Yolanda Díaz ha retomado con normalidad su agenda institucional menos de 24 horas después de haber anunciado que no repetirá como candidata de la izquierda en las próximas generales. Sin hacer referencia a su decisión, la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo se centró en su labor en el Ejecutivo y presidió este jueves el acto de firma del protocolo de acompañamiento a personas trans en el ámbito empresarial con los sindicatos y, una vez más, sin el apoyo de la patronal. Desde su llegada al departamento en 2020, Díaz ha cuidado mucho el diálogo social y ha sellado hasta ahora 27 pactos con la satisfacción de las centrales. Sigue leyendo. Protocolo laboral para personas trans. Trabajo justifica el protocolo presentado este jueves en que «las personas trans son las que más discriminación laboral sufren». La medida establece una serie de principios que deberán ser «manifestados expresamente por la empresa y los representantes de las personas trabajadoras». Consisten en «el respeto de los derechos humanos y laborales de las personas trans, sin discriminación por razón de sexo y por razón de identidad sexual y contribuyendo a la integración sociolaboral». El protocolo será obligatorio una vez que el gobierno apruebe el proyecto (que no necesita apoyo parlamentario) en las empresas con más de 50 empleados. Se detallan las siguientes recomendaciones de tratamiento: «Reconocer y respetar el género expresado por la persona trabajadora, promover un lenguaje respetuoso con la diversidad y reconocer el uso de pronombres aunque no hayan sido reconocidos legalmente». «También se garantiza la indemnidad de los trabajadores trans, excluyendo cualquier maltrato o represalia», añade el departamento de Díaz. La medida acordada contempla la creación de lo que denominan una «comisión de acompañamiento» a los empleados trans, con actuaciones «antes, durante y después del proceso de transición de género». Antes de su puesta en marcha, el Ministerio indica que «se diseñará un plan individual de acompañamiento que podrá estar compuesto por un calendario con total flexibilidad con los posibles plazos de las medidas adoptadas». En esta fase, también se pueden acordar las formas de comunicación del proceso al equipo, «así como la realización de actividades formativas del equipo para la mejor comprensión del proceso». Durante la transición, el Ministerio indica que el protocolo «deberá prever cómo se llevará a cabo el proceso de adaptación de todos los documentos relativos al contrato de trabajo, recibos de salarios, informática para la identificación legal, entre otros». Además, especifica que «la empresa pondrá a disposición del solicitante horas de permiso retribuido para citas médicas o procedimientos administrativos. » Tras la finalización del proceso, trabajo detalla que el protocolo «establecerá medidas de seguimiento y control de la situación laboral del solicitante, previendo reuniones periódicas o programas de mejora o desarrollo profesional y otras iniciativas». Al acto presidido por Díaz este jueves también ha asistido la responsable de Mujer e Igualdad de CC OO, Carolina Vidal. «Damos un paso importante para que la igualdad sea real en el ámbito laboral. La inclusión de las personas trans en el mercado laboral sigue siendo un reto», ha dicho Vidal, que ha denunciado la «violencia» que sufren las personas trans en el trabajo. «En el trabajo no hay lugar para la transfobia». También ha intervenido Paula Iglesias, presidenta de la Federación Estatal LGTBI +, organización que también apoya el acuerdo. El responsable confederal de Acción LGTBI de UGT, José Juan Álvarez, ha criticado la falta de apoyo patronal al protocolo: «Falta una parte. Ha costado la ausencia de una patronal insensible a la vida de las personas que les hace ganar esos beneficios de los que están tan contentos». «Necesitamos derechos para las personas trans en el empleo. El empleo es también nuestra vida», añadió Álvarez.
La vicepresidenta segunda retoma su agenda con la firma del XXVII acuerdo con los sindicatos
Feed MRSS-S Noticias
Yolanda Díaz ha retomado con normalidad su agenda institucional menos de 24 horas después de haber anunciado que no repetirá como candidata de la izquierda en las próximas generales. Sin hacer referencia a su decisión, la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo se centró en su labor en el Ejecutivo y presidió este jueves el acto de firma del protocolo de acompañamiento a personas trans en el ámbito empresarial con los sindicatos y, una vez más, sin el apoyo de la patronal. Desde su llegada al departamento en 2020, Díaz ha cuidado mucho el diálogo social y ha sellado hasta ahora 27 pactos con la satisfacción de las centrales. «Seguiremos ganando derechos», ha defendido -en línea con lo expresado en la carta emitida el miércoles- en un discurso centrado en la importancia de la medida que ha presentado, un protocolo que busca mejorar la inclusión laboral de las personas trans, pero en el que ha añadido otros mensajes políticos muy claros, contraponiendo su modelo con el que, dice, representan PP y Vox. «Nosotros no tenemos odio. Respondemos con amor y derechos. De eso se trata. Cabemos todos, todos y tocas en nuestra nación. Quieren un país pequeño donde no quepa nadie». Díaz ha interpelado directamente al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, después de que el diputado Jaime de Olano cargara el miércoles contra los sindicatos al referirse a ellos como «casta», un comentario que ha soliviantado a las centrales. Necesitamos más organización social que nunca. Me preocupa lo que vi ayer en el Congreso. Pido a Feijóo que rectifique porque los sindicatos son el frontispicio constitucional de España. Tienen parte de financiación pública, al igual que el PP. Lo que vimos ayer en el Congreso es muy grave», dijo el vicepresidente segundo. El responsable de Trabajo también ha criticado a la patronal por no firmar el convenio. «Hay que elegir dónde se está y el empresario no