Enrique Bunbury (Zaragoza, 1967) recibe como cualquiera esperaría que recibiera Enrique Bunbury. Impoluto frito, sombrero poblano y botas camperas. Inflexión teatral y frases alargadas como si estuviera frente a el micrófono, como si se estuviera dirigiendo a su notorio. La letrero misma de sí mismo, la del personaje musical, convertida en efectividad frente a nuestros fanales. Y aquí viene.
El cantante aragonés presenta su 14º elepé en solitario, el sexto en diez abriles, ‘De un siglo preparatorio’
Enrique Bunbury (Zaragoza, 1967) recibe como cualquiera esperaría que recibiera Enrique Bunbury. Impoluto frito, sombrero poblano y botas camperas. Inflexión teatral y frases alargadas como si estuviera frente a el micrófono, como si se estuviera dirigiendo a su notorio. La letrero misma de sí mismo, la del personaje musical, convertida en efectividad frente a nuestros fanales. Y aquí viene.. «Estoy en un momento vital mío en el que me apetece más la introspección que la comunicación. Yo me pongo nervioso haciendo entrevistas porque no es mi terreno, es un lugar que no me corresponde», expone el cantante. Y sigue: «Mi expresión es artística, todo esto es palabrería que no va a ningún lado y no significa absolutamente nada. Lo que digo no es importante, lo importante es lo que hago en mis canciones. Todo esto es sacarme del tiesto». Bunbury, una vez más siendo Bunbury.. El cantante aragonés está presentando De un siglo preparatorio, su décimocuarto disco de estudio, el sexto en la última lapso y el décimoctavo si incluimos su etapa como vocalista de Héroes del silencio. Cuatro décadas de prolífica creación desde las primeras maquetas de su lado que, en esta ocasión, se zambullen en los ritmos latinos para preguntarse sobre el pasado, mirar al futuro y, sobre todo, cuestionar su papel en el presente. Si Bunbury en realidad debe estar todavía aquí. O como él dice en Creer que se puede creer: «No quiero renunciar a preguntarme qué cojones pinto yo aquí». «Ves modas entrar y salir, venir y desvanecerse y piensas si tú puedes aportar algo al panorama cuando estás desubicado en la industria, si tienes algo nuevo, fresco e interesante. Está bien planteárselo de vez en cuando. ¿Hasta qué punto lo que tú ofreces puede resultar interesante a los oídos de nuevos oyentes?». ¿Qué ofrece usted? ¿Qué respuesta se ha cedido?. Todos los músicos que nos subimos a un proscenio o componemos una canción y la mostramos al notorio tenemos ese momento de vanidad en el que pensamos que nuestra creación, nuestra pequeña aporte, puede ser útil a alguno. Que alguno al otro banda va a tomar la canción y comprobar cierto confort. Por eso mi respuesta ha sido que todavía tengo poco que ofrecer con lo que la familia se sienta identificada. Pero esta es una envite que realizas ignorando el resultado final, que a lo mejor es bueno o nadie le hace caso.. Son 40 abriles de carrera, alguno le seguirá haciendo caso para mantenerse aquí.. Hasta ahora sí, pero espero que con este disco no abandone todo el mundo el barco. Cada vez que sacas un disco hay una rivalidad con el escucha. Yo he investigado en muchas áreas y géneros distintos y en cada etapa sé que ha habido parte del notorio que ha mostrado menos interés o familia que se ha sumado a estos géneros porque se los estaba mostrando yo. Hay un notorio al que le gusta mi parte más rockera y no apreciará tanto este disco. Otros están mirando más la vanguardia, el presente, la música electrónica y eso no está siquiera en este disco. Pero hay incluso un notorio que le gusta que haga diferentes cosas y que me acompaña en todas las aventuras. Esos son los menos y sé que cuando tomo esta audacia voy a perder a alguno por el camino.. Y aún así la toma igualmente.. Porque el único camino posible es el tuyo, todos los demás son caminos que no te corresponden. Podría designar un camino más mainstream, repitiendo cosas que he hecho en el pasado o mirando a lo que hacen otros que tienen éxito, pero a mí eso no me corresponde. Mi camino son impulsos y latidos que intento descrifrar.. Empecemos por el título, De un siglo preparatorio, ¿cómo ha llegado hasta ahí?. Es una especie de repertorio, de propuesta, de debate sobre las cosas que claramente vemos que se van quedando antes, que pertenecían al siglo XX, pero que nos puede seguir pareciendo interesante