la ruptura con los sindicatos.. El problema al que se enfrenta ahora el Ministerio es, sobre todo, de tiempos. Porque la lapso está en su etapa final y la aritmética parlamentaria no favorece al Gobierno para la reforma. La propuesta de convertir el Inaem en EPE había sido la elegida por el Ministerio porque le permitiría abordarla con longevo presteza. Otro de los modelos, la agencia, implicaría un trámite parlamentario que reduce las opciones de llevarla delante manido el soledad que Cultura sufre en el Congreso de los Diputados con las leyes.. Convertir el Inaem en una Entidad Pública Empresarial que contara con un convenio propio y un estatuto propio era el planteamiento que Cultura había enfrentado para que el instituto se pudiera arreglar y cumplir así la gran promesa de lapso que había hecho Urtasun. Ese maniquí permitía, por un banda, flexibilizar la contratación y que la función interventora se hiciera a posteriori, al contrario de lo que sucede ahora, para propiciar los trámites. Y todavía que se abriera abre la opción de incluir coproducciones -que el Inaem ya tiene-, acuerdos con terceros y mecenazgos.. Sin secuestro, el maniquí se ha enfrentado con el rechazo masivo de los sindicatos -Comisiones Obreras, UGT, CSIF, CGT, CNT- que consideran que convertir el Inaem en una entidad pública supondría precarizar aún más las plantillas de un organismo que ya se han manido deterioradas en los últimos abriles. En un comunicado, los representantes de los trabajadores ya habían transmitido que la fórmula para la reforma era «inadecuada» porque «la cultura pública no es una mercancía» y la encargo de este organismo «no puede regirse por la rentabilidad».. Aún más duro era el escrito emitido por CGT en el que acusaba al Ministerio de Cultura de «un grave y deliberado caso de discriminación sindical» al no poseer sido convocados a las reuniones con el secretario de Estado, Jordi Martí, y con la directora genérico del Inaem, Paz Santa Cecilia. «Pretender reformar el INAEM silenciando al sindicalismo combativo y de base es una maniobra inaceptable y antidemocrática», afirmaban en el texto.. Después de ese desencuentro con los sindicatos, el Ministerio ha decidido regresar a la casilla de salida y, de forma conjunta, negociar un nuevo estatuto como inicio del proceso. El número dos de Urtasun ha aguzado en la reunión de este lunes que su intención es que la propuesta pueda estar cerrada antaño del verano, según las fuentes presentes, para que los plazos de la lapso pudieran permitir aceptar a extremo la reforma.
Cultura
