Ingredientes para ser una superestrella según Aitana: desamor convertido en éxito, una gira mundial y un escenario con forma de mariposa. Una habitación azul es significativa, tanto si lo dices literalmente como si no.
Lo que empezó como un disco nacido de la oscuridad se despliega ahora como un espectáculo a gran escala. Aitana inicia su gira mundial en Almería, con un concierto con luces, sombras y un repertorio centrado en su último disco
Ingredientes para ser una superestrella según Aitana: desamor convertido en éxito, una gira mundial y un escenario con forma de mariposa. Una habitación azul es significativa, tanto si lo dices literalmente como si no. . Anoche, Almería fue testigo del arranque de la que ya se perfila como la gira más importante de su carrera: su primer tour internacional tras una trayectoria incuestionablemente exitosa. Un salto más allá de las fronteras nacionales que podría permitirle añadir, por fin, el calificativo de «internacional» a su ya consolidada etiqueta de superestrella.. Cuarto azul. Así bautizó la superestrella a su cuarto álbum de estudio y así ha bautizado a la tournée de conciertos que se desplegará por Europa, Latinoamérica y Estados Unidos, con un total de 42 fechas repartidas en más de 20 ciudades. Durante un espectáculo de 2 horas, el Estadio Antonio Peroles en Roquetas de Mar, atestiguó el inicio de un show de gran formato que la reafirma, una vez más, como gran icono del pop español.. La noche se respiró con la expectativa de un proyecto que prometía epicidad y, a la par, vulnerabilidad. Aunque de lo segundo la dosis fue menor. Sobre el escenario: una habitación azul. No podía ser de otra forma. 6 de febrero abrió la velada que se construyó en cinco bloques simbólicos: el mediodía, el anochecer, la medianoche, la madrugada y la mañana.. La gira se ha iniciado poco después de que la artista pusiera punto final a su anterior y exitosa -aunque breve- serie de conciertos, Metamorfosis Season, celebrada el año pasado con solo tres fechas.. Segundo intento y Duele un montón despedirme de ti cerraron un primer bloque (mediodía) enérgico, dejando ver su lado más teatral. Con los temas principales de Cuarto azul siendo la espina dorsal del espectáculo, la catalana quiso hacer énfasis en sus raíces, «hacer un pequeño recordatorio de donde vengo», dijo. Y con eso, su mítico +(Más) arrancó uno de las mayores ovaciones del público… Representó Cuarto Azul, su tema más vulnerable, tumbada sobre la cama de la habitación recreada en el escenario. Lo que prometía ser su actuación más íntima y emotiva terminó resultando fría y distante, en una interpretación en la que la artista apenas se percibía más allá de las pantallas.. A la ex triunfita se la conoce por ser extremadamente vocal y abierta sobre salud mental, y como no, decidió trasladar esa honestidad al escenario. «Es bonito vivir los procesos de la vida. Te hacen crecer como persona y entender cómo quieres querer, cómo quieres que te quieran» , dijo al son de la intro a piano de Cuando hables con él. Aitana ha convertidoCuarto Azul en una confesión pública sobre su depresión: un disco autobiográfico, escrito desde la oscuridad y contado después como una forma de terapia, en el que ella misma ha defendido la importancia de pedir ayuda y de hablar sin eufemismos de salud mental.. Si Aitana destaca por algo es por la versatilidad de su repertorio. De un bloque sentido a su ya clásico perreo en Miamor que tantas críticas ha desatado. Así como quien no quiere la cosa. Coreografías milimetradas y arropada por una decena bailarines, la artista quiso cerrar su «medianoche» con una explosion de energía con su tema Gran Vía.. Aunque Cuarto Azul ha sido presentado por la artista como su trabajo más vulnerable y autobiográfico, esa intimidad, trasladada al directo, se mueve constantemente entre la confesión y el gran espectáculo popero. Cuando busca lo grande, en general, lo consigue. Suelectro pop pega fuerte, te grita, te asalta y embiste. Y así se sintió a lo largo de la noche. Sin embargo lo pequeño le quedó un par de tallas grande. En varias ocasiones, la puesta en escena terminó alejándola de la emoción que pedían ciertos temas, como pasó con Cuando hables con él. Aunque Vas a quedarte fue, quizá, la canción que la redimió, con dominio de voz extraordinario y una fragilidad por fin palpable.. Es posible que, en su afán por convertir Cuarto Azul en un espectáculo de gran formato, Aitana terminara refugiándose demasiado en lo visual: en las coreografías, las transiciones y un cuerpo de baile impecable que sostuvo buena parte de la energía del concierto. Y aunque el despliegue funcionó (los bailarines estuvieron extraordinarios), en varios momentos el show pareció apoyarse más en el impacto escénico que en la fuerza natural de las propias canciones.. El broche de oro se lo llevaron, sin duda, Mon Amour y Las Babys. Un atracón de diversión, bailes sobre y fuera del escenario, saltos, saltos, saltos y saltos. Pop en estado puro.. Te guste más o te guste menos, si España tiene una princesa del pop, es ella: Aitana. Su estatus se sustenta sobre una arquitectura comercial impecable: un álbum, Cuarto azul, que ha servido de catalizador para un despliegue internacional que atraviesa continentes. El éxito de taquilla -con 11 fechas agotadas en menos de tres días tras la apertura de ventas- y la consolidación de alianzas estratégicas con emisoras como LOS40, terminan por confirmar que el ‘efecto Aitana’ ha dejado de ser una promesa para convertirse en un estándar de la industria.. De vez en cuando, vivir de clichés no está tan mal. Y quizá por eso la artista dejó el que sin duda alguna fue el mejor bloque para el final de la noche. La culminación perfecta. Si La chica perfecta dio fuerza y seguridad , Conexión psíquica regaló diversión a chorros y aires de diva que sí, se ha ganado. Y de sobras. Y para cerrar, el hit del momento y el que hoy por hoy es su himno: Superestrella. Casi como autoproclamándose una. Tampoco le falta razón.
Noticias culturales
