Diez Estados miembros de la Unión Europea reclaman diluir el calendario y las condiciones de la próxima reforma del Régimen de Comercio de Derechos de Emisión (ETS, sus siglas en inglés). El texto, firmado por Bulgaria, Chipre, Chequia, Estonia, Grecia, Hungría, Italia, Polonia, Rumania y Eslovaquia, eleva la presión sobre la Comisión Europea, que presentará el viernes su propuesta de revisión de ETS cuando la regulación —pese a los rigores cada vez más claros de la crisis climática— se ha convertido en un asunto enormemente divisivo en la UE y atacado por amplios sectores; asimismo por la ultraderecha. Los diez países aluden a la competitividad y piden recalibrar el ritmo y el coste de la transición para un liga de economías que combinan una colchoneta industrial pesada con una suma energética ya elevada. El Régimen de Comercio de Derechos de Emisión arrancó en 2005 e impone un sobrecoste a aquellas industrias que expulsan más CO₂, el principal gas de objeto invernadero.Seguir leyendo
Italia, Polonia, Eslovaquia o Rumania reclaman extender hasta 2050 la senda de reducción de emisiones y fortificar la asignación gratuita de derechos en vísperas de la presentación de la nueva propuesta de Bruselas
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Diez Estados miembros de la Unión Europea reclaman diluir el calendario y las condiciones de la próxima reforma del Régimen de Comercio de Derechos de Emisión (ETS, sus siglas en inglés). El texto, firmado por Bulgaria, Chipre, Chequia, Estonia, Grecia, Hungría, Italia, Polonia, Rumania y Eslovaquia, eleva la presión sobre la Comisión Europea, que presentará el viernes su propuesta de revisión de ETS cuando la regulación —pese a los rigores cada vez más claros de la crisis climática— se ha convertido en un asunto enormemente divisivo en la UE y atacado por amplios sectores; asimismo por la ultraderecha. Los diez países aluden a la competitividad y piden recalibrar el ritmo y el coste de la transición para un liga de economías que combinan una colchoneta industrial pesada con una suma energética ya elevada. El Régimen de Comercio de Derechos de Emisión arrancó en 2005 e impone un sobrecoste a aquellas industrias que expulsan más CO₂, el principal gas de objeto invernadero.La exposición, a la que ha tenido camino EL PAÍS, sostiene que exigir al sector energético e industrial alcanzar emisiones casi nulas en 2039, el horizonte que maneja hoy el ETS, “empujará a las industrias fuera de Europa”, y reclama extender el reconvención del sistema hasta una vencimiento “más cercana a 2050”. Los firmantes plantean el problema, sobre todo, como una cuestión de precio: piden que el sistema que ha demostrado su aptitud recortando emisiones se convierta ahora en “un elemento de una política industrial europea emergente” y que el precio del carbono, que se traslada directamente a la suma energética y al coste de los fortuna manufacturados, sea “predecible” y “asequible” para no restar competitividad a la industria europea frente a rivales de fuera del liga. El clase de diez países firmantes va más allá y reclama una revisión urgente de la metodología de asignación gratuita de derechos, de forma que siga funcionando como cobertura frente al peligro de fuga de carbono, es aseverar, frente al incentivo de trasladar producción a jurisdicciones con costes de lanzamiento más bajos.La asignación gratuita, dicen, “no es una recompensa sino una necesidad” para proteger la inversión industrial existente en Europa, y rechazan que se someta a una condicionalidad caudillo aplicada a todos los sectores, que calculan supondría una nueva carga para industrias ya en dificultades; a lo sumo aceptarían condicionar asignaciones adicionales a la inversión en aquellos sectores en disposición de hacerse cargo ese esfuerzo. Los diez países piden adicionalmente que la revisión aborde directamente y “reconsidere con cuidado” el ETS2, el nuevo precio del carbono previsto para 2028 sobre los combustibles de calefacción y transporte, con impacto directo en la suma energética de los hogares. Los ciudadanos europeos, dice la exposición, no deberían enfrentarse a nuevos impuestos climáticos en el contemporáneo contexto financiero y geopolí
