En medio de la peor campaña de persecución a los inmigrantes latinos que se recuerda en Estados Unidos, un cantante hispano, un puertorriqueño, hizo historia de los Grammy con un disco en castellano, Debí tirar más fotos. Para el aberración mundial de la música, Bad Bunny, fue el extremo premio de la atavío, el de mejor portafolio del año, la primera vez que un trabajo en argot castellana logra comparable hito. Eso en una velada en la que Kendrick Lamar se convirtió en el rapero más distinguido de la historia de la música. Se llevó cinco de los nueve gramófonos dorados a los que aspiraba para alcanzar un total de 26 en su carrera, incluyendo el de mejor disco del año por Luther, el tema que interpreta pegado a Sza, y el de mejor portafolio de rap por GNX.. Seguir leyendo
El cantante puertorriqueño cargó en su discurso contra la violencia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE): «No somos salvajes, no somos animales». En la velada Kendrick Lamar se convirtió en el rapero más distinguido de la historia de la música.
En medio de la peor campaña de persecución a los inmigrantes latinos que se recuerda en Estados Unidos, un cantante hispano, un puertorriqueño, hizo historia de los Grammy con un disco en castellano, Debí tirar más fotos. Para el aberración mundial de la música, Bad Bunny, fue el extremo premio de la atavío, el de mejor portafolio del año, la primera vez que un trabajo en argot castellana logra comparable hito. Eso en una velada en la que Kendrick Lamar se convirtió en el rapero más distinguido de la historia de la música. Se llevó cinco de los nueve gramófonos dorados a los que aspiraba para alcanzar un total de 26 en su carrera, incluyendo el de mejor disco del año por Luther, el tema que interpreta pegado a Sza, y el de mejor portafolio de rap por GNX.. Benito Antonio Martínez Ocasio, el seguro nombre de Bad Bunny, tardó un rato en levantarse de la apero cuando escuchó su nombre. Se le saltaban las lágrimas. Y al subir, dio la longevo parte de su discurso en castellano. «Gracias a todas las personas que han creído en mí durante toda mi carrera», dijo el boricua con su tercer gramola de la incertidumbre, que dedicó a todos los latinos y a los inmigrantes. «Quiero dedicar este premio a todas las personas que tuvieron que abandonar su tierra natal, su país, para perseguir sus sueños».. Antes, al subir a aceptar el premio como mejor portafolio de música urbana, dio el discurso más comentado de la ceremonia, en una atavío con robusto carga política y repleta de críticas al gobierno de Donald Trump. Muchas de las intervenciones en el Crypto.com Arena de Los Angeles giraron en torno a las redadas de Mineápolis tras la homicidio a tiros de dos ciudadanos estadounidenses y al delicado momento que atraviesa el país. Joni Mitchell, Carole King y Justin Bieber llevaban una chapa contra el ICE (el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas).. Al puertorriqueño le bastaron dos palabras para apropiarse una de las ovaciones de la incertidumbre. «ICE out», exclamó, el mismo clamor que han cliché millones de personas en todo el país para pedir el final de las redadas y las muertes violentas de ciudadanos inocentes a manos de los agentes de inmigración de Trump. «No somos salvajes, no somos animales», dijo el cantante caribeño. «Somos humanos y somos estadounidenses».. Billie Eilish dio la campanada con Wildflower como mejor canción del año, derrotando a favoritas como ATF, Abracadabra o Luther, de Lamar. El idilio de la Academia de la Grabación de Estados Unidos con la cómico californiana no cesa. Le pilló un tanto de sorpresa, pero supo reaccionar a tiempo, uniéndose a la causa de la incertidumbre: los inmigrantes. «Ninguna persona es ilegal en tierra robada», dijo pegado a su hermano, Finneas O’Connell.. Olivia Dean se hizo con el ‘cuarto alto’, el premio a mejor nuevo cómico, en una categoría en la que había una profusión de talento considerable, empezando por Leon Thomas y siguiendo por Sombr y Lola Young, que no se podía creer su suerte al escuchar su nombre por la mejor diligencia pop con Messy. Dean, cantante londinense de 26 primaveras, recordó que ella es «la nieta de una inmigrante», «producto de la valentía».. Lady Gaga, que se ya se había llevado dos gramófonos dorado en la ceremonia previa, se hizo con el Grammy a mejor portafolio pop vocal por Mayhem y The Cure, una de las bandas más veneradas de todos los tiempos, finalmente se llevó su primer Grammy. En efectividad se llevó dos, como mejor portafolio de música alternativa por Songs of a Lost World y mejor interpretación de música alternativa por Alone. La lado no pudo asistir a la ceremonia para poner en cobro los premios, ya que se encontraban en el funeral de su compañero Perry Bamonte, fallecido en diciembre.. En el megaconcierto en directo en que cada año se convierten los Grammy hubo un puñado de momentos memorables. Arrancaron Bruno Mars y la cantante neozelandesa Rosé con la pegadiza APT, Justin Bieber actuó, en lo que parecían unos calzoncillos y con calcetines como único atuendo, cuatro primaveras posteriormente frente a una audiencia televisada —cantando Yukon—; y Lady Gaga volvió a los Grammy con Abracadabra, un año posteriormente de presentar el tema en la atavío.. Acertada fue la presentación de los mejores nuevos artistas, con un tema para cada uno, desde The Marias hasta Addison Rae y pasando por Leon Thomas, la imponente Lola Young —interpretando al piano uno de los temas del año: Messy—, y la que minutos posteriormente subió a poner en cobro el Grammy, Olivia Dean.. Conmiseración que sea la última vez que Trevor Noah presenta la atavío tras seis primaveras dando lecciones de cómo tener burla sin despellejar a los invitados y hacerles percatar incómodos. Una vez más, el comediante sudafricano dirigió el espectáculo con industria, ahondando en su complicidad con las estrellas —especialmente con Bad Bunny, al que no paró de provocar para que cantara, pese a que su entendimiento de exclusividad para la Super Bowl lo prohibe— y huyendo de la humillación en divulgado a los asistentes.. Eso lo dejó para Trump, al que no paró de sacudir durante toda la retransmisión. Se burló a sus anchas del republicano, comparando su trasero con el de Nicki Minaj, le pidió orfanato a Bad Bunny en Puerto Rico si las cosas se siguen poniendo mal en Estados Unidos, y dijo que creía en el contorno de los contratos al confirmar que será la última vez que presente los Grammy, lanzando una indirecta a la Casa Blanca. «Márchese cuando se le acabe el tiempo», dijo. Se refirió, adicionalmente, al anhelo de Trump de hacerse con Groenlandia a cualquier precio. «Tiene sentido, porque la isla de Jeffrey Epstein ya no está. Necesita una nueva para pasar tiempo con Bill Clinton». Va a ser difícil encontrarle un reemplazo.
Cultura
