La petrolera italiana Eni ha copado el rentable podio del Euro Stoxx 50 en el año (48%). El avance, muy superior a la media del selectivo europeo (2. 6%), se ha producido en paralelo a la subida del precio del crudo por la guerra en Irán y el cierre del Estrecho de Ormuz; desde que comenzó el conflicto ha subido un 22%, la mayor subida del Euro Stoxx 50, a máximos de 2008. Seguir leyendo
La petrolera italiana es el valor del índice europeo que más ha subido desde el inicio de la guerra de Irán, un 22%.
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La petrolera italiana Eni copa el podio de rentabilidad del Euro Stoxx 50 en el año (48%). El avance, muy superior a la media del selectivo europeo (2. 6%), se ha producido en paralelo a la subida del precio del crudo por la guerra en Irán y el cierre del Estrecho de Ormuz; desde que comenzó el conflicto ha subido un 22%, la mayor subida del Euro Stoxx 50, a máximos de 2008. Incluso frente a las arenas de crudo que los mensajes contradictorios de Donald Trump le han dejado, su fuerza de acción persiste. Algunos analistas, como Divacons Alphavalue, Mediobanca, RBC y Bankinter, han actualizado sus evaluaciones de la empresa y sus perspectivas empresariales. Hasta el momento, las recomendaciones mayoritarias se mantienen, con 55. 6% del total, mientras que las recomendaciones de compra y venta son del 37% y el 7. 4%, respectivamente, y el precio objetivo medio de la acción es de 23. 96 euros, en línea con la cotización actual. La tensión mundial provocada por el caos energético causado por el cierre del estrecho de Ormuz tiene sus efectos sobre Eni, aunque limitados. Según Bloomberg, la italiana tiene menos del 7% de su producción en riesgo por este motivo y el impacto en su flujo de caja podría compensarse si el brent aumentara sólo 7 dólares sobre la media de 68 dólares de 2025. Por tanto, un barril por encima de los 100 dólares, supone un potencial añadido. Más allá de las circunstancias actuales, Eni, que está controlada por el gobierno italiano en un 31, 8% y que acaba de confirmar la continuidad de Claudio Descalzi como CEO para los próximos tres años, es vista por Jefferies como una opción «prometedora». En su opinión, «ofrece una propuesta de inversión diferenciada e integrada en petróleo y gas, basada en la disciplina financiera, una mayor exposición estructural al gas y un modelo de cartera excepcionalmente flexible». Destaca especialmente la operación sellada a finales de 2025 con BlackRock, en la que la mayor gestora de fondos del mundo se hizo con 49. 99% del capital de la filial de captura de carbono Eni CCUS: «La estrategia satélite le permite mantener la operatividad y el crecimiento de la producción, al tiempo que recicla capital y reduce significativamente el riesgo de ejecución y balance», dice un informe. En este sentido, RBC reconoce la «mayor aceptación de la estrategia» de Eni frente a las reticencias iniciales «al demostrar su eficacia». Sobre su situación en el sector, señala que tiene «una posición a largo plazo en recursos de exploración y producción, con un crecimiento líder del 3% -4% anual, lo que supone una ventaja, especialmente si los inversores consideran los precios más altos de las materias primas». Por su parte, Morningstar destaca que «aunque la actividad tradicional de hidrocarburos seguirá siendo el principal motor de beneficios en la próxima década, al igual que sus comparables, se está diferenciando con un modelo satélite, separando sus negocios de transición», donde no descarta posibles salidas a Bolsa. Eni aspira a generar 13. 000 millones de euros en ingresos con estas unidades entre 2019 y 2030. El grupo prevé para los próximos años «un fuerte aumento del flujo de caja, disciplina financiera y la aparición de nuevas e importantes fuentes de ingresos que generarán una rentabilidad sobre el capital empleado superior al 13% en 2030». Estas estimaciones pueden quedarse cortas tras el reciente acuerdo para la exportación de gas desde Venezuela: «Los volúmenes potenciales desde el país podrían ser adicionales», afirma Jefferies. Desde la anterior horquilla de entre el 35% y el 40%, el sector energético italiano también ha aumentado la distribución de dividendos a entre el 35% y el 45% del flujo de caja operativo. Así, para este año prevé distribuir 1 euro. 10 por acción, un 5% más que en 2025, a lo que se añade el impacto en la cotización de un programa de recompra de acciones de hasta 1 euro. 6. 000 millones de euros. Para Bankinter, las últimas referencias financieras indican que Eni tiene «un equilibrio saludable: un ratio de endeudamiento previsto en la nueva guía entre el 10% y el 15% frente al 14% de cierre de 2025, un dividendo atractivo (se estima un 5, 7% el cupón de 2026), una cartera diversificada y un aumento significativo de la producción (por encima del 7%)». Las cuentas del primer trimestre de 2026 se publicarán el 24 de abril siguiente a esa fecha. Divacons Alphavalue también señala que «la exposición de Eni a países de alto riesgo político (como Libia y Venezuela) con una densidad de recursos excepcional, claramente centrada en activos maduros (proyectos existentes), proporciona acceso a volúmenes significativos, manteniendo una disciplina de capital más rigurosa que la de sus competidores que optan por nuevos proyectos». La firma también revela que los nuevos descubrimientos han proporcionado a Eni 12. 000 millones de barriles adicionales en los últimos cinco años, casi el doble que sus competidores. «Es una de las grandes compañías que puede presumir de un sólido crecimiento orgánico dentro de las petroleras integradas», según Divacons Alphavalue.