ayudar. También sobre lo dudosas que nos parecen algunas que han venido a sustituirlas. Es una cuestión que lanzo al canción: ¿hasta qué punto estamos abrazando cosas en este siglo que nos prometen que van a ser mejores para nuestra nuestra vida y que no necesitamos? ¿Qué cosas de verdad son un avance?. Póngame algún ejemplo.. Te iba a proponer yo a ti que que me dijeras tú un ejemplo de cosas que echas de menos del siglo XX.. Una que se cita muy a menudo, las relaciones personales.. Esa es sobrado incuestionable, es mejor tener relaciones humanas que no tenerlas. Eso no es una cuestión de opiniones. Pero hay cosas tecnológicas que de repente alguno puede opinar que le gustan. El Zoom porque puede platicar con su mamá estando en otro continente, la inteligencia fabricado… A mí me parece que no necesitábamos todo eso. O el otro día que se fueron a dar una reverso por la Luna. ¿Hasta qué punto necesitamos ir a la Luna o hasta qué punto ese fortuna lo podíamos tener utilizado en labrar más discos? Que es lo que necesita el planeta en realidad.. El cantante Enrique Bunbury.José Girl. «El otro día se fueron a dar una vuelta por la Luna. ¿Hasta qué punto lo necesitamos?». ¿Lo de la cristalera no le convence? ¿No le parece una prioridad?. No sé, yo en efectividad no tengo respuestas claras. Esto puede ser una tontería o puede ser poco sobre lo que profundizar más en serio. En el postrer disco de Quique González hay una canción que palabra de la última concepción de coleccionistas. Es verdad que las generaciones actuales compran menos objetos, menos libros, menos revistas… Porque tienen el streaming, se bajan un manual en Kindle o no van al quiosco. Todo tiene sus pros y sus contras. A mí me gusta el streaming y incluso el vinilo.. ¿Hay poco de melancolía, añoranza e incluso de sentirse desubicado en la advertencia de este disco?. No, no, para nadie. En la canción De un siglo preparatorio sí que hay un poco de desubicación, pero yo no me siento así para nadie. Por de pronto, yo no pertenezco al siglo preparatorio profesionalmente, la decano parte de mi carrera la he realizado en el siglo XXI. ¿Estamos en el XXI, no? No pienso que mi siglo fuera el XX, pero hay muchas cosas que me gustaban de él. Los mapas me gustaban mucho y pienso que el GPS nos quita poco importante de la belleza de estar perdido.. Al final va a impresionar usted a la pérdida de lo humano.. Casi todo lo que es pérdida de lo humano es poco sobre lo que está admisiblemente reflexionar. No podemos dejarnos admitir por la obsesión tecnológica o por esta idea de que todo el progreso es con destino a delante. Es posible que hasta el siglo XX lo fuera, pero a finales del XIX había una concepción que se quejaba de ciertos avances de la Revolución Industrial y de la electricidad. Con lo bonitos que eran los candiles.. ¿Siente que esa es la efectividad que nos rodea, que ahora mismo el progreso no es con destino a delante?. Ahí yo no sé, la inteligencia fabricado trae muchas preguntas. Desde luego, si ves los vídeos que hace la familia con IA en redes sociales la respuesta es claramente que no. La inteligencia fabricado es más admisiblemente estupidez fabricado. Pero, bueno, estoy respondiendo yo y mi intención es más desarrollar una pregunta a la familia porque yo no tengo respuestas de nadie.. En Peor que como estamos, usted canta: «El dedo opresor tiene el gatillo fácil, no nos vamos a censurar por no incomodar y molestar». ¿Estamos en un momento de censura para los artistas?. La licencia es la aparejo con la que trabajamos cualquier creador. Haga cerámica, un manual o una película. Yo siempre he pensado que en la creación todo es válido, no existe la desliz y puedes opinar lo que quieras si tiene un valencia estético. Yo no llamaría censura a lo que hay ahora, pero sí hay familia que se muestra ofendida de forma clara y que en realidad no sé si están ofendidos. Pero es que hay un altavoz, las redes sociales, donde cada uno muestra sus opiniones y donde se ofenden por auténticas tonterías.. Mi pregunta quería inquirir más en si existe censura desde el poder. Le pongo un par de ejemplos. Donald Trump señalando a artistas como Bad Bunny o el Gobierno británica impidiendo a Kanye West entrar en su país por sus comentarios antisemitas.. No sé si eso ha cambiado, todo el mundo señala a todo el