La Confederación General del Trabajo (CGT) ha celebrado estos últimos días su XX Congreso en la localidad madrileña de Parla. El secretario general desde 2022, Miguel Fadrique, se ha impuesto por un margen muy estrecho y ha situado la huelga general por la crisis de acceso a la vivienda como máxima prioridad del sindicato. «Teníamos claro que, fuera quien fuera el elegido, lo primero que tendríamos que hacer al salir de aquí es sentarnos a la mesa con los sindicatos de inquilinos y los movimientos sociales y fijar una fecha para la huelga general», afirmó Fadrique, en unas declaraciones facilitadas por su sindicato. Al mismo tiempo, los sindicatos mayoritarios con mayor presencia en las empresas, CC. OO. y UGT, siguen valorando cómo responder al llamamiento a favor de la huelga general por la vivienda, conscientes de las dificultades que conlleva ir más allá del ámbito estrictamente laboral. Sigue leyendo.
Tras las marchas masivas del sábado que exigían trabajo para los desempleados, CC OO y UGT siguen valorando cómo abordar el malestar social.
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La Confederación General del Trabajo (CGT) ha celebrado estos últimos días su XX Congreso en la localidad madrileña de Parla. El secretario general desde 2022, Miguel Fadrique, se ha impuesto en la votación de este domingo por un margen muy ajustado y ha situado la huelga general por la crisis de acceso a la vivienda como máxima prioridad del sindicato. «Teníamos claro que, fuera quien fuera el elegido, lo primero que tendríamos que hacer al salir de aquí es sentarnos a la mesa con los sindicatos de inquilinos y los movimientos sociales y fijar una fecha para la huelga general», ha declarado Fadrique este domingo, en unas declaraciones facilitadas por su sindicato. Al mismo tiempo, los sindicatos mayoritarios con mayor presencia en las empresas, CC. OO. y UGT, siguen valorando cómo responder al llamamiento a favor de la huelga general por la vivienda, conscientes de las dificultades que conlleva ir más allá del ámbito estrictamente laboral. «En la CGT apostamos por una huelga general de 24 horas. No creemos que medidas de menor alcance sirvan de mucho», añadió Fadrique. Así, si la CGT da el paso, aunque sin fijar una fecha concreta, los trabajadores contarán con el respaldo legal para no acudir a sus puestos de trabajo en protesta contra la crisis de la vivienda. Si la CGT convoca por su cuenta, sin que se sumen CC OO y UGT, se repetiría en octubre lo ocurrido el año pasado. El sindicato anarquista convocó entonces una huelga general en protesta por la masacre israelí en Gaza. CC OO y UGT no apoyaron esta iniciativa, pero sí convocaron paros parciales. Estas paradas de una o dos horas son una de las opciones a las que los sindicatos podrían recurrir una vez más, además de seguir participando en las manifestaciones. Esa convocatoria, firmada únicamente por la CGT, no tuvo una gran participación, por lo que muchos manifestantes cuestionan a las organizaciones lideradas por Unai Sordo y Pepe Álvarez, conscientes de que sin su influencia en las empresas será más difícil que haya una participación significativa. Según las últimas estadísticas sobre convenios colectivos del Ministerio de Trabajo, la UGT y CC. OO. participaron el año pasado en la firma de 628 y 619 convenios, respectivamente, frente a los 51 de la CGT. Fuentes conocedoras de las conversaciones en el seno de CC. OO. y UGT sostienen que todas las posibilidades están abiertas, pero que les resulta difícil acabar convocando la huelga general. Los sindicatos tienen dudas por varias razones. Una de las más importantes es que, en su opinión, las huelgas generales se plantean al Gobierno de forma sucesiva, y este Ejecutivo ha intentado sacar adelante decretos sobre este problema para los que UGT y CC. OO. pidieron el voto favorable. Al mismo tiempo, también dudan de que la reivindicación se limite únicamente al ámbito laboral, ya que el problema tiene un impacto muy diferente en todo el territorio y se suma a la incertidumbre política. Sin embargo, un factor crucial será si Pedro Sánchez anuncia las elecciones el lunes. Los dirigentes de CCOO y UGT se reunieron este viernes con el Sindicato Inquillin para conocer sus planteamientos. El pasado viernes, los sindicatos emitieron un comunicado conjunto. «CCOO y UGT hacen un llamamiento a la clase trabajadora española para que llene las calles este fin de semana en todas las movilizaciones que se están convocando en todo el país, para exigir que el derecho a la vivienda se anteponga a los intereses especulativos», afirmaron, antes de añadir: «Ambos sindicatos compartirán con la sociedad civil sus valoraciones y las acciones que se llevarán a cabo en las próximas semanas, incorporando al mundo laboral a las movilizaciones en la caracterización en la que todas las organizaciones estamos de acuerdo, con el objetivo de sumar a la mayoría de los ciudadanos de este país». La CEOE, por su parte, ha criticado la posibilidad de una huelga general por este motivo. El presidente de la patronal, Antonio Garamendi, no considera «conforme a la ley» una posible huelga general por la vivienda, ya que «no se trata de un conflicto laboral». Así lo señaló el sábado en la localidad de O Grove. Para él, el problema de la vivienda es «real» y «complejo», por lo que no puede resolverse con «enfoques simplistas», ya que estos «no arreglan nada en absoluto». Garamendi subrayó que, si la gente quiere manifestarse, los empresarios «no tienen nada que decir», pero una huelga «está regulada por la ley» y solo se produce cuando existe un «conflicto laboral». Los sindicatos rechazan este planteamiento: subrayan que, según la jurisprudencia del Tribunal Constitucional y del Tribunal Supremo, las huelgas generales de carácter político son ilegales, pero si son de carácter mixto, de modo que se pueda interpretar una motivación o un impacto laboral, son legales. Los sindicatos han reivindicado la importancia del precio de la vivienda en el día a día de los trabajadores, hasta el punto de que ya exigen que se tenga en cuenta a la hora de negociar los aumentos salariales, y no solo la inflación o los resultados de la empresa. En el Congreso de la CGT, Fadrique se ha impuesto a Nuria Isabel Negro por un margen muy estrecho: el primero se ha reafirmado al frente de la CGT con 689 votos, frente a los 639 de su rival, según el recuento facilitado por la actual dirección general. Fuentes conocedoras de las discusiones en el sindicato subrayan que ha sido un proceso muy tenso, con fuertes enfrentamientos entre las facciones del sindicato.
