El Banco de España apetencia poder para intervenir en el mercado del crédito. El borrador de ley sobre crédito al consumo refuerza la vigilancia sobre las entidades que conceden préstamos a los hogares y una de las novedades más relevantes es que el Banco de España podrá prohibir la concesión de créditos o restringir prácticas comerciales concretas si detecta riesgos graves para los consumidores o para la integridad del mercado.. Seguir leyendo
El supervisor igualmente podrá exigir cambios en la gobernanza en presencia de malas prácticas
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El Banco de España apetencia poder para intervenir en el mercado del crédito. El borrador de ley sobre crédito al consumo refuerza la vigilancia sobre las entidades que conceden préstamos a los hogares y una de las novedades más relevantes es que el Banco de España podrá prohibir la concesión de créditos o restringir prácticas comerciales concretas si detecta riesgos graves para los consumidores o para la integridad del mercado.. “Sin perjuicio de la adopción de otras medidas supervisoras o disciplinarias y de la imposición de las sanciones que pudieran corresponder en relación con los créditos y actividades objeto de intervención, el Banco de España podrá prohibir o restringir la comercialización, la distribución o la concesión de los créditos sujetos al ámbito de esta Ley”, figura en el texto de la norma, que se ha publicado este jueves.. El borrador de ley, que transpone las directivas europeas de crédito al consumo y servicios financieros a distancia, obliga a que todas empresas que concedan crédito en España estén previamente registradas y supervisadas por le Banco de España. Esto incluye a las firmas que ofrecen microcréditos, crédito revolving y préstamos rápidos ofrecidos por plataformas digitales. Hasta ahora, muchas de estas operaciones quedaban fuera del perímetro regulatorio, lo que favorecía los abusos a clientes al ofrecerles tipos de interés muy elevados.. Según el texto, que todavía tiene que validarse en el Congreso, el Banco de España podrá adoptar medidas preventivas o sancionadoras cuando considere que un crédito o una destreza comercial supone un peligro significativo para los consumidores o afecta al buen funcionamiento del mercado. Estas medidas pueden suponer la suspensión temporal de la concesión de crédito o la prohibición de ofrecer determinados productos y se aplicarán siempre con criterios de “proporcionalidad” y evaluando la seriedad del peligro.. Además, cuando exista un peligro inminente y reservado, el supervisor bancario podrá proceder de forma inmediata y temporal, incluso sin audiencia previa. El objetivo es evitar que proliferen posibles chiringuitos de crédito que supongan un peligro para los clientes y el mercado. Eso sí, la duración máxima de estas intervenciones temporales será de tres meses, mientras se verifica la situación y se adoptan medidas definitivas.. Todas las prohibiciones o restricciones que imponga el Banco de España se publicarán para advertir al conocido. El funcionamiento será similar a las advertencias que ya hace la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) cuando detecta que algún chiringuito financiero que opera sin autorización.. Otra novedad de la futura ley es que el Banco de España podrá exigir cambios en la gobernanza y en los departamentos de encargo de riesgos de las entidades que concedan préstamos al consumo. El texto detalla que podrá pedir la destitución de directivos que no cumplan con los requisitos de honorabilidad, y solicitar mejoras en las políticas internas para asegurar un trato preciso y diligente en torno a los clientes.. La norma igualmente refuerza la obligación de consultar el historial de los clientes que soliciten un crédito para evitar sobreendeudamientos, especialmente en los créditos de stop coste (microcréditos). Como hasta ahora estos operadores no estaban sujetos a supervisión ni regulación, siquiera estaban obligados a realizar una evaluación de la solvencia del cliente. Los bancos por legislatura tienen que ofrecer crédito responsable y eso implica analizar la situación del consumidor y comprobar de que va a poder devolver el préstamo para no provocar sobreendeudamientos ni un agujero en las finanzas personales del consumidor.. Con esta regulación, el Ejecutivo indagación proteger a los consumidores más vulnerables y modernizar un mercado que ha crecido de guisa acelerada en los últimos abriles conveniente a la digitalización y la aparición de nuevos operadores. La audiencia pública del borrador estará abierta hasta el 30 de enero, y permitirá que los interesados presenten alegaciones antiguamente de que la norma se apruebe definitivamente.. Además, la legislatura igualmente establece límites claros a la publicidad de los productos de crédito. Quedará prohibido sugerir que un préstamo puede aumentar la capacidad financiera del consumidor, sustituir al capital o mejorar su nivel de vida. La publicidad debe ser “leal, honesta, clara, suficiente, objetiva y no engañosa”, evitando producir falsas expectativas sobre la disponibilidad, el coste o el coste total del crédito.. Por ley, todas las comunicaciones comerciales ligadas a préstamo al consumo deben incluir un aviso destacado: “Atención, un crédito es vinculante para usted y debe ser devuelto. Compruebe el coste del préstamo y su capacidad de reembolso antes de comprometerse”.. Esta legislatura supone un paso significativo para que los consumidores puedan tomar decisiones financieras más informadas y igualmente para proteger de antemano de abusos y distorsiones del mercado. La principal novedad es que la ley limita el precio mayor que las entidades pueden cobrar por los créditos al consumo. Pero con los nuevos poderes del Banco de España y el refuerzo a la supervisión, los ciudadanos podrán contar con longevo transparencia sobre las condiciones y con advertencias claras que les permitan valorar correctamente los riesgos antiguamente de comprometerse.. Asimismo, la ley refuerza la responsabilidad de las propias entidades financieras. No solo tendrán que evaluar la solvencia de los clientes y asegurar un crédito responsable, sino que igualmente deberán mejorar sus políticas internas y la gobernanza. Se prostitución de una petición que venían reclamando bancos y establecimientos financieros de crédito para que todos los operadores del mercado contasen con las mismas reglas.
