La joya del Guadaira no le permitió demostrar el entusiasmo con el que llegó al final de Las Ventas. Tres toros animaron la presentación. No dieron la talla para los toreros porque carecían de fuerza. Si el primero perdía las manos, el segundo se derrumbaba ante el más mínimo esfuerzo. Ira monumental. El tercero embistió, pero su fragilidad no le permitió desarrollar nada. La plaza se quedó corta. El quinto sin bramido y el sexto por debajo de lo esperado. Una selección de toros aparentemente enfermos: hasta tres fueron retirados antes de tiempo.
La terna está encabezada por una joya del Guadaira, fuerte pero vacía, con más de 10 500 personas en las gradas; la Plaza 1 acogerá a los finalistas de Cénate Las Ventes en el marco de la Feria de Otoño
La joya del Guadaira no le permitió demostrar el entusiasmo con el que llegó al final de Las Ventas. Tres toros animaron la presentación. No dieron la talla para los toreros porque carecían de fuerza. Si el primero perdía las manos, el segundo se derrumbaba ante el más mínimo esfuerzo. Ira monumental. El tercero embistió, pero su fragilidad no le permitió desarrollar nada. La plaza se quedó corta. El quinto sin bramido y el sexto por debajo de lo esperado. Una selección de toros aparentemente enfermos: hasta tres fueron retirados antes de tiempo. La final del certamen de los jueves nocturnos de Las Ventas reunió a más de 10.500 espectadores. El cartel tenía mucho interés. La recuperación de El Mene, la revelación de Nacho Torrejón y la ambición catalana de Mario Vilau. Ninguno pudo destacar por lo que el jurado declaró el certamen desierto y el premio -volver en la Feria de Otoño- se aplicó a los tres.Sobre el papel, Guadaira suponía una garantía para esta final. Cuenta con un buen historial en Las Ventas. La noche se tornó cada vez más oscura para la divisa sevillana. El Mene anduvo habilidoso y torero con el cuarto, que aunque se quedaba por debajo tenía la chispa de venirse. Lo aprovechó el maño en una labor repleta de detalles personales y dándole sitio al novillo hasta los naturales finales sobre la mano derecha. Nacho Torrejón hizo las veces de enfermero -muy templado- con su primero y logró pasajes interesantes en el quinto, vistiendo todo con elegancia como varios pases de pecho a la hombrera contraria. Mario Vilau fue todo garra. Se libró de la embestida en la portagoya al tercero, que pegó un brinco a su encuentro. Este fue uno de los novillos que con un poco más de motor… echó demasiado pronto la persiana. En el sexto, empezó la faena a ese toro de rodillas en los medios con un pase cambiado. No rompió hacia adelante pese a la férrea voluntad del catalán. Combate nulo. Se tendrán que volver a ver las caras en la Feria de Otoño con una novillada de El Retamar -probablemente-. Plaza de toros de Las Ventas. Jueves, 23 de julio de 2026. Final de las novilladas nocturnas ‘Cénate Las Ventas’. Casi media plaza, 10.767 espectadores. Novillos de Guadaira, bien presentados, nobles, con cierta clase, absolutamente vacía de poder.El Mene, verde oliva y oro. Pinchazo y estocada traserita (silencio). En el cuarto, estocada muy trasera (silencio).Nacho Torrejón, de obispo y oro. Metisaca y estocada muy trasera y baja (saludos). En el quinto, pinchazo y estocada trasera (saludos).Mario Vilau, de azul pavo y oro. Cuatro pinchazos (silencio). En el sexto, pinchazo y estocada trasera y desprendida (saludos).
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