Una red de hilos invisibles conecta a los directivos y asesores de las grandes empresas españolas. Haber pasado por determinadas consultoras de élite, escuelas de negocios o cargos públicos abre más puertas que cualquier agencia de selección de personal. Abogados del Estado en excedencia en los consejos de administración del Ibex, antiguos directores de la consultora McKinsey en los puestos más poderosos del sector financiero y antiguos alumnos de la ICADE o del IESE que ocupan cargos relevantes en multinacionales ponen de manifiesto esa red de influencias —tan sutil como tenaz— que se ha tejido en torno a las élites empresariales. Lecturas complementarias: La formación de las élites en el mundo. La formación de las élites económicas y administrativas sigue patrones diferentes según los países, pero en todos los casos existe una combinación de mérito académico, redes de contactos y mecanismos de selección social. Francia representa el ejemplo más completo de un sistema de reproducción de las élites a través de instituciones educativas específicas. Durante décadas, la École Nationale d’Administration (ENA), cerrada en 2022 y sustituida por el Institut National du Service Public, y la École Polytechnique, actuaron como auténticas canteras de la alta función pública y la dirección empresarial. Por sus aulas han pasado presidentes de la República, ministros, altos funcionarios y dirigentes de algunas de las mayores empresas del país. La singularidad francesa reside en la estrecha conexión entre las grandes empresas y el Estado. Muchos titulados de estas grandes «écoles» comienzan su carrera en la Administración y posteriormente pasan a ocupar puestos de responsabilidad en grupos industriales, energéticos o financieros. Grupos como AXA, Société Générale, BNP Paribas, Carrefour, Orange o Vivendi han estado al frente de personas formadas en estas escuelas. Este fenómeno ha llevado a muchos sociólogos e historiadores a describir estas instituciones como una especie de «nobleza de Estado» o «nobleza funcionarial»: una élite legitimada por oposiciones y el rendimiento académico, pero que, al mismo tiempo, concentra una parte importante de los puestos de poder. El sociólogo y profesor de economía Andrés Villena considera que cada país crea sistemas específicos de acceso al poder, «como herramienta para garantizar la supervivencia del Estado». Explica que «los primeros en desarrollar estos métodos de selección de élites fueron los chinos, con la figura de los mandarines hace quince siglos». En el Reino Unido, la lógica es diferente, aunque también existe una fuerte concentración. Oxford y Cambridge, conocidas conjuntamente como «Oxbridge», siguen desempeñando un papel significativo en la formación de las élites políticas, jurídicas y empresariales. Su influencia se ve reforzada por la tradición de prestigiosos colegios privados, como Eton o Winchester, que
Muchos de los consejeros y directivos del Ibex 35 comparten vínculos con las mismas consultoras, escuelas de negocios o determinados puestos de la administración pública. Los expertos advierten de los riesgos que entrañan estas redes de poder debido a su naturaleza endogámica.
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Una red de hilos invisibles conecta a los consejeros y asesores de las grandes empresas españolas. Haber pasado por determinadas consultoras de élite, escuelas de negocios o cargos públicos abre más puertas que cualquier agencia de selección de personal. Abogados del Estado en excedencia en los consejos de administración del Ibex, antiguos directores de la consultora McKinsey en los puestos más poderosos del sector financiero y antiguos alumnos del ICADE o del IESE que ocupan cargos relevantes en multinacionales ponen de manifiesto esa red de influencias —tan sutil como tenaz— que se ha tejido entre las élites empresariales. «Aquí todos nos conocemos y, cuando llega alguien de McKinsey, ya sabemos lo que va a pasar», afirma un directivo de una de las mayores aseguradoras españolas. McKinsey & Company es una consultora estratégica estadounidense fundada hace 100 años. ¿Quiénes son sus propietarios? Sus propios socios. A diferencia de otras firmas como Accenture, PwC, Deloitte o KPMG, que tienen un espectro de negocio más amplio, McKinsey se dedica principalmente a asesorar a la alta dirección para poner en marcha proyectos en la organización: desde fusiones y adquisiciones hasta la entrada en nuevos mercados. En el libro *The Consultant: How McKinsey leads the world* (Peninsula), los periodistas Walt Bogdanich y Michael Fosythe explican cuál es una de las prácticas más habituales en el funcionamiento de esta firma: la empresa es contratada por una gran corporación para trabajos específicos —mejoras de eficiencia, revisión de procesos, proyectos de aprovisionamiento. . . —, los consultores entablan una relación muy estrecha con la dirección y, al cabo de unos años, algunos de ellos acaban siendo contratados por la propia empresa, donde ya han establecido otros socios. En España, la sombra de McKinsey es alargada. Durante el intento de compra del Banco Sabadell por parte del BBVA, tres de los cuatro protagonistas principales habían trabajado para la consultora. Tanto el presidente del BBVA, Carlos Torres, como su consejero delegado, Onur Genç, y el consejero delegado del banco catalán, César Lincollez-Well, habían sido socios de la prestigiosa consultora. Muchos inversores se preguntaron cómo actuar ante Torres y Genç durante la OPA fallida, atribuyéndole la culpa a «McKinsey». «Se creen más listos que los demás, pero al final les falta experiencia en el terreno, les falta conocer mejor a la gente, y se quedaron estancados en una tímida mejora de la oferta del 10 %, que no logró inclinar la balanza», explica un gestor de fondos veterano, que gestiona activos por valor de más de 100 millones de euros. McKinsey ha tenido una presencia significativa en Santander. Víctor Matarráz era, hasta hace unos meses, la mano derecha del consejero delegado, Héctor Grisi, y también dirigía la poderosa división de seguros y gestión de activos. Ahora trabaja para el gigante británico HSBC. La red se extiende más allá del sector financiero. El director de Go
