Diego Valero, presidente de Novaster, una consultora internacional especializada en pensiones, ha defendido el mecanismo de incorporación automática a los planes de empleo durante su intervención del martes en la XXII Jornada de Planes de Pensiones en España, organizada por CinciDías e Iberqueda. «Ahorrar de forma voluntaria es muy difícil, necesitamos un empujón», afirmó. El argumento del gestor se basa en la economía del comportamiento, afirmando: «Queremos reforzar porque a veces sabemos lo que se necesita, pero no somos capaces de hacerlo». Seguir leyendo
El presidente de la consultora de pensiones defiende el mecanismo de dotación automática a los planes de empleo
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Diego Valero, presidente de Novaster, una consultora internacional especializada en pensiones, ha defendido el mecanismo de incorporación automática a los planes de empleo durante su intervención del martes en la XXII Jornada de Planes de Pensiones en España, organizada por CinciDías e Iberqueda. Dijo: «Ahorrar de forma voluntaria es muy difícil; necesitamos un empujón». El argumento del director se ha basado en la economía del comportamiento, afirmando: «Queremos reforzar esto porque a veces sabemos lo que hace falta, pero somos incapaces de hacerlo». Le han acompañado en una mesa redonda Lluis Quetglas, director general de Vecdis, una consultora de innovación, y David González Gallardo, responsable de clientes y servicios financieros en Microsoft. Moderados por Nacho Torre, director de estrategia, transformación y datos de Ibercaja, han debatido sobre el futuro de las pensiones, haciendo hincapié en el papel que desempeñará la tecnología. En este sentido, Gallardo ha defendido la denominada «autoinscripción», el proceso por el que los trabajadores se incorporan por defecto al plan de pensiones de la empresa, vinculándolo con el papel de la inteligencia artificial. El método incluye la posibilidad de que el trabajador se dé de baja y paralice sus aportaciones, pero esto ocurre en contadas ocasiones, debido a un comportamiento humano innato que explica Valero: «Somos animales de costumbres. Lo difícil es empezar. Cuando empiezas a ahorrar, sigues haciéndolo». Gallardo entiende que, para que se produzca ese «empujón», la IA es clave, ya que puede fomentar una mayor cultura del ahorro: «Permite realizar simulaciones para cada caso, detectar dónde existe la posibilidad de un pequeño ahorro y visualizar la evolución a lo largo de los años, algo muy necesario para comprender su utilidad». Es precisamente sobre el futuro de lo que ha hablado Lluis Quetglas, con un análisis de los supuestos en los que se sustenta el sistema de pensiones y que se pondrán en tela de juicio en los próximos años: «Habrá más trayectorias laborales interrumpidas, jubilados que no son propietarios de vivienda y familias que no se harán cargo», afirmó. Estos tres factores, tal y como ha argumentado el director general de Vecdis, aumentarán los costes de las personas mayores de 65 años. «Menos del 5 % de los jubilados viven de una renta, y esto va a cambiar. En 2045 será del 13 %, más del doble que en la actualidad», señaló. España ya no es un país de propietarios, y esto se reflejará en la necesidad de capital en edades avanzadas: «Cuando hablamos de suficiencia, tenemos que pensar en un jubilado que pagará más por su vivienda», señaló Quetglas. Mientras esta situación no se materialice, los jubilados aprovechan lo contrario: venden sus viviendas con la condición de poder seguir viviendo en ellas. Se trata de la hipoteca inversa, un nombre «horrible», según Valero, porque «tiene dos connotaciones negativas seguidas, como las pensiones privadas». El economista conductual sostiene que la falta de interés por los planes de pensiones individuales se explica en parte por esta cuestión. Actualmente, en España, el sistema se basa predominantemente en las pensiones públicas, mientras que los planes de empresa y los planes individuales se encuentran en fases iniciales de desarrollo, llegando incluso a perder capital. Al factor de la vivienda, Quetglas añade el de los cuidados: «Las personas mayores de 80 años se van a duplicar y tenemos familias más pequeñas». En España, la esperanza de vida es una de las más altas del mundo, la población es especialmente envejecida y la tasa de natalidad cae año tras año: un cóctel peligroso para las pensiones. En la actualidad, gran parte de los costes de los cuidados en España recaen sobre las familias, lo que da lugar a «poca inversión en dependencia», afirma. Sin embargo, «los ahorros tendrán que financiarlo si se retira a la familia de la tutela», advierte. A modo de colofón, Quetglas ha planteado una carrera profesional que comienza más tarde, con una duración prolongada y que tiende a ser más irregular: «La IA puede ser un motor de obsolescencia que nos obligue a reinventarnos dos o tres veces a lo largo de nuestra carrera». «El doble papel de la tecnología, positiva y con externalidades negativas al mismo tiempo, ha sido un eje central del debate». «Uno de los grandes riesgos es que invertir es ahora muy fácil, pero en cuestiones con un componente significativo tenemos que reflexionar», ha señalado Valero. El gestor ha concluido su intervención lanzando una idea: «La IA ayuda a orientar las decisiones de forma hiperpersonalizada. Se puede predecir lo que haré. Pero no es lo mismo que saber qué es lo mejor para mí». «Los tres ponentes, al unísono, han cerrado filas para pedir que, en la gestión inmobiliaria, por mucho que avance la tecnología, nunca se pierda el factor humano.