está. Tiene que señalar el papel que está desempeñando en nuestro país». El empresario alega que este protocolo no aparecía en el acuerdo 2024 contra la discriminación LGTBI +, que sí selló con los sindicatos. Es el último acuerdo con Trabajo que apoyaron CEOE y Cepyme, hace más de año y medio. La principal organización empresarial española también indica que este texto no se ha negociado con ella. La formalización del paso atrás de Díaz abre ahora nuevos escenarios. Una de las incógnitas que se plantea, además de la del liderazgo, es si su dimisión puede favorecer el pacto con Podemos, muy reacio a firmar cualquier acuerdo en el que pueda estar la titular de Trabajo. Tras guardar silencio todo el miércoles, la número dos del partido, Irene Montero, argumentó este jueves que la decisión afecta «exclusivamente al ámbito interno de los partidos de Sumar», rechazando que pueda tener efectos en su hoja de ruta. En una intervención en Canal Rojo, la cadena de Pablo Iglesias, recogida por Europa Press, Montero ha reconocido «muchos desencuentros» con Díaz en el pasado, aunque asegura entender su decisión y le ha deseado «lo mejor». Podríamos haber introducido ya a la ex Ministra de Igualdad en las elecciones generales, y los partidarios de Ione Belarra no se sentirán atraídos por el mismo lugar en el que Más Madrid tiene un peso significativo. La formación, no obstante, puede verse sometida a una presión creciente a medida que avance el tiempo y si, como riegan las encuestas, los resultados no acompañan en las próximas elecciones autonómicas en Castilla y León y Andalucía. «Tenemos que recoger ese guante y ponernos a trabajar para responder a la demanda de una izquierda fuerte, que pueda plantar cara al fascismo y proponer las reformas y los cambios profundos que sigue necesitando nuestra sociedad», ha dicho el dirigente sobre los debates abiertos en la izquierda tanto por IU, Mas Madrid, Comunes y el Movimiento Sumar como por Gabriel Rufián, el portavoz de ERC en el Congreso, después de que la semana pasada se mostraran reacios a llamar a la unidad. En TVE, también Belarra ha tildado de «político-personal» la decisión de Díaz. A Montero se refería precisamente esta mañana en los pasillos de la Cámara Baja Rufián, que ha aconsejado a la izquierda que no prescinda ni de Podemos ni de su candidato, al que considera «un activo electoral innegable». En un tono inusual, el diputado ha exaltado a Díaz por el anunciado paso al lado, que en su opinión demuestra «valentía» y «generosidad». El representante de ERC ha admitido que durante la negociación de la reforma laboral pasaron «cosas muy feas» y se rompieron «muchos puentes» con la vicepresidenta (ERC), pero ha reconocido que es «muy buena ministra». Trabajo justifica el protocolo presentado este jueves en que «las personas trans son las que más discriminación laboral sufren». La medida establece una serie de principios que deben ser «expresamente expresados por la empresa y los representantes de las personas trabajadoras». Consisten en «el respeto de los derechos humanos y laborales de las personas trans, sin discriminación por razón de sexo y por razón de identidad sexual y contribuyendo a la integración sociolaboral». El protocolo será obligatorio una vez que el gobierno apruebe el proyecto (que no necesita apoyo parlamentario) en las empresas con más de 50 empleados. Se detallan las siguientes recomendaciones de tratamiento: «Reconocer y respetar el género expresado por la persona trabajadora, promover un lenguaje respetuoso con la diversidad y reconocer el uso de pronombres aunque no hayan sido reconocidos legalmente». «También se garantiza la indemnidad de los trabajadores trans, excluyendo cualquier maltrato o represalia», añade el departamento de Díaz. La medida acordada contempla la creación de lo que denominan una «comisión de acompañamiento» a los empleados trans, con actuaciones «antes, durante y después del proceso de transición de género». Antes de su puesta en marcha, el Ministerio indica que «se diseñará un plan individual de acompañamiento que podrá estar compuesto por un calendario con total flexibilidad con los posibles plazos de las medidas adoptadas». En esta fase, también se pueden acordar las formas de comunicación del proceso al equipo, «así como la realización de actividades formativas del equipo para la mejor comprensión del proceso». Durante la transición, el Ministerio indica que el protocolo «deberá prever cómo se llevará a cabo el proceso de adaptación de todos los documentos relativos al contrato de trabajo, recibos de salarios, informática para la identificación legal, entre otros». También establece que «la empresa pondrá a disposición del solicitante horas de permiso retribuido para acudir a citas médicas o realizar trámites administrativos». Tras la finalización del proceso, el trabajo detalla que el protocolo «establecerá medidas de seguimiento y control de la situación laboral del solicitante, previendo reuniones periódicas o programas de mejora o desarrollo profesional y otras iniciativas». Al acto presidido por Díaz este jueves también asistió la responsable de Mujer e Igualdad de CC OO, Carolina Vidal. «Damos un paso importante para que la igualdad sea real en el ámbito laboral. La inclusión de las personas trans en el mercado laboral sigue siendo un reto», ha dicho Vidal, que ha denunciado la «violencia» que sufren las personas trans en el trabajo. «En el trabajo no hay lugar para la transfobia». También ha intervenido Paula Iglesias, presidenta de la Federación Estatal LGTBI +, organización que también apoya el acuerdo. El responsable confederal de Acción LGTBI de UGT, José Juan Álvarez, ha criticado la falta de apoyo patronal al protocolo: «Falta una parte. Ha costado la ausencia de una patronal insensible a la vida de las personas que les hace ganar esos beneficios de los que están tan contentos». «Necesitamos derechos para las personas trans en el empleo. El empleo es también nuestra vida», añadió Álvarez.
