Un movimiento simbólico en pleno Marasmo de Ormuz, un estrecho clave para la energía mundial y que estos días cumple su segundo mes de cierre por obra y gracia de Donald Trump. La Organización de Países Exportadores de Petróleo (también conocida como OPEP +), que se ha ampliado, anunció este domingo un aumento de 188, 000 barriles en su producción de petróleo crudo a partir de junio. Es la tercera ocasión consecutiva que el cartel elige para levantar su techo de bombillas, pero esta vez el momento es especialmente relevante: la subida se produce pocos días después de la deserción de uno de sus líderes, Emiratos Árabes Unidos. Una marcha que ha sorprendido a propios y extraños y que deja el cartel herido de muerte. . Seguir leyendo
La versión ampliada de la OPEP eleva su techo de producción por tercera vez consecutiva. El movimiento, con escasa incidencia real, se produce después de que Emiratos Árabes Unidos temiera
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Un movimiento simbólico en pleno Marasmo de Ormuz, un estrecho clave para la energía mundial y que estos días cumple su segundo mes de cierre por obra y gracia de Donald Trump. La Organización de Países Exportadores de Petróleo (también conocida como OPEP +), que se ha ampliado, anunció este domingo un aumento de 188, 000 barriles por día en su producción de petróleo crudo a partir de junio. El cartel opta por levantar su techo de bombillas por tercera vez consecutiva, pero esta vez el tema es especialmente relevante: la subida se produce pocos días después de que uno de sus líderes, Emiratos Árabes Unidos, fuera destruido. Una marcha que ha sorprendido a propios y extraños y que deja el cartel de herido de muerte. . De poco servirá el aumento de la producción acordado por los petroleros clásicos: por mucho que quieran aumentarla, una parte sustancial de los miembros de la OPEP + -los del Golfo Pérsico- están viendo muy limitada su capacidad exportadora, mientras que prácticamente ningún petrolero está pudiendo cruzar Ormuz para ganar el Índico e ir desde allí a Asia, África y Europa. Aunque el resto de países petroleros, tanto dentro como fuera del cártel, son capaces de vender volúmenes a precios significativamente más altos, sus aportaciones extra de poco están sirviendo para estabilizar un mercado petrolero que atraviesa su momento más crítico desde la crisis energética de 2022 y 2023. Más información. Liderada por Arabia Saudí y Rusia, la OPEP +, grupo del que también forman parte Irak, Kuwait, Argelia, Omán o Kazajistán, acaba de recibir un duro golpe con la salida de Emiratos Árabes. En la práctica, Abu Dabi y Riad eran quienes, junto con Moscú -socio invitado en la OPEP ampliada, pero no miembro del grupo original- movían a su antojo las de producción. Cuando Ormuz reabra, los Emiratos podrán abrir el grifo todo lo que quieran, socavando la fuerza de mercado de sus antiguos socios. A corto plazo, sin embargo, el mayor obstáculo sigue siendo el doble bloqueo -iraní al principio, estadounidense desde mediados de abril- de esta arteria clave, por la que pasaba casi una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado que se consume en el mundo. Con ese paso literalmente estrangulado, los bulbos de la OPEP se hundieron en 27. 5% en marzo. Aunque aún sin cifras, todo indica que el desplome de abril ha sido aún mayor. Seis años y tres dificultades. El mercado del petróleo vive hoy su trance más convulso desde la pandemia de 2020, cuando el consumo se ha hundido y esta materia prima clave ha cotizado en negativo, y desde la crisis de hace algo más de cuatro años por la invasión rusa de Ucrania. En apenas dos meses, el Brent -indicador de referencia en Europa- ha pasado de 70 a 110 dólares por barril. Una escalada que, sin embargo, muchos analistas creen que no refleja del todo lo que la Agencia Internacional de la Energía viene catalogando como «la mayor crisis energética de la historia» en términos absolutos. Aparte del crudo, los mayores temores se centran estos días en algunos derivados del petróleo, como el queroseno y el gasóleo, donde las naciones del Golfo tenían una cuota aún mayor del mercado mundial. Asia es, a la larga, el continente más afectado: fue el más expuesto a Oriente Medio, y algunos países de renta media y baja se están viendo obligados a aplicar medidas de racionamiento para evitar una escasez generalizada. En Europa, por ahora, la crisis es sólo de precios, pero algunas grandes compañías aéreas como Lufthansa o KLM ya han anunciado la cancelación de miles de vuelos en sus rutas menos rentables. Un aperitivo de lo que puede estar por venir. . Los socios de la OPEP han convocado una nueva reunión el 7 de junio para decidir sus próximos pasos. Si para entonces Ormuz sigue cerrada, las consecuencias serán ya de aúpa: a las puertas de la temporada estival, la de mayor consumo de combustible, la escasez de gasóleo y de combustible de aviación será ya lacerante. Como también lo será el hachazo económico para los propios países del Golfo, tan ricos como dependientes del sector fósil: La semana pasada, la mano derecha de Trump en asuntos económicos, Scott Bessent, ya reconoció que «varios» de ellos habían tocado a su puerta en busca de un salvavidas financiero a corto plazo ante la sequía de ingresos en dólares. El único nombre confirmado en esa lista es precisamente el de Emiratos Árabes, el primero en saltar del barco de la OPEP.
