La empresa de ingeniería TSK puso el listón extremadamente alto. En su debut, el primero del año en la Bolsa de Valores de España, se disparó un 5 % y, desde entonces, ha avanzado un 16 %. Digi, una empresa de telecomunicaciones con más de 10 millones de clientes en el país, instaló un conjunto de pantallas de alta definición en el parque de la Plaza del Callao. La apertura fue contundente, con una fuerte revalorización que anticipaba que había vuelto la estela de las mejores salidas al mercado. Pero no fue así. Cerró con una caída del 8 % y registró el peor debut desde el de Ecoener en 2021. Este viernes, las órdenes de compra han recuperado el impulso y la acción ha superado el precio de salida, tras cerrar con una subida del 4, 85 %, hasta los 5, 4 euros por acción. Seguir leyendo
La teleco sufrió una caída del 8 % en su debut, a pesar de un comienzo fulgurante. Más de 50 inversores entraron en la empresa, de los cuales los propietarios de Mayoral tienen el 6 %
Fuente: MRSS-S News
OPVLa teleco sufrió una caída del 8 % en su debut, a pesar de un comienzo fulgurante. Más de 50 inversores entraron en la empresa, de los cuales los propietarios de Mayoral tienen el 6 % Serghei Bulgac, CEO del Grupo Digi Communications, y Marius Varzaru, consejero delegado de Digi Spain, durante el debut en Bolsa de Digi.Pablo MongeLa compañía de ingeniería TSK puso el listón muy alto. En su estreno, el primero en la Bolsa española este año, se disparó un 5%, y desde entonces avanza un 16%. Digi, una teleco con más de 10 millones de clientes en el país, organizó una puesta de largo por todo lo alto, con pantallas en la madrileña Plaza del Callao. La apertura fue potente, con una fuerte revalorización que anticipaba que la estela de las mejores salidas al mercado había vuelto. Pero no. Concluyó con un retroceso del 8% y firmó el peor debut desde el de Ecoener en 2021. Este viernes, las órdenes de compra han recuperado el pulso y la acción ha rozado el precio de salida, tras cerrar con un alza del 4,85%, a 5,4 euros por acción. La información disponible hacía presagiar un buen estreno bursátil. Las órdenes de compra sumaban unos 1.300 millones de euros y cubrían unas cuatro veces el importe máximo de la oferta, por 330 millones, según fuentes financieras. El primer día, las órdenes ya cubrían la oferta. La demanda insatisfecha era alta, y esto blindaba en teoría el estreno ante la incertidumbre geopolítica. La sobredemanda era superior a la de otras colocaciones recientes en el mercado español, según aseguró el CEO de la compañía en España, Marius Varzaru, en una rueda de prensa previa al toque de campana, que reveló que más de 50 inversores habían entrado en el valor, además de la familia dueña de la firma de moda infantil Mayoral, que había invertido 100 millones para hacerse con un 6%. El primer precio de Digi Spain fue de 6 euros por acción. Suponía un alza del 7% y anticipaba una jornada de felicidad para la Bolsa, los bancos colocadores, los inversores, la cúpula de la compañía —que ha obtenido acciones valoradas en cinco millones de euros— y demás partes implicadas. Sin embargo, algo se torció unas horas después del estreno. La calidad del libro no respondió a las expectativas y la espiral bajista se intensificó hasta el cierre, con un desplome del 8%. Entretanto, la matriz mantuvo la serenidad en la Bolsa rumana y finalizó la sesión sin apenas cambios.Fuentes financieras que han estado en el detalle de la operación no se explican lo que ha ocurrido y recalcan que la recuperación de hoy está liderada por inversores que ya estaban en el libro de órdenes. Otras fuentes apuntan a que hubo un problema con el peso que se asignó a los inversores de corto plazo, encargados de proporcionar liquidez al valor en las primeras sesiones. La estampida de algunos fondos desinfló el precio de la acción, y el papel del estabilizador de la operación, Barclays, está en entredicho. Otro elemento que pudo