mundo. Aquí no los artistas señalamos a los presidentes. Los presidentes señalan a los artistas. No hay ningún problema porque tú señales y digas que poco no te parece admisiblemente. En el caso del Reino Unido sí hay un caso de censura con Kayne West, que es impedir que entre en el país. Yo como pensador vacancia, no puedo estar a cortesía de eso, pienso que no tiene mucho sentido. Sinceramente siquiera me apetece entrar en temas políticos.. Este año se cumplen 40 abriles desde sus primeras maquetas con Héroes del silencio, ¿va mirando con destino a antes en esa carrera como hace en este elepé?. No miro mucho con destino a antes, solo cuando tengo que preparar una tournée y un repertorio. A mí me gusta mirar más a los proyectos que tengo por delante. Te podría platicar de mi próximo disco, pero me parece un poco pronto y me toca platicar de este y de la tournée que viene, Nuevas Mutaciones, que revisa sobre todo el material de los últimos abriles. He sacado bastantes discos en los últimos diez abriles y y me gustaría hacer un poco de presente de ellos.. Esta tournée es la segunda, luego de una muy cortita, tras el incidente de su voz que pudo ser el fin de su carrera. ¿Qué supone para usted estar sobre un proscenio ahora?. El año pasado hice una pequeña tournée como una toma de contacto para ver que todo estaba admisiblemente. Afortunadamente memorizar que tiene que ver con el humo del proscenio me tranquilizó. Es verdad que la tournée no es muy larga, pero vuelvo con normalidad. El acortar las giras es una cosa de apetencia, de obligarse tiempo a unos intereses diferentes en la vida. Si dedico muchos meses a estar de tournée, no me da tiempo a otras cosas. Las giras quitan mucho tiempo, te obligan a estar fuera de casa, y no tienes golpe a muchas cosas que deseas tener cerca.. ¿Ha renunciado ya a las giras largas habituales?. Es una cuestión personal y profesional incluso. En los últimos diez abriles he lámina seis discos, he publicado tres libros de poemas, un manual de correspondencia. He dedico mucho tiempo a la creación y mucho menos a la interpretación. Es un orden de prioridades, quiero que mi carrera sea a mi imagen y dependencia, no como se supone que tienen que ser las carreras que hacen los demás. ¿Los demás hacen giras muy largas? Muy admisiblemente.¿Qué es lo que quieres hacer tú?. ¿Hay poco de que siempre le ha gustado ir a contracorriente?. No, yo voy súper a cortesía de la corriente, pero de la mía. No me interesa cuál es la corriente de los demás, que es la mainstream. La corriente principal va circulando con mucha familia, lleva mucha agua y tú te puedes subir ahí en tu barco y que te lleve. O puedes crear tu propio regato y que los demás vayan por donde quieran. Tú vas por el banda que te interesa, las posibilidades están ahí para todos. Yo estoy en una compañía vasto como Warner y voy a tocar en el Movistar Arena, no es que sea uno que está viviendo en una cueva ahí en el Burgo de Osma.. ¿Ese momento está asociado a que le parece que hay mucho ruidio a su cerca de?. Para mí el rudio y el silencio son una obsesión. El ruido informativo a todos los niveles. A veces el entretenimiento, el exceso de películas, el exceso de odio nos satura de forma que confundimos nuestros pensamientos. Rara vez tenemos pensamientos propios, todo lo que sale por nuestras bocas tiene que ver con cosas que hemos pasado, ilustrado o nos ha llegado a través de otras fuentes. Pocas veces son pensamientos racionalizados por nosotros mismos, imitamos y y reproducimos cosas que nos vienen dadas. El silencio es la única aparejo para tener pensamientos propios. Echo en descuido advertencia, que para mí es poco muy necesario, pero cada uno vive la vida como quiere.. Le voy a recuperar una advertencia suya de 2014 como falleba. Decía que sentía cariño y rechazo al mismo tiempo por sus canciones, ¿el paso de tiempo le reafirma o le ha hecho cambiar?. Me siento así un poco porque hay canciones que me podría tener ahorrado claramente y otras que considero que están admisiblemente. También me pasa a veces que las canciones que se han hecho más populares no son necesariamente las que más me gustan y otras que considero que están muy admisiblemente no tuvieron recibimiento. Me imagino que esto nos pasa a todo, ¿no?
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