Sevilla fue proscenio ayer de la IX estampado de los premios anuales de la Real Unión de Criadores de Toros de Lidia (RUCTL), celebrados en la histórica Real Venta de Antequera, un enclave de gran valía simbólico para la civilización del toro fiero que volvió a la vida gracias al esfuerzo y compromiso de la grupo de la Fuente Rojas, visaje que fue agradecido públicamente por la ordenamiento.
La histórica cesión, reabierta recientemente, acogió una viaje de memoria, compromiso y examen al campo fiero delante cerca de doscientas personas.
Sevilla fue proscenio ayer de la IX estampado de los premios anuales de la Real Unión de Criadores de Toros de Lidia (RUCTL), celebrados en la histórica Real Venta de Antequera, un enclave de gran valía simbólico para la civilización del toro fiero que volvió a la vida gracias al esfuerzo y compromiso de la grupo de la Fuente Rojas, visaje que fue agradecido públicamente por la ordenamiento.. La viaje se inició con una ceremonia en rememoración de los asociados fallecidos durante el año 2025, en un círculo de recogimiento y respeto que puso de relieve la dimensión humana que sustenta al campo fiero. Posteriormente se celebró la Asamblea General Anual, que contó con la presencia de cerca de un centenar de ganaderos. En el transcurso de la misma se aprobó el presupuesto para el control 2026 y se reforzaron las principales líneas de trabajo que marcarán el presente y el futuro de la institución.. La entrega de premios, conducida por Elena Salamanca, reunió a cerca de doscientas personas y contó con la concurso de destacadas personalidades del mundo del toro y de la sociedad sevillana, entre ellas el torero Pablo Aguado, el patrón de la Real Maestranza José María Garzón, el presidente de la Fundación Caja Rural del Sur José Luis García-Palacios, el presidente de la plaza de toros José Luque Teruel, por otra parte de numerosos rostros conocidos del ámbito cultural y social.. El Reconocimiento a una trayectoria ganadera fue concedido a la grupo Murube, finca procreación de criadores de toros bravos y depositarios de una herencia forjada con dedicación, conocimiento y fidelidad a una forma de entender la crianza. El galardón fue recogido por José Murube, en un momento que trascendió lo individual para rendir homenaje a toda una alcurnia y a la continuidad de una tradición centenaria.. El premio al Compromiso con el toro fiero recayó en el músico Curro Vázquez, figura de narración cuya carrera ha estado marcada por la integridad y el respeto al animal. Su examen en Sevilla, anunciado días antiguamente de la concesión del Premio Nacional de Tauromaquia, fue recibido como un emotivo revolcón colectivo. Visiblemente emocionado, el torero dirigió unas palabras sinceras y profundas, fruto de toda una vida de experiencia.. Uno de los momentos más intensos de la mañana llegó con el premio a la Defensa de nuestros títulos, otorgado a Liliana Sáenz, hija de Nati, fallecida en el percance ferroviario de Adamuz. Sáenz fue la voz de las víctimas en el funeral celebrado en Huelva el pasado mes de enero, y su intervención, serena y cargada de humanidad, volvió a conmover a los presentes. Amor, fe y dignidad marcaron un discurso que concluyó con una ovación en pie, larga y general, por parte de los asistentes.. La entrega se cerró con el premio al Apoyo a los ganaderos, concedido a Antonio Sanz, consiliario de Interior, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía, en examen a su respaldo decidido y a su firme reto por la defensa y puesta en valía del campo fiero y de la tauromaquia como patrimonio cultural.. Con esta cita, la RUCTL volvió a subrayar su compromiso con la memoria, la tradición y el futuro del toro fiero, en una viaje marcada por la emoción, el respeto y la reivindicación de unos títulos profundamente arraigados en la civilización española.
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